La otra cara de San Blas

La otra cara de San BlasLa otra cara de San BlasLa otra cara de San Blas

E l corazón me dio un vuelco, pero lo supe disimular, no me deje palidecer, ni di la menor muestra de inocencia.

Por dentro siempre supimos que era imposible.

Esta vez no la pude nadar en los ojos almendrados donde tantas veces antes me había hundido.

Yo sabia que el que se despide para nunca más volver, no puede llorar.

Y así me fui, con los ojos secos.

Yo soy el que esta en el barco, con la madera crujiendo a mi pies, prefiero que me recuerde así, alto en el mar con un cielo de poesía a mi espalda.

Y la madera sigue crujiendo, o tal vez es eso que se me quiere salir dentro del pecho.

Ella  entre las arenas, sabe que nunca voy a volver.

La brisa de sus lágrimas no llegará a donde voy.

La estela blanca en el agua tras de mi, parece la cadena con la que llevo arrastrando su corazón roto, y como pesa, por Dios, que como pesa.

Lo prefiero así, irme antes de que no quede nada que dejar atrás.

Tal vez soy un cobarde solamente, pero se requirió bravura de toro para huir, y no agacharé la frente hasta que me oculte la línea del horizonte, hasta que en sus ojos, me sepulten las olas.

Tal vez me odie dentro de poco, así somos las personas, nos secamos, como se seca una rosa ante una puerta cerrada.

Sin adioses ni esperanzas de cartón, por que así tiene que ser, ni una palabra le dije y con ese silencio nos respondimos todo.

Ella llorará por mí, sabe  que me adora…sabe que yo no lo hago.

Nadie dijo nunca, que fuera fácil ser el malo.

Culpable me declaro por no quererla, ¿repulsivo o vil soy?

No le diré: “te quiero” como limosna.

Prefiero ser indiferente que fingir que no lo soy

Las marcas quedaran, como quedan las huellas en la arena.

Simplemente hay veces que es preferible el odio al amor, hay veces que hace menos daño.

Con la consciencia limpia me voy, esperando que algún día ella vuelva a sonreír, aunque yo no este allí para verla.

A final de cuentas somos iguales.

Lo que ella quiere yo lo quiero, solo que… no con ella.

Tags: , ,

justifica tus limitaciones y ciertamente las tendrás. -R.Bach.-

4 Responses to “La otra cara de San Blas” Subscribe

  1. Adolfo Tavizón 22 enero, 2010 at 2:01 pm #

    andale, muy bueno, muy bueno, esta frase se lleva el cuento “Nadie dijo nunca, que fuera fácil ser el malo.”

  2. gonzo 24 enero, 2010 at 2:29 pm #

    gracias

  3. lalin tu amigin 22 febrero, 2010 at 1:38 pm #

    jaj sta mas perro esto que el otro!!

Trackbacks/Pingbacks

  1. Bitacoras.com - 16 enero, 2010

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El corazón me dio un vuelco, pero lo supe disimular, no me deje palidecer, ni di la menor muestra de inocencia. Por dentro siempre supimos que era imposible. Esta vez no la pude nadar en los ojos almendrados donde tantas vece…..

Leave a Reply