Llegado desde Francia en agosto de 1896, gracias a la pasión del Presidente Porfirio Díaz por los avances tecnológicos, siendo él uno de los primeros espectadores de nuestro país.
Más de un siglo a través del lente, México ha evolucionado a su paso a lo largo de este tiempo, desde sus inicios con cortometrajes de menos de un minuto, pasando por el cine ficción y documental de la época revolucionaria de saliendo a la luz de 1917 a 1920 para algunos, considerada como la primera época de oro del cine mexicano.
Los Años 30
En los 30 llega al país el cine sonoro en medio de un contexto político y social más estable, donde la revolución pasaba a ser un tema histórico, y además, las artes como literatura, música, poesía, fotografía y pintura tuvieron un gran desarrollo.
En 1939 empieza la época de oro del cine mexicano, con un contexto internacional envuelto en conflictos, por el inicio de la Segunda Guerra Mundial, provocando una disminución en la oferta de cine debido a que los protagonistas redujeron su participación dentro de la industria cinematográfica. México fue propositivo con la temática, mientras que el cine estadounidense se centraba en la guerra.
Manteniendo una estética revolucionaria, la industria nacional, con directores como Emilio Fernández que trataban de mostrar la belleza de nuestro país utilizando imágenes de los paisajes de México que fueron tomadas de un proyecto fallido de Serguei Mijailovich Eisenstein uno de los grandes pilares de la historia del cine de arte en el mundo.
Nacieron películas de “arrabal”1 protagonizadas por Pedro Infante, donde se mostraba una cruda realidad, la pobreza y los problemas que enfrentaban las personas de provincia que migraban a la Ciudad de México en busca del sueño capitalino, haciendo del actor un ídolo a seguir para muchos mexicanos.
En la década de los 50 esta industria mantenía su crecimiento como la espuma, pero empieza a mostrar signos de que las cosas no estaban del todo bien. Con el termino la Segunda Guerra Mundial, se genero más competencia; la llegada del Presidente Miguel Alemán trajo consigo la Ley de la Industria Cinematográfica que burocratizó el cine nacional; llegaron las primeras transmisiones de televisión que alcanzaron una gran penetración en el público. Todos estos factores obligaron al cine a renovarse a buscar nuevas tecnologías, porque la pantalla chica era un gran competidor, a pesar de su baja calidad de imagen, llegando a crear el cine en tercera dimensión, sonido estéreo, mejoras en el color, así como pantallas anchas, mejoras que exigían un desembolso mayor de los productores y es ahí donde el cine nacional se empieza a rezagar mundialmente. En 1957, con la inesperada muerte de Pedro Infante, simbólicamente llega el final de la época dorada.
En los 60 las producciones se alejaron del gusto del público, con temáticas desgastadas, producciones de baja calidad técnica, se vivió una época oscura.
Fue con Luis Echeverría, que interesado en utilizar los medios masivo de comunicación, se le dio gran apoyo al cine, invirtiendo en él, además llegando una nueva generación de cineastas que hacían parecer que el cine recuperaría su poder, pero esto fue sólo una pequeña burbuja, ya que a su salida las cosas empeoraron y llegó la producción de películas de ficheras.
Fue hasta el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, que dejando al mando de la cinematografía nacional a CONACULTA, se pudo volver a tener libertad para crear y distribuir cine. Regresa la confianza, con la aparición nuevos talentos en la dirección nacional como Guillermo Toro, Alfonso Cuarón, Carlos Carrera2.
El cine nacional actualmente, ha mejorado su calidad en imagen, sonido, ha tratado de renovarse buscando estar entre los gustos de la gente, tratando de realizar producciones más comerciales y por lo tanto más rentables. Lamentablemente se aún no tiene el prestigio suficiente para conservar un público fiel, aunque esto puede ser una cuestión cultural, ya que en México las películas del Santo para algunos son malas, en países como Francia son considerados cine de arte.
Creo que México tiene un cine característico en el que expresa su cruda realidad, desde la época revolucionaria, pasando por el cine de arrabal, incluso el de las ficheras podrían interpretarse como gritos de una sociedad que carece de justicia, empleos y seguridad. Actualmente podemos encontrar películas como Sangre de Amat Escalante o la muy conocida de Alejandro González Iñárritu Amores Perros como ejemplos de esto. Guillermo Arriaga y González Iñarritú crecieron en uno de los barrios bravos de la Ciudad de México y dicen que en sus películas buscan contar lo que vieron, incluso dentro de sus experiencias de Arriaga estuvo la perdida de un ojo en un intento de asalto cuando joven.
Personalmente creo que el cine mexicano puede llegar a ser más grande, porque cada día existe más credibilidad en él, aún falta, pero sólo la preparación e interés de los creadores y realizadores harán que este sueño de volver a tener una época de oro se vuelva realidad.
1 N.E. El cine de vecindad que retrata la vida de las clases bajas del D.f., inició con algunas películas protagonizada por David Silva (Esquina Bajan y otras), quien inicio el uso del habla “cantadita”, con que Pero Infante recreo a Pepe El Toro. De hecho, ambos actores fueron rivales durante algún tiempo, hasta que Infante lo supero en popularidad.
2 Una de las características de éstos directores, es que todos han buscado trabajo en el cine de Holloywood, y aunque a veces han tardado en lograr destacar, lograron realizar muchas de sus metas.











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Uy! De este tema hay bastante tela! Parte de la caída de la edad de oro fue, además de la entrada de la TV (para los productores más rentable) fue que la distribución internacional del cine mexicano estaba a manos de los estudios gringos.
Cuando la 2da Guerra Mundial el mundo se alimentó de cine mexicano y brasileño, pues Hollywood bajó su producción. Sin embargo cuando se quizo reactivar la meca gringa, recibía las películas mexicanas, pero ya no las distribuía (contrato hecho a su favor), de ése “congelamiento” la entrada de dinero pal cine nacional se redujo bastante y fue el principio del fin.
Posteriormente los productores vieron que la TV redituaba más y usaban el cine como una extensión para promocionar a sus estrellas (todo el cine de Cesar Costa y Silvia Pinal)… pero ya eran producciones más eventuales, se perdió el concepto de producción comercial continua que es lo que mantiene viva a una productora.
Irónicamente es el cine de ficheras y los Almada quienes resucitan una verdadera industria nacional. Cine que deja dinero para hacer mas películas.
El buen cine de principios de los noventa no tenía productores que supieran venderlo en Mexico y el extranjero, y desde mi punto de vista, muchas producciones recientes son tremendamente sobrevaloradas (Y tu mama tambien, El padre Amaro)… pero son bien vendidas.