D iez y media de la noche, el horizonte lleva media hora iluminándose de plateado eléctrico, las nubes cubren el cielo y el viento sopla prometiendo tormenta.
Parece que el cielo se cae a pedazos sobre la ciudad. El viento sopla fuerte, y los relámpagos caen uno tras otro.
La consecuencia lógica: “se va la luz”, como decimos aquí, en Guadalajara. Dado que no tengo triques especiales, mi computadora y mi modem dejan de funcionar.
Me siento frente a la ventana, y me pongo a hacer lo que mejor se me da: pensar. (¿en, esta frase podría conectarse muy bien con lo siguiente?).
Una larga historia
Las tormentas tapatías y yo tenemos una larga historia, que va más allá de mi generación.
Recuerdo que cuando yo era pequeño, hace mucho más de 23 años, mi abuelo solía expresar a veces miedo a los relámpagos en seco (y yo solía pensar para mis adentros, en mi mente de cinco años ¿Cómo podrían caer relámpagos si no hay nubes?) .
Recuerdo borrosamente que mi abuelo me dijo que a alguno de sus tíos le había caído un relámpago en seco en un llano, allá en San Pancho, Guanajuato.
Recuerdo que las tormentas de septiembre, en esos años, de antes de los efectos del calentamiento global, solían ser fuertes tormentas nocturnas, con relámpagos casi continuos (o así lo recuerdo); pero, según mi madre, mi historia es más compleja que el simple el disfrutar de las tormentas nocturnas.
Mi madre me hacia rezar una oración especial, siempre, cuando los relámpagos (“Santa noseque doncella, protégeme de un rayo y una centella…”). Ya cerca de la adolescencia, cuando la religión ya me comenzaba a provocar resquemor, le pregunté el porqué. Me respondió (y mi padre confirmo la información) que una centella cayó en mi cuarto, cuando yo todavía era de cuna (creo que una centella es lo mismo que un relámpago bola, pero no estoy seguro). Supongo que eso debería explicar muchas cosas en mi estado mental…
¿De donde viene el miedo?
De cualquier manera, se que las tormentas nocturnas, y los inevitables apagones consecuentes, nunca me asustaron, de hecho, casi diría que las gozaba.
Pero, ¿que es lo que nos asusta (o le asusta a la mayoría) en las tormentas y los apagones?
Quizás es el miedo a lo desconocido. Cuando se va la luz, envueltos en la obscuridad, y aunque no nos guste, evolucionando como predadores diurnos, no tenemos defensas. Nuestra vista es pobre, y la obscuridad nos recuerda que hay cosas que no conocemos: la Sombra, la que no queremos reconocer. Nuestro instinto nos alerta de los depredadores nocturnos, que no podemos ver, e incluso nos asustamos automáticamente ante formas de arañas y serpientes.
O quizás es la impotencia ante lo formidable, lo descomunal. Una tormenta nos recuerda, que no importa que tanto hemos avanzado con la tecnología, no somos capaces de domar/dominar a la naturaleza, y un apagón nos recuerda nuestra vulnerabilidad ante la fuerza de la naturaleza. Nuestra civilización se cae como un castillo de cartas. La tormenta y el apagón nos recuerdan lo inevitable de fenómenos como temblores o explosiones volcánicas. Nos enfrenta al delicado que equilibrio que sostiene a nuestra civilización
Siempre es posible que la causa del miedo: recordatorios de la naturaleza de nuestra inevitable mortalidad, de nuestra finitud. Solemos imaginar el momento de la muerte como un momento de obscuridad, roto por una luz al final. El hecho es que todos, eventualmente, nos vamos a morir, y no nos gusta pensar en ello, porque, no importa que tanto creas en tu fe, no tienes pruebas reales de lo que ocurre después de la muerte. Solo ves lo que le pasa a los demás con su muerte: dejan de moverse, dejan de hablar. Dejan de ser ellos mismos.
Y cuando quedamos envueltos en la obscuridad, amenazados por relámpagos y vientos, la muerte parece un poco más inminente.










Mmhmmh lo que me asusta de las tormentas es ir circulando en el coche… si estoy instalado dentro de cualquier edificación, entonces sólo temo la ausencia de cerveza, tequila… o a los fanáticos del reglamento antitabaco.
Estoy de acuerdo que lo peor es en el carro y mas cuando estas en carretra ( Plan de barrancas ) a las 2 a.m., y llevas manejando ya 5 mas de 5 horas. Aunque si por mi fuera, en cada tormenta en esta ciudad saldria a caminar por los cigarros y fumarlos debajo de un arbol para protejerlo…
Buen ensayo, me hace recordar los regresos camiando despues de una buena sesion de rol jajaja
Padriisimo.. sabes que me fascinan estos temas, me encanta que tienes un estilo que mezcla perfectamente lo objetivo con lo subjetivoo, super interesante y agradable de leer =]
excelente cierre =D
Hablando de tormentas norb, recuerdo que hace como un año, estaba cayendo una de ésas meras meras, no tonterías, y que de repente a media noche mi hermana aparece en la otra cama que hay en mi cuarto y yo.. QEEE?! (voz de norb)jaja fue muy divertido correrla a su cuarto, y ahora que reflexiono sobre tu artículo, me cae el veinte de que por más miedo que nos den algunas cosas, como las tormentas o la oscuridad, no debemos esconder nuestro miedo, sino expresarlo, para que luego no nos persiga!
Excelente artículo ee jaja eso!!
Sip, los apagones son un gran problema que, creo yo, no somos la primera generación en enfrentarlo, entonces, ¿Cómo es que no se ha creado en la sociedad una cura contra este miedo, siendo que muchas otras cosas se arreglan gracias a la sabiduría recolectada generación tras generación?
Yo por mi parte me encantan las tormentas, así que este artículo me cae de perlas!.
Que buen articulo! creo que te puedes relacionar muy bien con el tema e identificar con el. Me gusto saber que estas escribiendo y ojala pueda leer más articulos tuyos proximamente.
1321!! jaja
Nos recuerda nuestra vulnerabilidad, lo que realmente somos, nuestra esencia, que con frecuencia olvidamos al vivir en un mundo alejado de nuestra propia naturaleza humana.
ke pasa mi norbert; muy cierto, las tormentas siempre nos recordaran lo vulnerables que somos ante la fuerza de la naturaleza. Y creo que más de temer por la muerte o lo desconocido, le tememos al hecho de que es algo que jamás vamos a poder controlar
norbert k pedo si la armas de escritor pero bien cabron bueno k bueno saber de ti eres de los mejores maestros que eh tenido. saludos
q ondaaa norbert ahha felicidades me encantoo tu articuloooo, ojala publiques muchos mas es mui agradablee leer sobre esto… saludos =D
El final no me parece que sea en general. Para varios los vientos y rayos no son considerados amenaza (aunque lo sean), mucho menos de muerte, más en estos tiempos. Creo que primero depende de si estás o no al aire libre, y segundo del lugar o zona en que te encuentras. Ya con eso considerarás si con la tormenta la muerte es más inminente, o si es otra tormenta más. En lo personal, estando rodeada de 4 paredes y un techo, en un lugar que me haga sentir segura, con o sin apagones, me siento resguardada de la tormenta y la muerte.
Yo gozo las tormentas, pero siempre desde un lugar techado donde se que no me caera uno en la cabeza…
Como dices… somo mortales, pero no queremos aceptarlo. Creo que nuestros miedos tienen ese comun denominador, la impotencia de saber que te quites o te pongas, no eres tu quien decide cuando te vas… perdida de control.
nooorbi* me gustoo muchoo tu ensayoo! dice cosas muy reales e interesantees! espero que estes muy bien=)*..
norbie..!! felicidades por tu ensayo me gusto mucho..!!y mas porque de alguna manera u otra me senti identificaca con el, respecto al miedo a lo desconocido..!! gracias por compartirnoslo..!! suerte =D
te imagino comentandonos lo mismo que escribiste, en una de tus multifaceticas clases,donde las conversaciones se escapaban del tema central de esta.
se extrañan profesores como tu.
buenos tiempos… salón 13
Un tema clásico: el miedo a la muerte.
Excelente redacción, cuida el uso de anáforas en la parte de “una larga historia” y una ortografía casi impecable. Sigue trabajando en ello y espero con ansias tu próximo artículo, me gusta la forma en que enlazas las ideas…Y ahora todos sabemos de donde salió el estilo Norbert,… gracias a la centella, jajaja.
Y la oración es así: “Santa Barbara doncella, protégenos de un rayo o de una centella”. Adiós…=)
¿ anáforas? ¿que es una anáfora?
Acotando a Valeria, les paso un enlace con más información sobre Santa Barbara Doncella
Me gustó.
¿Es tuya la foto?
No, la foto no es mía… me cuesta trabajo pensar en la dimensión de fotógrafo y la de escritor juntos… pero para el de comida y estética, si puse dos fotos de mi producción… de platos que yo cociné
Vaya!! la cultura del Cervantes a flor de piel!! jajaja
Ovio eras un super alumno y recuerdas las figuras literarias…no? Me da gusto que investigues, compañero, información extra cuando tienes una duda, tal vez puedas hacer lo mismo con la anáfora.
Suerte
Señorita Valeria “impecable ortografía”: acaso “obvio” no lleva una “b” también? y qué tiene de malo la “anáfora” del texto de Norbert como para que tenga que tener cuidado? en fin, oye Norbert, muchacho, como que vas a tener que tragarte tus palabras esas de “agradeceré sus comnentarios” porque no hay mucho que agradecer, bueno, a menos que aprecies los comentarios que hablan sobre dónde da más miedo estar durante una tormenta; en tu carro no!jajaja, pero ya hablando del texto en sí, me gustó cómo evocas las emociones y los pensamientos inconscientes que te surgen ante la inmensidad de la naturaleza, en este caso una tormenta, y cómo te hace reflexionar sobre que, inexorablemente, mueres. Lo vasto de la naturaleza, del universo, nos recuerda lo nimios que somos, y nos aterroriza pensar que nuestra existencia sea ínfima, que quizá la sobrevaloramos…
Investigué, y no entendí lo que era la triste anáfora, la semántica gramatical es endiabladamente compleja y precisa en sus vericuetos. Entiendo porque Cervantes se fue de soldado, matar gente pudo liberarlo del enfado de las anáforas, los elementos pronominales, los adverbios y la morfología lingüística.
Y a todo esto mi Valeria ¿como sabes que fui un superalmuno? la verdad el español siempre fue mi coco, prefería el álgebra, tan lineal y comprobable.
Cuando eres tocado por ese “fuego blanco” todo cambia. No toma años es solo un segundo, una charla instantánea entre esencia y sustancia… voilà eres otro.
Norbet, muy buen artículo, me gustó mucho (:
Me dejaste con ganas de que llueva (X e hiciste que recordara las platicas afuera de sala de maestros en época de exámenes hehe, extrañare esos momentos (:
si, bueno… un punto mas fuerte habria sido tomar en cuenta a quienes les ha caido un relampago y lo recuerdan. Y referir el valor iniciatorio de este hecho, tanto en Mexico con los graniceros de Puebla, como entre los antiguos europeos del norte
Norbett, a mi padre le sucedio algo parecido pero de ocho años, y me dice que gano una semana de tartamudes ¿te comentan algo parecido tus padres?
JRCMC
Noup, hasta donde entiendo, todavia no hablaba, y todavia dormia en cuna, cuando paso lo de la centella. Asi que no se podia evidenciar tartamudez, y no he pregutnado por otros signos de stress post- traumatico
Hola profe! =) muy buen articulo me gusto mucho tenia mucho tiempo sin recordar cosas como esas y ahorita me acabo de acordar de Hug y Pug =P
saludos.
Definitivamente es escuchar comentarios que nos hacen divagar fuera de los temas de clases, recuerdo q una vez contaste esta experiencia con nuestro salón, aunque en definitiva, es una sensación diferente el leerte
i like it!
saluudos, espero leerte más.
p.d. grandes recuerdos del salón 13! y uno de mis mejores mtros en mi historia.
NoRbeRT!!!
Al fin veo o mas bien leo los resultados a mis preguntas tipicas: ¿Que haces los fines de semana?,¿Que tal tu puente? o ¿Que tal las vacaciones?.
Total el resultado en sí me parecio de lo mas agradable!!! Amo leer y me agrado mucho tu texto.
Nunca me ha caido un rayo literalmente (creeeo) … pero mi abuelito puso un pararayos en lo alto de la casa y como te imaginaras existen una serie de (m… como decirlo) eventos desafortunados por la culpa de dicho objeto hahahaa! y la casa o mas bien los aparatos electricos de la casa han sufrido los estragos.
Espero ansiosamente seguir leyendo! y a ver cuando paso a visitarte!
jajajaja yo odio los rayos y la lluvia, porq si norbert tienes razon, el porq d este miedo comun es el temor a lo desconocido, pero, metaforicamente hablando, aunqe las tormentas(mientras duran) siempre parecen traer cosas malas como los rayos, truenos, centellas(eso d q t callo una lo explica todo sobre como eres jaja porfin una buena razon), gente muerta, arboles caidos, pero cuando se acaba y vuelve a salir el sol nos damos cuenta d q todo eso malo y q le teniamos miedo nos trajo mas bendiciones q cosas malas, por ejemplo el lago d chapala, q seriamos sin el? pues se mantiene d la lluvia… asi q talves si le tenemos miedo al cambio y a la muerte pero pues todo pasa por algo y no ai mal q por bien no venga…
Norbert, cuando tienes tiempo para atenderme. Necesito de tu ayuda, no como amigo, sino como maestro filosofo.
“Santa Bárbara doncella, que en el Cielo fuiste estrella, líbranos de una centella o de un rayo mal airado” mi abuelita también la rezaba y siempre me dio risa esa oración pq a mi me encanta que llueva y más si hay rayos y relámpagos.
Qué gusto saber de ti Norbert.
la verdad no recuerdo mas que el inicio del rezo… hace miles de años de eso…
igualmente, es bueno saber de ti. saludos
excelso trabajo
bien hecho norbert, por eso eres mi ídolo (aja)