Cuando Dios Te Da La Razón

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H ace unos días, escuche asombrado, que Alejandro Fernández, el potrillo rebelde, había demandado a su disquera por piratería. Bueno, la verdad, no quiero decirlo, pero creo que es justo y merecido. http://noticiassc.blogspot.com/2009/09/denuncia-alejandro-fernandez-sony-music.html 2523838063_ea2f126583

El hilo negro del comercio ilegal acaba de mostrar una de sus caras más tenebrosas y malolientes: las mismas empresas que se dicen “afectadas” y al punto de la ruina –amenazando de paso con despedir a cientos y miles de empleados-, tienen metidas las manos en los manejos turbios. Muchos intereses se mueven en torno a los artistas: los revendedores de conciertos (que suelen estar al servicio de los representantes de los grupos, si ellos vendieron el concierto; o de los empresarios, si esto últimos van a partes con los músicos, a menos boletos registrados menos porcentaje de la taquilla), de los mismos ejecutivos, que lucran vendiendo las grabaciones a los jefes del mundo-pirata.

Un grupo, cuando inicia, sueña con firmar un contrato “exclusivo” con una disquera importante. Y es que muchas de las puertas a las estaciones de radio, programas de televisión -en especial de la que programan videos musicales-, están controladas por estos “extraños” personajes que se llaman ejecutivos de la disquera.

Todas las grandes disqueras se dedican a llenar de letras minúsculas y clausulas abusivas tales documentos. Por ejemplo, Juan Gabriel, perdió 10 años de vida profesional, al verse envuelto en un pleito legal, ya que su disquera afirmaba tener los derechos exclusivos de su obra, en su totalidad (si Juan Gabriel, siguiendo esa lógica, hubiese decidido incursionar en la danza, la poesía o la pintura, ellos serían los dueños).

Mientras que el divo juareño afirmaba que solamente los tenían como cantante, no como compositor, arreglista y letrista, y que no podían impedirle ejercer como tal.

Quizá para muchos, Juanga, sea un cantante que sólo oye en los camiones, pero allá por los últimos años de los 80, el señor, con su canción, “querida”, logro no solamente ser un éxito en el am durante más de un año.  En su temporada en “Cerebro”, la discoteca de moda, una noche aparecieron el presidente de la república y varios de sus amigos, secretarios de estado (para los obsesos de la historia, hablo de Miguel de la Madrid y compañía) y con eso demostro que a él lo seguían tanto los “jodidos” como los “ricos” y “poderosos”.

Juanga, en ese momento apuntaba a convertirse en un José Alfredo. Gracias a esos diez años perdidos, en los que el señor tenía prohibido trabajar en EU -a mi juicio- ese tiempo lejos del escenario, dejó en su obra una profunda marca, y aunque sigue siendo el preferido de las masa, nada como sus éxitos ochenteros.3081586730_49b8c23872

Discusión sobre el futuro del negocio

Como sea, mi argumento es: la ambición y la sed de negocios, hace perder de vista el valor cultural y social que tienen la música, el cine y la escritura.

Quizá no tenga el peso filosófico ni ético para justificar el intercambio libre de archivos a través de la red, pero creo firmemente que la humanidad debe compartir sus productos de varias maneras y que no siempre es el dinero lo que cuenta.

Por ejemplo, para muchos artistas, sería más importante la difusión de sus obras y que el público asista a sus conciertos, que lo que puedan ganar con sus discos. Ese sería otro modelo de negocios, en los que curiosamente, las disqueras no aparecen como hadas madrinas ni como feas brujas, simplemente como intermediarios entre los públicos especializados y los músicos que desean consagrar más tiempo a la creacción y a la ejecución que a la promoción. Quizá su futuro sea más el de las agencias de imagen y manejo de giras y conciertos.

Habría que repensar los modelos de negocios de la literatura, que esta a punto de cambiar gracias al “papel electrónico”; del cine que gracias a las nuevas cámaras y tecnologías de edición, se ha vuelto popular y barato, tanto que países donde antes ni siquiera existían en el mapa del cine, ahora aparecen de la nada para llevarse premios en Cannes.

El cine y la televisión en línea podrían modificar el mapa de las actividades sociales. En fin, para eso habrá que discutir una manera de cómo acceder a esos bienes y servicios, pagando lo justo. Y también, discutir como hacerlo, pero para eso necesitamos pensar no solo en la ética, sino también en la moral1.

En una sencilla frase: Un Futuro en el Que Quepamos Todos. 2859992307_e53bf590b6

1 mi dicho favorito, y definición de la moral, es un árbol que da moras.

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Lector curioso, amigo de las bromas y dueño de un humor rampante y ácido. Coleccionista de anécdotas de ingenio, crimen y locura, que son el ingrediente para el éxito de toda la comedia humana. En sus ratos libres es editor de extravía, responsable de las moscas a las que llamamos acentos y puntos, y padre de cuatro niños.

3 Responses to “Cuando Dios Te Da La Razón” Subscribe

  1. Fafahrd 12 septiembre, 2009 at 10:41 am #

    Mmmmh ¿Cual es la anecdota de Miguel de la Madrid?

    Hace tiempo se hizo un estudio analítico de los DVD pirata y se concluyó que algo así como un 95% habían sido creados a partir del master que se supone solo tienen los estudios. No me extrañaría que estos vendan una copia a los consorcios pirata como una forma de recibir lana extra que no declaran a hacienda.

    De los revendedores conozco el caso del futbol. Todos los equipos venden directamente las pacas de boletos a los revendedores ¿POr que? supongo que por que es venta y listo… quizá alguno lleve comisión sobre la reventa, pero les dan la paca independientemente de que partido sea.

    De los contratos… hace años Winston Groom, el autor creador de Forrest Gump se metió en un pleito con el estudio que produjo la película. El ya estaba endeudado hasta las manita pues juraba que recibiría una lanota después del éxito de la película, en la que el tenía un porcentaje sobre ganancia neta. El estudio alegaba que la película no había generado ganancias (gracias a la magia de sus contadores, claro, si no es sólo Lucas el que hace maravillas), finalmente le dieron algo de lana.

    • arbolrojo 12 septiembre, 2009 at 4:05 pm #

      Disculpad, amigos del mismo averno, la anectoda es la aparición de un presidente en un “antro”, lo normal es que al artista en cuestión se le invite a una cena o bien se le contrata directamente.

      En cuanto a los “master” de discos y video, recuerdo a Guillermo del Todo en tele, exhibiendo una copia pirata, a la que le habían detectado el número de registo con que marcan algunas escenas, y ese correspondía al enviado a la Secretaría de Gobernación (del sr. Fox). Así que con toy y pena, pero cuando la rata es de casa, hasta la chacha asusta.

      El asunto del sr. Groom, interesante, recuerdo algún comentario de un especialista y concluía que era un asunto en el que Winston firmo un contrato con algunas clásulas “especiales” y en el que el pagaba una parte desproporcionada de los gastos de publicidad, y otros como “gastos administrativos”, por lo que su parte pago lo que normalmente un estudio hace, reduciendo sus ganancias de millones a unos cien mil dólares o algo así.

      J.

  2. Fafahrd 14 septiembre, 2009 at 1:47 pm #

    Mas o menos con lo de Groom… capaz que leimos el mismo artículo, aunque según yo de lo que se quejaban era de que las finanzas de las películas son alto secreto, y que como hay muchos ingresos que no se podían rastrear bien entonces -como la comisión por alquiler de copias en blockbuster-, la publicidad y blablablá… eso lo inflaban hasta que pareciera que una cinta que ganó 679’400,000 millones de dólares en la taquilla mundial, apareciera en números rojos.

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