I magina que esta encerrado, sin contacto con el exterior, mucho menos, con tu familia. Estas siendo sometido a humillaciones y maltratos psicológicos. Se te repite continuamente que no vales nada. Periódicamente se te induce a mostrar tu admiración y adoración por el líder.
Y lo más increíble de todo, es que te sientes cada vez mejor.
Ese suele ser el problema con las sectas alienantes.
Pero para poder hablar de esto, como siempre, debo de empezar por el principio.
¿Qué es una secta? El término tiene una historia larga. Cuando la iglesia cristiana reinaba sobre Europa, los diferentes conflictos internos (teológicos, económicos) fueron llevándola a dividirse, grupos de la iglesia decidían separarse. Y la metáfora que se usaba era decir que una rama se había cortado del tronco. Cortar es seccare en latín, así que de ahí se deriva secta. Originalmente era un término cristiano para designar un grupo separado del tronco central de la iglesia, con creencias ligeramente diferentes.
En el siglo XX, surgió un nuevo tipo de grupo religioso, minoritario, con creencias bastante distintas del cristianismo. En general, estos grupos tomaban ideas de las tradiciones ocultistas europeas, de las religiones orientales, y otras fuentes variadas (espíritus, ovnis). El término secta se les comenzó a aplicar por generalización.
Ahora, ¿Qué es lo que distingue a estas sectas de las otras que mencionábamos? Aquí tenemos que introducir el concepto de New Age. En el siglo XX, se comenzó a divulgar la creencia de que se aproxima un cambio radical para la humanidad (la causa de este cambio varia de grupo en grupo, aunque casi siempre existe el correlato astrológico del cambio de la era de piscis a la era de acuario).
Las sectas que surgen en el siglo XX comparten primariamente la creencia en esta llegada de la nueva era.
Estas sectas tienen sus raíces en los grupos de difusión esotérica de principios del siglo XX (Teosofía, golden dawn, etc.).
Entonces, al hablar de sectas del new age, estamos hablando de pequeños grupos que comparten la creencia de la llegada de la nueva era, normalmente grupos minoritarios cuyas creencias grupales integran diferentes ideologías, como filosofías orientales y esoterismos. Los grupos suelen estar conectados en forma de red (grassroots, en inglés) y el New Age, como movimiento religioso, no tienen cabeza única, sino que cada grupo tiene su propia cabeza.
Ahora, no podemos generalizar entre las sectas. No todas son iguales, hay sectas agresivas, hay sectas suicidas, hay sectas estafadoras, hay sectas chantajistas, hay sectas alienantes , y hay sectas honestas. Estas clases no son excluyentes entre si, es decir, hay sectas que son estafadoras, chantajistas y alienantes, al mismo tiempo.
Las que nos interesan para este artículo son las sectas alienantes. Estas sectas se caracterizan por humillar a sus integrantes de nivel bajo, por intentar, de una u otra manera, con uno u otro objetivo, destruir el ego de sus integrantes de bajo nivel.
¿Y cuáles son las técnicas que usan para lograr ese objetivo?
El asilamiento social consiste en que los integrantes, que son prácticamente encerrados en edificios pertenecientes al grupo, donde se les impide comunicarse por cualquier medio con el exterior.
También se realiza un control de agua y alimentos que ingiere la persona, debilitando su cuerpo para debilitar su mente.
Junto al anterior va la modificación de los ciclos de sueño y la depravación de sueño: se reducen las horas que la persona duerme (con el pretexto de prácticas religiosas), y se modifica los ciclos en los que la persona se puede dormir. Esto debilita la voluntad.
Uno de los puntos más interesantes es el control de las actividades sexuales. En la mayoría de los casos, el líder de la secta es hombre (luego hablaré má s sobre este punto), y el control de las actividades sexuales consiste en que a los hombres se les ordena abstinencia total sexual, mientras que a las mujeres se les ordena tener actividad sexual sólo con el líder. Ésta estrategia trabaja a un nivel etológico. En las tribus de primates superiores, el líder se queda con y monta a las hembras de los machos inferiores1 (también a veces los monta a ellos, pero eso es otro punto). Así que a nivel de nuestra programación conductual genética, este tipo de control de las actividades sexuales genera una subyugación al macho alfa, que en el caso de la secta, es el líder.
Como estrategia fuerte, se usa la agresión psicológica, y la humillación con el objetivo de disminuir la autoestima. Se mina la imagen que la persona tiene de si misma, para pasar al adoctrinamiento, en el cual se sustituyen los huecos emotivos y los daños psicológicos con la imagen del líder y de la secta. Ellos llenan los vacíos que los integrantes tienen, y los sujetos terminan adorando al líder.
Ahora, hay casos bastante interesantes de grupos que funcionan como sectas alienantes, peor técnicamente no son sectas religiosas. Hace unos años fue famoso el caso de Sergio Andrade. Si lo que los MMC describen es cierto, este grupo era alienante, pero en lugar de tener el motivador religioso, tenían un motivador: la fama. Recientemente detecté otro modus operantis: grupos que se declaran como de superación personal o para mejorar el desempeño de los trabajadores, que dan micro retiros. Estos grupos se centran más en las dos ultimas estrategias que mencioné, creándoles una adicción psicológica a la presencia del “facilitador” de las técnicas.
¿Pero, cómo es que hay gente que se deja que le hagan esto? Puede parecer exagerado afirmar que haya quienes se dejan que se les haga todo esto, y sin embargo, ocurre. Las sectas alienantes tienen a enganchadores entrenados, que saben trabajar las necesidades emotivas para usarlas como punto débil en la psyché de los potenciales creyentes. Normalmente buscan enganchar por huecos emocionales como la soledad, la necesidad de pertenencia, el amor familiar, e incluso, la trascendencia y el progreso personal2.
¿Y porqué tienen ese objetivo? Puede resultar extraño hacer esta pregunta, pero en realidad, es un aspecto interesante a considerar. ¿Qué obtiene una secta alienante de humillar a un grupo de personas? La respuesta tiene que ver con la estructura jerárquica de las sectas alienantes. Regularmente, estas sectas tienen un líder -hombre- de alto coeficiente intelectual, enfocado a la inteligencia emocional (lo que los hace hábiles manipuladores), con fuertes tendencias egocéntricas (se perciben como centro del universo) que en muchos casos se desarrollan en complejos mesiánicos
En las sectas alienantes, de una o de otra manera, todo gira y se revuelve alrededor del líder. La humillación y vejación psicológica a la que son sometidos los integrantes tiene el objetivo de generarles una dependencia psicológica hacia el líder. Una sumisión total hacia el líder. En sectas más grandes, la adoración se divide entre los integrantes de los rangos superiores.
OK, un caso hipotético. Imaginemos a un adolescente, hijo de familia disfuncional, dos o tres hermanos. Los padres pelean todo el tiempo y desahogan la frustración de estas fricciones y de la vida con nuestro adolescente, por ser el mayor.
Nuestro adolescente desarrolla problemas en sus relaciones sociales. No logra conectar con sus compañeros en la escuela. Es segregado y abusado, por su apariencia. No tiene amigos y solo logra sentirse bien sentado frente a una computadora, donde no es él mismo.
En una caminata por un centro comercial se topa con una persona repartiendo publicidad de una secta. El volante le llama la atención, la enganchadora que está repartiendo la publicidad, pecibe su vulnerabilidad. Ella comienza a hablar con el, tratando de establecer el “rapport”. De manera discreta, le va ofreciendo poco a poco el lograr seguridad en sí mismo a través de las practicas de la secta, y encontrar un sentimiento de pertenencia dentro de su grupo.
Después de ir a varias sesiones introductorias, donde se le sigue ofreciendo lo que no encuentra en su familia ni en su vida, el joven decide unirse a la secta.
Y, en un contrato implícito, decide rendirse y ceder su voluntad y su vida al líder de la secta, a cambio de una falsa autoestima y un falso sentido de pertenencia a la secta.
El problema aquí es que este contrato implícito es realizado de manera semiconsciente.
Y, en cierto sentido, no es tan diferente de cualquier borrego humano que decide dejar de pensar y seguir siendo parte de la gran maquinaria mundial, sin pensar ni cuestionar nada.
Pero, al final, el integrante de una secta, sea por la motivación que sea, decide renunciar a sus derechos humanos, para cederlos de una u otra manera a la secta, al líder en especifico.
¿Y puede un humano renunciar a sus derechos? ¿O son los derechos humanos algo tan parte de la esencia del humano que no puede renunciar a ellos, no pueden quitárselos? ¿Sería correcto renunciar a los propios derechos humanos? ¿Sería correcto aceptar que otra persona decida cederte sus derechos humanos, y aceptarlos?
Cada persona tiene, como uno de sus derechos básicos, el ser responsable de sí misma. En las sectas alienantes, los integrantes ceden esta responsabilidad al líder.
Tanto a nivel ético como a nivel legal, es difícil determinar en qué punto termina la responsabilidad de la persona y comienza la del grupo, determinar hasta dónde la persona sigue siendo responsable de si misma.
Lo que si es claro es que los integrantes de una secta que salen del grupo y tratan de reintegrarse en la sociedad tienen problemas de readaptación causados por las modificaciones (daños) causados en su estructura psíquica. Se les da terapia psicológica y participan en grupos de apoyo para lograr una reinserción exitosa en la sociedad.
Las sectas alienantes no son perniciosas sólo para los individuos, subvierten la estructura de la sociedad, degradando sus bases y tratando de modificar sus jerarquías. No en balde Dawkins piensa que las religiones minoritarias, y las sectas, por extensión, son como virus, que llevan a los humanos a negar sus impulsos biológicos (supervivencia de la especie, autopreservación), con el objetivo de auto preservarse (memes virales patológicos), al igual que hay virus que generan enfermedades que matan a su anfitrión, pero antes de hacerlo, se contagian.
1N.E. en estudios derivados de una nueva raza de primates, los bonobos, casi identicos a los chimpances, solo que más pequeños y menos comunes, se a establecido una hipótesis en la que la frecuencia del contacto sexual elimina o deriva las tensiones del grupo hacia esas practicas. Los chimpances mucho más jerarquícos y con menor actividad sexual, son mucho más violentos y agresivos que sus parientes.
2 Muchas de los enganches de los reclutadores de las sectas, aprovechan períodos de debilidad extrema de las personas, como los duelos, los divorcios, la perdidad de trabajo o los momentos de cambio y adaptación necesarios (crisis de la mediana edad) de personas solitarias.














Excelente el artículo. Me quedé pensando en dos cosas, lo de si podemos renunciar a nuestros derechos humanos… es posible, pues es parte de nuestro libre albedrío, aunque creo que recuperarlos sería simplemente cosa de quererlo… si eres capaz de hacerlo -en caso de haber caído en una secta-.
En cuanto a los objetivos de la secta, no sólo son satisfacer las psicósis mesiánicas del líder, sino mantenerlo económicamente, en muchos casos prostituyendo a los seguidores o dándoles trabajos míseros. En caso de tener acceso a dinero, pues con contribuciones.
Aunque no califiquen de secta alienante, no pude dejar de pensar en algunos clubes de fans de estrellas de pop y, con mayor amplitud, en el esquema general de alienación generado por los medios de comunicación contrastado con las estrategias sectarias.
Pufff… creo que teóricamente tienes derechos humanos sólo por ser humano y hasta que dejes de serlo vas a dejar de tenerlos. Ya sabemos que desgraciadamente la realidad es muy distinta.
Pero en el caso de que quieras renunciar voluntariamente a ellos… no sé… autodesterrarse o autoinjerir arbitrariamente en tu propia vida privada no tiene mucho sentido. Tienes derecho a circular, a reunirte, a trabajar… pero son derechos, no obligaciones.
Para mí casi todos tenemos algún grado de lavado de cerebro, pero no sé hasta dónde vale decir “eres libre de hacerte daño”. Si no pudieras hacerte un poco de daño Fafahrd no podría comer su chatarra.
Me gustó mucho el ensayo. Creo que en la individualista, muchas veces insensible y egocéntrica sociedad donde nos tocó vivir es impresionante como alcanzamos estos extremos. Considero a la vez que si podemos ceder nuestros derechos humanos, pero también podemos recuperlos, la cuestión es:¿de verdad los queremos?
padrisimoo! =] esta de verdad muy interesante y profundo el analisis, yo pensaba que este problema no era originario de nuestra epoca, sino algo que se repita a lo largo de la historia. cuando las personas caen en eso, ya estan perdidas? o hay forma de que puedan mm como darse cuenta y autoprotegerse y salir??
de lo de los derechos yo creo que si es posible cederlos,pues es lo que pasa en esos grupos, que sea o no correcto es muy relativo, lo que si no creo que sea correcto es que otro los acepte, en este caso los lideres. otra cosa, los lideres de estos grupos estan conscientes de lo que hacen? o sea son responsables de sus actos? o tienen desordenes mentales fuertes que los llevan a acutar asi?
La mejor arma contra las sectas alienantes, es la conciencia. En parte, por eso hice este artículo y por eso doy clases al respecto, para reducir las posibilidades de ser manipulados.
Señalas un punto muy interesnate, los líderes de las sectas alienantes y la responsabilidad moral que tienen al acpetar que otros se les subyuguen. Eso merece un análisis profundo en una reflexion posterior.
Como coda a este artículo, queda el intento de secuestro de un aviión mexicano, realizado por una persona con complejo mesianico y delusiones ezquizoides de origen religioso. El perfil de lider religioso que puse en el ensayo puede servir para entender qué es lo que ocurre en la mente de este tipo.
uuh norbert te quedo bastante bueno,
en el contacto que he tenido con alcoholicos anonimos me he dado cuenta de que mmuchas veces se hacen dependientes de sus grupos y aunque yo en lo personal decidi adoptar la sobriedad como estilo de vida, me sigo preguntando , es posible que una persona dentro de una secta alienante sea feliz?
he sabido de gente que cambia de religion y de pronto cambian su forma de vida de acuerdo a esta religion, leen la biblia ,van a grupos de oracion, de repente algunos quieren ir a vivir a algun lado , etc.
me doy cuenta que sacrifican todo por su creencia, he llegado a pensar en que seria que te pidieran renunciar a todo y no es tan dificil renunciar al agua caliente, a la cama tibia, a estar con tu familia ,comida buena y dinero…pero …¿renunciar a tus sueños?
el dilema, a veces me he puesto a ver a la gente que considero estupida y las siento mas felices, al menos dejan ver eso,
¿el mundo rosa o el mundo real?
adan y eva
¿el conocimiento o el paraiso?
¿cabe la posibilidad de que en una secta alienante se pueda encontrar la simpleza de la felicidad tonta?¿cuanto valor tiene el saber?¿de que te sirve saber?
lo mas facil es conformarte y jugar a ser idiota ,creo que el dejarse llevar por las creencias de alguien mas es completamente inutil no llegas ni al conocimiento ni a la felicidad,
al menos san agustin intento el conocer la verdad dentro de si, y creo que la formula no ha caducado
gracias
gonzo
Dice epicuro; “el qu no concidera lo que tiene como la riqueza mas grande, sera desdichado aunque sea dueño del mundo” las sectas alienantes ofrecen eso, ofrecen un mundo a quen no concidera lo que tiene como riqueza; les ofrecen bienestar econimico, paz interior y un camino hacia la plenitud, pero lo unico que en realidad hacen es sembrar en ti la semilla del conformismo y, aunqe hacen creer que eres importante, solo eres uno mas, una marineta cuya unica finalidad es servir a aquel “lider mesianico” que te ofrecio un mundo lleno de riquezas, pero lo que en realidad hizo fue quitarte el mundo de diamantes en bruto que ya era tu vida antes de unirte a ellos.
la frase de epicuro suele traducirse como una invitacion al conformismo, no busqes mas, se feliz con lo que tienes… esto no qiere desir que no busqes superarte, si no que como los budistas, elimines ese ego y luches por ser feliz, no para conseguir esos logros economicos que muchas veces solo curan eridas superficiales, pero hacen mas daño a las del alma…
no creo que estas sectas sean malas por naturaleza, aunque el lider sea un impostor y solo estafe a sus seguidores, el inteligente sabra como sacar jugo de esa situacion, pues ningun conocimiento ni experiencia es inutil…
todas las sectas tienen algo interesante y verdadero y comparto la pasion de Norbert hacia su estudio, pero lo malo de las sectas, sobre todo las alienantes, es ese desconectarse de la realidad y vivir en un mundo inexistente creado por el lider…
no me improta si la gente se une a estas sectas, si con ello hacenel bien a la sociedad, mis respetos a aquellos que se unen para aser el bien, de hechos los envidio, pero vomito y desprecio a los que en su egoismo solo se unen para crecer ellos solos sin importarles los demas, ellos si merecen ser utilizados por los lideres manipuladores y estafadores…pero al finalde la historia, aquellos que toman la iniciativa de actuar son los que quedan en los libros, tomemos entonces pues las herramientas que se nos ofrecen, ni importa si vienen del Papa o d un estafador alienante…
muy buen articulo norbert,
tal como lo explicaste en clase