E ste ensayo es una respuesta a “La música de los piratas”, de Adolfo Tavizón.
Mucho del problema de la piratería esta relacionado con el valor de los derechos de autor, así que comenzaré por una aproximación simple al punto.
El origen de los derechos de autor es relativamente sencillo. Probablemente ha sido explorado como problema desde Marx. Así como un trabajador o campesino deben de poder gozar de la ganancia generada por su trabajo, así los que trabajan de manera intelectual o artística deberían de poder gozar de la ganancia producida por su trabajo (intelectual o artístico). Dado que el producto del trabajo intelectual es algo más etéreo, se tiene que lograr de alguna manera que se reconozca que ese producto pertenece a su originador: y así surgen los derechos de autor.
Es interesante tratar de ver el problema de los derechos de autor desde ambas perspectivas, antes de entrar en la cuestión del problema de las grandes industrias y las plusvalías infladas.
Por un lado, a cualquiera de los que escribimos en esta página, nos gustaría que se nos pagara por hacerlo. De hecho, más de alguno si obtiene dinero por su trabajo intelectual, en periódicos, por ejemplo. Uno invierte trabajo en pensar, en escribir, en subir la información, etc. Y supongo que más de alguno de nosotros ha soñado con vivir de las regalías de los libros y artículos propios.
Pero, por otro lado, estas tú, lector, leyendo esto, probablemente mientras haces otras diez cosas, y no pasa por tu cabeza la idea de que deberías darme algo a cambio por el trabajo de pensar esto, y de que traté de escribirlo de una manera que te sea disfrutable.

El problema se infla en el caso de los productos culturales o artísticos que pasan por las grandes industrias. Como menciona Tavizón en su ensayo, la industria del disco (por ejemplo) implica varios pasos, en los cuales se tiene que distribuir la plusvalía, y por lo tanto, el costo final del producto se tiene que aumentar para poder tener plusvalía que repartir para todos los engranes de la cadena de la industria (problema aparte sería el considerar si la plusvalía es repartida de manera justa entre todos los pasos del procesos).
Lo ideal aquí, seria remitirme a la ética anarquista, o al comunismo radical, o incluso al manifesto hacker, pero, enfrentémoslo, cuando la gran mayoría de ustedes decide bajar una canción en un P2P, o comprar una película pirata en el cultural, no esta usando ninguna fundamentación ética avanzada, simplemente toma la decisión en base a su perspectiva individual (o incluso evita pensar en el problema).
Ahora, Tavizón introdujo una distinción bastante valiosa en su ensayo: no es lo mismo copiar un disco de música y venderlo en un puesto, que bajar una canción por el eMule o Torrent, para oírla uno mismo en el propio iPod. La piratería en sentido estricto implica una mayor mala intención. Pero en ambos casos, el usuario esta rompiendo el derecho del autor a gozar de la plusvalía de su trabajo.

Se puede tratar de argumentar que son cuestiones legales, o pragmáticas, pero el plano ético, al final, esta en cada uno de nosotros. Idealmente, cada uno de nosotros se enfrenta con la decisión, sopesa en contraste a sus propios valores, y toma la decisión libre y conscientemente, de hacerlo o no.
No estoy hablando de una ética abstracta y filosófica, sino de las decisiones diarias que cada uno enfrenta dentro de su subjetividad.
En muchos casos, racionalizamos nuestras decisiones, tratando de justificar porque optamos por lo malo. En este caso, podemos tratar de defendernos diciendo que el dinero se queda en las grandes empresas, que de todas maneras no le llega a los artistas. O simplemente podemos escudarnos detrás de un ad populum: si todos lo hacen, no puede ser malo. Y este es un argumento falaz. El descargar un producto intelectual o artístico sin la aprobación del autor, y/o sin remunerarlo por su trabajo, es éticamente malo.
El tomar una posición pragmática conscientemente, implica buscar el beneficio propio de manera egoísta, sin tomar en cuenta el estado de los demás, e incluso produciendo daño conscientemente a los demás (en este caso, se le roba la plusvalía al productor intelectual o artístico de la obra, lo que Marx denomina Alineación o Enajenación)
Un argumento que trata de desviar la atención del problema es afirmar que si los artistas utilizan medios más directos de difusión de su obra (Internet y sistemas virtuales de crédito, por ejemplo) la gente buscaría pagarles directamente, y evitaría plagiar el derecho de autor. Los caso que se han dado, (Radiohead o Nine Inch Nails, por ejemplo) han dado resultados asombrosamente buenos.
Pero, enfrentémoslo, la mayoría de nosotros, si tuviera que escoger entre dar una cooperación de un dólar, por medio de una tarjeta de crédito, al autor a cambio de su disco en mp3, o simplemente bajarlo por el torrent, escogeríamos la segunda.
Nuestra formación axiológica no esta dirigida a respetar algo tan abstracto como los derechos de autor.

Y siempre queda la opción de ser consciente de lo malo del propio acto, y tratar de acallar a la consciencia compensando con un acto bueno la maldad del acto realizado. Pero desde la perspectiva ética, no estamos en una moral kármika, donde un acto bueno cancela la maldad de un acto malo. No hay manera de deshacer el mal de un acto ya realizado consciente y libremente. No importa cuantos actos buenos se realicen. Y si se reincide en realizar el acto malo, consciente y libremente, entonces la maldad del acto aumenta, sin importar cuantas veces se done dinero a la Cruz Roja o se ayude a ancianitas a cruzar la calle.
Y, bueno, el último recurso es asumir cínicamente el status de pirata. Y, muy en la línea establecida por el manifesto hacker, esto implica decir “si tengo la capacidad, entonces tengo el poder de hacerlo, y por eso lo hago”. Y ese es el mismo “razonamiento” que siguió Bush en sus invasiones para defender la “paz y el orden mundial”. De nuevo, el respaldarse cínicamente en una posición pragmática o incluso sofística (el poder es del más fuerte, Calicles) de ninguna manera justifica el hacerlo, ni le quita el status ético de malo al acto.
Adelantándome a las respuestas, seguramente la primera respuesta a este ensayo seria decir “tú, Norbert, no puedes hablar de esto, porque también bajas música, libros y comics por P2Ps”. Un típico ataque ad Hominem.
Para empezar, si yo soy o no soy pirata, no invalida ninguno de los razonamientos aquí expuestos (la ventaja de ser filósofo, es poder exponer y desarrollar un punto de vista, aunque no sea el propio).
Y por otro lado, yo pienso en los derechos de autor de manera postmoderna. Toda mi producción intelectual (que es pobre considerando mi edad, por cierto) esta disponible, de una u otra forma, en Internet. Nunca he sacado ningún provecho económico de mi producción intelectual (me mantengo de enseñar historia de la filosofía… la de otros, no la mía…).
Y si algún ducho distingue que el hecho de que yo comparta mis derechos de autor gratuitamente no me da el derecho de invadir los derechos de autor de los demás, bajando sus productos por Internet, tiene toda la razón.
Y tu, lector ¿Qué piensas al respecto? ¿Tienes una posición cínicamente pragmática? ¿O eres de los románticos que no compran cds piratas en el cultural? ¿Por qué tienes esa posición? ¿Y que pensarías si estuvieras del otro lado, del lado de los creadores y productores?










Tenia que ser el primero en responder, el planteamiento ético se me hace correcto, de hecho casi estoy de acuerdo con Norbert. Pero hay puntos que hay que aclarar y que no deje claros en mi ensayo.
El primero es que los derechos de autor en México no son tales, lo que hacen las leyes es proteger el derecho de comercialización, esto no invalida el argumento de Norbert, se sigue cometiendo un acto ilegal al descargar una copia de Internet, es entonces donde yo sostengo mi punto, lo mio es ir en pro de la Desobediencia Civil, quiero un cambio de fondo en la legislación mexicana, así que voy a desobedecer la ley en un acto de protesta y voy a donar dinero no por lavar karma, lo dono para dejar claro que si estoy dispuesto a pagar, pero no a una disquera.
Al final me molestan las disqueras y las estructuras de poder (gobierno federal incluido) que las sustentan, el dinero que sueltan para que un grupo pegue en las 40 principales y las starlets de mierda de TvAzteca, si desaparecen gracias a que descargo música me sentiré muy contento y satisfecho de mi trabajo.
Por otra parte, no creo en los argumentos de “van a desaparecer miles de empleos” lo que va a suceder es que esos empleados se van a ir a hacer algo más en otra parte, la desaparición de una empresa no implica la muerte de sus empleados.
Bueno, simplificando… entendí que Schwartz dijo, déjense de paros.
Hace años yo compraba cassettes grabados de un melómano en el tianguis, así conocí mucha música. Si luego los encontraba originales los adquiría, pero el tipo tenía bastante que ya no se ha editado.
Hoy prefiero el original, DVD o CD, aunque lo compre de segunda mano. ¿Por que? Me gusta saber que lo que tengo es selecto, y si mi rango de adquisición es ilimitado, dejaría de serlo. Incluso, siendo millonario y pudiendo comprar el catálogo de itunes o amazon, precisamente perdería el placer de elegir.
La piratería, legalmente hablando implica lucrar y compartirlos vía P2P no es eso.
Ahora cuando comparas al autor a un trabajador cualquiera se lee muy razonable, hasta cunado me pongo a pensar que a mi no me van a pagar por mi trabajo de hoy durante los próximos 20 años.
“Es éticamente malo”, me parece una generalización arriesgada si tenemos en cuenta que la ética parte del punto de vista subjetivo de cada individuo. Ilegal sin duda, malo no lo sé.
Soy abogado, nunca he registrado un contrato, he escrito varios cuentos lo mismo sin registrar. La información debe de ser libre, el conocimiento total es patrimonio de todos.
Ah, cometes un error bastante típico: confundes ética con moral.
A lo que tu te refieres es moral, no ética.
La moral es la perspectiva individual sobre lo bueno y lo malo, cada quien tiene su moral. En la moral influyen la tradicion, la educacion, la religion, etc.
La ética, en cambio, es una reflexion racional sobre lo bueno y lo malo en los actos humanos. Trata de ser tan objetiva como lo permite la racionalidad, y por lo mismo, trata de ser válida para cualquier ser racional (esa frase es de Kant, y tiene mas sentido de lo que parece a primera vista). La ética no es individual, es una parte de la filosofia, que por su método, busca ser universal. Y lo que demostré en mi ensayo es reflexion ética, no es opiniion moral.
Por otro lado, la referencia a “information is free” es una referencia a la moral anarquista hacker, con la que, personalmente, me identifico. Pero hay que aceptar que el no reclamar el derecho de autor sobre la propia obra no te da derecho a transgredir los derechos de autor de los demas
Yo solamente insisto, lo que se trasgrede no es el derecho del autor, es el derecho del distribuidor, ese detalle replantea la cuestión en muchos sentidos, otra, ¿quien cometió el error de confundir ética con moral? ahí si me perdí
Hay otros angulos que percibir antes de meterse a tantas honduras, por ejemplo, el derecho de los pueblos y su cultura popular (por ejemplo, la Bamba, canción tradicional veracruzana fue registrada por una discquera inglesa, y si quieres cantarla, hay que pagar; eso sin mencionar el litigio del gobierno mexicano contra un norteamericano que registro los derechos de autor del himno nacional, y que al parecer se arreglo por fuera de tribunales, cualquier cosa que eso implique). Hasta hace poco tiempo, doscientos o trescientos años No se pagaban derechos de autor. Y en vista de los mecanismos que operan a nivel mundial, podriamos decir que: hoy casi tampoco. No quiero que esto paresca un juicio, es una realidad que debería modificarse. Es una paradoja de nuestro tiempo que el incentivo al consumo se restringa por cuestiones de control y lucro. Es una esquizofrenia capitalista, que algún día reventara.
Estoy de acuerdo con fafhard en cuanto a que el consumo indiscriminado destruye la elección, cualquier persona que tenga 100 gigas de música para oír, ya no sabe que es lo que tiene ni porque. Eso ya me paso, aunque en menor escala y mi sensación de niño insatesfecho ha amainado… un poco.
La confusion entre ética y moral fue de Rafael.
Creo que estas hablando, Tavizon, de un problema distinto. Mi ensayo refiere especificamente los derechos de autor, y los aspectos eticos relacionados, mientras que tu estas refiriendo el problema de las ganancias de las grandes industrias de distribucion (que yo especificamente mencioné que evadiria en el ensayo).
Incurrir en la pirateria, o el copiado ilegal, como una forma de protesta contra el sistema economico, es algo que puedo entender, pero es otro tema. Y que no altera lo dicho sobre los derechos de autor.
Y hablando de los derechos de las grandes industrias de la distribucion, esto esta para llorar
http://tech.yahoo.com/news/ap/20090801/ap_on_hi_te/us_tec_music_downloading