El Cambio de México
El cambio es irremediable, el desequilibrio, la evolución, y el desarrollo son ramas de este único factor permanente en la humanidad, y en el alrededor en general. La globalización se aferra a unificar masas, a eliminar la cultura e imponer en su lugar, la equidad y la igualdad. Puede parecer un gran avance, pero ¿ es realmente posible, o qué es lo qué esta sucediendo? El mundo se encuentra en conexión incontable, la comunicación avanza drásticamente, ahora puedes encender el ordenador y buscar noticias recientes, de hechos ocurridos en el otro lado del mundo, e increíblemente… las vas a encontrar.
¿En qué nos Convertimos?
Estamos convirtiéndonos en aficionados a conocer las realidades alternas a la nuestra, las guerras en otros países, las epidemias, el terrorismo, las catástrofes, y en minoría los sucesos positivos que también suceden, héroes comunes que en tantos países encontrarás… desarrollo, progreso, crisis, finanzas, ataques, congresos, alianzas, amenazas… aveces siento que voy a explotar, información en exceso, pero quién sabe cuánta será real u objetiva, si eso es posible. Con lo descrito podríamos afirmar que el mundo se une, se apoya, se ayuda… sin embargo sucede todo lo contrario.
Tal conexión no ha hecho un mundo hermano, ni trabajador, ni consciente. Cada pueblo actuando para sí, succionando lo de otros para ser el mejor en el existir. Me resulta confuso hablar de globalización y unificación de masas, cuándo no percibo resultados si quiera similares.
Atreviéndome a catalogar la diferencia cómo característica esencial, puedo decir que la globalización es un fraude. Se necesita esa diversidad de cultos, para enriquecer a una población mundial de más de seis mil millones de personas con distintas visiones e ideas.
Imposible resultará con un fenómeno cómo la globalización, llegar a establecer una sola mente, una sola vida. Es tan sólo una táctica más dónde se intenta romper con el estado solitario del humano.
Pero, todo el proceso magnífico que hemos logrado con la conexión de comunicación, no es proceso en vano para la mejor condición de vida, es posible que pueda ser bien aprovechado.
Sabemos más de lo que que anteriormente, en un siglo se podía saber. Desarrollamos teorías, alternativas a cada situación, pero nuestra capacidad nos sigue limitando, en cuestiones de cambiar al mundo.
No puedo, aunque quisiese, llevar comida a todo África, repartir libros por todo Asia, es irreal la posibilidad de hacer la diferencia, incluso en nuestro mismo continente americano. Pero hay un primer paso, que por la ambición se ha olvidado: tú nación. Con defectos, y virtudes México es un país con gran potencial, con población grande, con sueños y deseos altos.
Me agrada la filosofía de ¨el todo es posible, y lo imposible es lo que existe para hacerlo posible¨ Así, se debe reconocer: México es un país repleto de imposibles, pero multiplicado por personas interesadas en en hacerlos posibles.
Eso quizá puede ser el primer escalón que podemos dar, el primer grito que podemos realizar, pero desafortunadamente, pocos activistas quieren hacerlo. Eres bueno en algo, y sueñas con crecer e irte del país de la inseguridad, quieres mejorar, y en otro lugar trabajo o idioma vas a buscar, y los países vecinos, por increíble que parezca, nos buscan por que nos necesitan, el mexicano es un humano fuerte y necesario. Lo que no nos damos, o no queremos darnos cuenta es que la nación nos necesita más que nadie, y que la nación no es un ser absoluto y egoísta que nos consume, es simplemente el reflejo de lo que nosotros mismos hemos hecho con nuestro territorio y nuestras fuentes.
Se Necesita
Se necesita eliminar al ciudadano malinchista, que no define éxito si no habla de acciones internacionales, y se debe entender que si no se empieza desde el fondo y el interior de cada uno, la mísera realidad no cambiará.
Por que preferimos ver una serie de televisión de Estados Unidos de América, que apreciar la actuación de mexicanos que no representan una realidad lejana a la que nosotros verdaderamente vivimos. O porqué la ideología europea es sencillamente mejor que la mexicana, por el simple hecho de ser europea.
Seamos congruentes y hagamos justicia a nuestros sueños e ideales de mejorar, apoyemos desde el punto origen a nuestra identidad, que aunque no elegida, es definitive, nuestro nacimiento en México por ejemplo.
Vivamos en apoyo, actuemos con honestidad, mejoremos desde nuestro alrededor social, porqué sólo ese sería un cambio posible, para después poder avanzar.
La globalización sería un hecho y desecho al mismo tiempo, pues al vivir en esta alternativa, comprenderíamos la magia y la dicha de las distintas culturas, dónde gente experimenta y sonríe en infinidad de formas, pero de cualquiera se goza.
Siéntete mexicano, para algo más que el tequila, la música y la comida, vive al mexicano en todos sus matices, y no quiero decir, que aceptes todas sus características, pero aprende a amarlas y personalizarlas, para poder modificarlas.
No denigres a tu propia persona, hablando de orgullo mexicano solamente, cuándo en el fútbol se gana, o cuándo un extranjero busca fiesta y piensa en México, claro es parte del folclore, y nos debe enorgullecer, pero somos mucho más que eso, cree en la fuerza del ser mexicano en todos sus aspectos, cómo también la tiene cualquier ser humano.










Iba a comenzar mi comentario peleándote por aquello de la globalización, que nunca podrá darse al nivel “espiritual ” que tu postulas. pero después me di cuenta de que en realidad lo único que pides en tu ensayo es que nuestra identidad la fortalezcamos con lo positivo y tomemos con orgullo un papel auto critico .
Me gusta, y muy cierta tu postura, es tan simple que hasta sencillo es empezar
Tuve que leer el ensayo dos veces para entenderlo bien, y estoy muy de acuerdo, solo un par de comentarios.
La globalización no es un fenómeno de hermandad mundial, es un fenómeno económico (tiene mas que ver con comprar tallarines italianos en el super que con un pensamiento unificado) y que se suele confundir con aquello de la Aldea Global.
Y por otra parte, si juntamos un pensamiento positivo y digno de nosotros mismos, tal cual propones, mas algo de trabajo en equipo no vamos a acabar con el hambre en África, pero muy probablemente si podamos cambiar algo en nuestra escuela, colonia, oficina o ciudad.
La organización social SI funciona, creo que deberíamos de comenzar a buscar opciones.
Me gusto tu ensayo, aunque no comparto ese enfasis en sentirte mexicano; ¿no sería mejor ser simplemente humano?
Cuando hablamos de lo hermoso de México (que lo és) parece que dejamos de lado que Bolivia Alemania o Tahiti pueden ser igualemnte hermosos. El mundo es bello.
Rafael, comparto tu ideal de sentirnos humanos ante todo.
Aludiendo a la canción de John Lennon, imagino un mundo sin países, sin fronteras, ni diferencias, es realmente hermoso pensar que algún día podamos amarnos por ser una raza, y amar a nuestro alrededor por ser simplemente, pero en el ensayo hablo de una palabra clave: la diferencia.
Y no se si es buena o mala, pero la hay, entre esas diferencias, aprendimos las naciones.
Y solo digo, que si queremos hacer un cambio en el mundo, empecemos en nuestras realidades cercanas, pequeñas pero importantes.
Esa realidad mexicana, que es tan fuerte como otra, y tan débil también.
Pero como todo, es posible encontrar frutos en ella.