U na niña de doce años ha sido casada con un perro para protegerla de los “malos espíritus” que la amenazaban en el estado indio oriental de Jharkhand.
Nueva Delhi, 16 feb (EFE).
El casorio, celebrado en la localidad de Jamshedpur, se llevó a cabo porque la menor había desarrollado dientes adicionales, considerado como un mal augurio por la población, explicó el sacerdote Naresh Manki.
“Una mujer desarrolle dientes complementarios es considerado un mal presagio no solo para ella, sino también para los miembros de su familia y para toda la sociedad. Para salvarla de los malos espíritus, la casamos con un perro”, dijo Manki.
La pequeña Soni ha tenido que afrontar los atípicos esponsales por ser una “manglik”, una persona astrológicamente maldita para el matrimonio, según la tradición hindú.
No es la primera vez que en la India se celebran matrimonios entre hombres y animales o incluso árboles, ya que algunos astrólogos creen que ello libera a la persona contrayente de ciertas maldiciones o de la mala suerte que le han asignado los astros.
Ni siquiera las estrellas del cine indio, Bollywood, escapan al influjo de estos atavismos. A finales de 2006, la actriz y miss Mundo Aishwarya Rai, también una “manglik”, tuvo que casarse simbólicamente con la imagen del dios hindú Vishnú como paso previo para poder desposarse con la también estrella del celuloide bollywoodiense Abhishek Bachchan.
http://www.elconfidencial.com/cache/2009/02/16/51_casan_india_perro_salvarla_malos_espiritus.html
Después de leer la nota, repasarla, no sabía si sentirme indignado -sospecho que mi visión y cultura no me permiten apreciar del todo los entresijos de la situación-, o verla como una locura más, de las que tanto abundan en el mundo. Digo, si aquí tenemos terroristas de lata de jugo que quieren hablar con el presidente (y como cosa curiosa, el señor dijo que Jesús lo iba a defender, y la abogada defensora asignada se llama María… de jesús), así que una parte de mí se encoje de hombros y se dice, bueno, que le vamos a hacer a semejante tontera. Es mejor a que la mate o la manden a un burdel.
Sin embargo, hay una pequeña vocecita que me dice que todos deberíamos tener la oportunidad de desarrollarnos según nuestras aptitudes. Y no creo que nadie en esa aldea se quiera casar con la niña. ¿Quién va a solicitar la mano de una malasuerte? Comprendo la mentalidad mágica y que para ella lo desconocido, es un peligro de muerte, por lo que la única opción es huir, destruir o subsanar el cambio en el universo mediante un ritual.
Y de este otro lado tenemos a la conciencia racional, fundamenta el desarrollo del individuo, separándolo del grupo y de la familia, de la tradición y de la autoridad que se fundamenta en el pasado. Quizá a nosotros nos paresca una barbarie pero dentro de esa cultura es perfectamene normal. Como para otras la belleza es tener dientes limados, el cuello largo; comer la carne de los enemigos o utilizar mecanismos financieros para dejar al mundo entero sumido en una ola de pobreza.
Creo que uno de los retos importantes de este siglo1, compaginar la fuerza y vida de las tradiciones de cada una de las culturas, respentando sus costumbres, valores y manera de organizarse; a la vez que la tecnología (y no la política) promueva un cambio en los niveles y calidad de vida.
¿Podremos dejar de casar a nuestras hijas con perros?
1 curiosamente, el concepto de siglo depende del conteo del tiempo, un nuevo siglo no es igual para todos. Los musulmanes cuentan a partir de la Hégira de Mahoma, así como los chinos y los hindús tienen calendarios diferentes*, es decir, casi cuatro quintas partes de la población mundial.
*Una de las primeras victorias de Napoleón -creo Austerlitz- se pueden atribuir a los calendarios diferentes, ya que las tropas rusas usaban el calendario juliano que estaba desfasado casi dos semanas del usado en occidente, el gregoriano, que había sido promovido por el Papa Gregorio y por ello no lo aceptaron los rusos ortodoxos. Para cuando arribaron al campo de batalla, sus aliados, los austríacos habían sido completamente derrotados por “el ogro”.








Mmmmh, este relajo cultural si es algo denso… ¿Que futuro tiene la niña? Quizá sea bueno, Aishawara Rai es ejemplo -claro que le fue mejor con el marido postizo-, se casó y fue aceptada… pero considerando lo estrictos que son los indios en cuanto a castas y demás, es prueba que con su “acta de matrimonio” contaría como algo así como un certificado de vacunación.
En estas culturas que nos resultan ajenas no creo que convenga “meter mano” o “civilizarles”, al menos de forma radical. Quisiera que no hubiera lapidaciones a raíz de chismes o ablaciones de niñas… preferiría que simplemente tuvieran libertad religiosa, que si una chica o chico educado en una de estas culturas no la compartiera, que fuera libre de dejarla y vivir tranquilamente… opción que en muchos casos no tienen.
Cierto señor Fafhrd (no sé porque quiero siempre ponerle tres “a” a tu seudónimo).
Jajajajajaja!!! Son solo dos “a”… y te faltó una, jajajajajajaa