
Fuck for Forest en un concierto
“Un grupo de activistas hace porno para salvar los árboles del mundo” ¿A que llama la atención, verdad? Nomás puse la palabra “sexo” en en título y ya te metiste a leer este artículo. No te preocupes, no era sólo un señuelo, de verdad voy a hablar de sexo.
Sucede que un par de jóvenes hippies noruegos, Leona Johanson y Tommy Hol Ellingsen, preocupados por la acelerada destrucción de las selvas en todo el mundo, decidieron hacer algo: ponerse a copular en público. Lo hicieron primero en el escenario de un concierto del grupo de rock pesado “The cumshots“, y así nació la organización Fuck for Forest. Ahora tienen su propia página web, donde venden pornografía, reclutan nuevos miembros (“nuevos miembros”, jo jo jo…) y ya han recaudado bastante dinero que dirigen hacia organizaciones ecologistas en Costa Rica y Brasil.
Estos muchachos han tenido en el pasado algún problema con la ley, pero lo que les preocupa en este momento es que organizaciones reconocidas, como la WWF, no quieren aceptar su sucio dinero.
Este asunto me hizo pensar en el tema de la moral. Entiendo moral como ese sistema de reglas o principios, individual o colectivo, que nos dice qué está bien y qué está mal hacer en determinadas circunstancias. Por ejemplo, es el sentido moral (ya sea auto construido o impuesto) el que nos induce a dejarle el asiento a una anciana en el camión, a no llevarnos las cosas ajenas, o evitar agarrar a alguien a golpes nomás porque nos cayó mal. Este conunto de convicciones ha cambiado histórica y geográficamente y varía de persona a persona, pero se puede que una cultura en un momento determinado tiene un sistema moral compartido que permite la convivencia. Creo que tener un sistema moral no sólo es inevitable, sino además es deseable y benéfico para la sociedad y los individuos, aunque cada valor o norma en sí puede ser discutido y hasta refutado. Como este asunto del sexo.
¿Qué tiene que ver el sexo con la moral?
¿Curiosa pregunta, no? Cuando pensamos en un término como “falta a la moral” o “imoralidad”, inmediatamente lo relacionamos con sexo, y muy rara vez con cuestiones como robo, corrupción, violencia y otras muy claras faltas a la moral. Estoy de acuerdo con que sean mal vistas e incluso castigadas conductas que dañan a nuestros semejantes: es inmoral despojar a alguien de los bienes que ganó honestamente, es inmoral dañar la integridad física de otra persona (creo que incluso que de cualquier otro animal, pero esa no es la discusión), es inmoral hacerse rico a costa del trabajo de otros, pero ¿por qué es inmoral salir desnudo a la calle? ¿por qué la policía tiene el deber de evitar que una pareja se besuquee en un automóvil? ¿por qué un niño no debe ver jamás una revista con mujeres desnudas (aunque sí se pongan a su alcance fotografías de decapitados y balaceados)?
Por tomar un sistema de valores que tenemos a la mano, veamos los llamados pecados capitales:
- Lujuria
- Gula
- Avaricia
- Pereza
- Ira
- Envidia
- Soberbia
La mayoría de estos términos nos advierten sobre los excesos que son dañinos para uno mismo o para los demás: no está mal comer, pero sí obsesionarse con la comida; no está mal querer tener riquezas, pero sí darles más importancia que a los bienes espirituales; no es malo descansar, pero sí desentenderse de la vida; no es malo el enojo, pero sí el odio y el furor descontrolado (por cierto, según el catecismo cristiano, el peor de los pecados es la soberbia). Pero de todos estos pecados, en la sociedad de hoy, el de la lujuria recibe un tratamiento especial. Si alguen se dedica a hacer dinero, no sólo no es mal visto, sino que es admirado y aparece en revistas de sociedad. O ¿alguna vez te detuvo la policía en un puesto de tacos por empacarte más tacos de cabeza de los que son saludables? ¿Cuándo te ha dado vergüenza que te vean echado en la playa sin hacer nada? Pero ¿te pondrías a hojear una Hustler mientras que esperas que te atienda el dentista? — Si no le haces daño a nadie ¿por qué no?
Bueno, pues desconozco los motivos históricos o sico-culturales, pero el hecho es que esta represión es relativamente reciente y ha conducido a que exista y crezca enormemente la industra de la pornografía: cuando algo escasea, aumenta su valor de consumo. Actualmente, el Internet es el campo donde más ha florecido esta rama del entretenimiento, a tal grado que se ha afirmado que Internet es para el porno. ¿Tú no ves porno en Internet?

Leona Johansson y Tommy Hol Ellingsen
Es en este contexto donde surge Fuck for Forest: si hay millones de personas pagando por pornografía ¿por qué no dedicar parte de ese dinero a una causa tan noble y tan urgente como el rescate ecológico? ¿por qué les da vergüenza a las organizaciones ecologistas relacionarse con gente que tiene sexo en frente a las cámaras? ¿es malo? Si fueran narcotraficantes quienes ofrecen dinero, lo entendería, no se trata de hacer un bien promoviendo un mal, pero ¿a quién le hace mal que un par de jóvenes adultos (que incluso parece que se quieren) se muestren desnudos para el solaz de otros adultos que encuentran consuelo vicario en el porno?
Incluso me parece que, simbólicamente, este rollo de sanar la tierra a través de actos sexuales está fuertemente relacionado con los ritos de fertilidad practicados por muchas culturas en la antigüedad. ¿Estaremos presenciado el nacimiento de una nueva cultura que revalore tanto la sexualidad como el medio ambiente, o se trata sólo de un caso aislado?
En todo caso, si tienes pensado pagar a un sitio de Internet para que te provea de imágenes sexuales, ¿por qué no considerar uno que, por lo menos, lo hace en nombre y beneficio de la madre tierra, y no por el mezquino lucro?








Me recordé de uin comentario de un maestro que tuve hace mucho, alegaba que la pornografía no era sólo sexo, sino también violencia y que le parecía mucho más fuerte el grado de violencia y realismo en las películas, que una sesión de sexo.
En el caso de estos chavos, la idea es muy curiosa, pero no creo que evolucione a un movimiento… tiene mas pinta de puntada. Pero como sea es otra contribución a que se difunda el mensaje “o hacemos algo o nos carga la calaca”
Mmmmm… bueno, fue a finales de los ochenta cuando la serie de Alien Nation (que hace poco nos compramos entera en DVD, por cierto) tuvo el valor de denunciar (ya me imagino las acusaciones de mojigatería y otros términos políticamente correctos) los males del porno, y lo que un pasatiempo aparentemente inofensivo podría hacerle a la cabeza de las personas: entre otras ondas, provocar una obsesión.
El sexo no es malo en sí, pero, como dijo Tolkien, es una de las armas favoritas del demonio… por sexo se lastima a las personas, se traicionan amistades, se desecha el amor. Si le diéramos a ese simplísimo hecho humano y animal la importancia que merece, ni más ni menos, viviríamos más tranquilos, estaríamos más felices, cargaríamos con menos preocupaciones.
Ahora bien, el verdadero problema que le veo al porno no tiene nada que ver con la moral… sino, como se mostró en Alien Nation, con cruzar una delgadísima y poco definida línea entre la realidad y las FANTASÍAS. El riesgo (y la estupidez) es el mismo que el caso del chavito que se pone su capa de Superman y se arroja del edificio; en este caso, menos dramático, el egañado(a) en cuestión se frustra porque en su vida ordinaria las cosas no ocurren como en los videítos, se extraña porque tal cosa que vio en una revista no le funcionó (“Pero es que en las fotos se ven tan felices…” “Sí, mi vida, les pagan para poner esa cara”) o piensa que su compañero o compañera se queda corto en comparación con las depiladas beldades que se exhiben en internet (la cirugía plástica hace maravillas, sí, pero también el photoshop, el body make up y el espadrapo). Pero incluso si todo esto no se diera jamás, el porno como pasatiempo es pobre y aburrido.
Lo que sí deberían reconsiderar los organismos internacionales es el tomar el dinero que les ofrecen estos chavos. ¿Que si es dinero sucio? Bueno, ¡hay que lavarlo!
¡Muchas gracias por el comentario, Aisling! Si tu argumento sobre el porno es cierto (lo que considero plausible), tambien se podría aplicar a películas de artes marciales, superhéroes y de hecho a cualquier pieza de ficción que contenga algún elemento fantástico: todos podrían hacernos sentir decepcionados porque en la realidad las cosas no son como en la ficción. Tarantino, por ejemplo, presenta la violencia como algo glamoroso y elegante pero en la realidad es algo mucho más sucio y prosaico.
De hecho, se me hace más perverso lo que hacen las telenovelas y los reality-shows: te quieren presentar como “real” cosas realmente ridículas.
En cuanto al porno, una de las cosas que alego es que este ha surgido y proliferado (con todas sus cosas torcidas, incluyendo estándares de estética estúpidos) gracias a la tremenda represión del sexo en nuestra sociedad. Yo quisiera que hubiera más desnudos no sexuales aptos para toda la familia e incluso representaciones de carácter erótico sin la carga mórbida que les construimos.
El tema es complejo (el del porno), tiene muchas aristas, el porno se me hace divertido, hay incluso buenas obras porno el hentai Angel (un super ejercicio en surrealismo), el libro Naked Ambition (un libro de fotos durante una expo porno), el CD XXX (música electrónica), la historia de O (el libro y la peli) e incluso el porno mas corriente puede ser divertido en el contexto adecuado (con tu pareja para sacar ideas o con tus cuates para decir estupideces, que las damas perdonaran, pero es muy divertido).
El intento de estos chavos se me hace buena onda, mal que bien es activismo, no es dinero sucio (tal vez caliente, pero no sucio), los actores son voluntarios y están echándole los kilos a algo que vale la pena, aunque creo que lo que mas me gusta de lo que están haciendo es el replanteamiento del porno, de un plumazo (o cogida, como quieran verlo) están desmantelando un buen de los argumentos de Norbert en contra del porno.