Homofobia y misoginia pasivas: otra forma de agresión

E ste texto surge en respuesta a los debates generados por los ensayos de: Matrimonio Gay – no te cases, no tengas familia y ¿No existas…? y de Iguales, pero diferentes, escritos por Regina Villaseñor.

La misoginia se pude definir como una actitud de odio y rechazo hacia las mujeres. Cuando defino este término en clases, normalmente la pregunta que hacen los alumnos aquí es “¿entonces el misógino es homosexual?”. Y la respuesta es que no hay una relacion necesaria entre ambos conceptos. En muchos casos, los misóginos demuestran su misoginia en el maltrato a las mujeres, que puede darse desde una agresividad activa, hasta en el tener pareja y humillarla, hacerla sentir menos.

Tambien puede pensarse en misoginia en el caso de un hombre que tienen varias parejas pasajeras (Casanova), usándolas como objetos de uso sexual y no tomando en cuenta sus otros lados humanos. Muchas veces la misoginia se puede manifestar en conductas tan sutiles como llamar a una mujer “muñeca”. Curiosamente, también puede haber mujeres con conductas implícitamente misóginas, que ellas instalan en sus hijos, replicando patrones de conducta machistas.

La homofobia se pude definir como una actitud de rechazo ante personas de conducta homosexual  (sean hombres o mujeres).

La homofobia suele manifestarse de una manera mas claramente agresiva, desde segregación social activa, hasta clara violencia física. La segregación homofóbica incluso llega al extremo de negarles los mismos derechos humanos que a los demás.

Lo normal aquí sería comenzar a analizar las causas psicológicas de estos problemas, pero, por un lado, me arriesgaría a que parezca que estoy haciendo un ataque ad hominem, y por otro, estoy seguro que hay personas mejor capacitadas para analizar esos aspectos.

Ahora, la pregunta aquí sería si de verdad la misoginia y la homofobia son malas. Y la respuesta es que si lo son. Y se puede demostrar  con un razonamiento ético. La base teórica del ambos fenómenos es la negación del Otro que es diferente. Se trata de negarle su humanidad al Otro, se trata de negar que es Humano. Y eso se le está haciendo a un Humano. Y negarle el status de Humano a un Humano es malo, negarle sus derechos humanos a un Humano es malo, cosificar a un Humano es malo, porque implica dañar su esencia de ser Humano, implica impedir su desarrollo y su plenificación.

Y si aquí estas pensando que no te es evidente el porqué deshumanizar a un Humano es malo, entonces trata de pensar como sería tu vida si te hicieran lo que dudas que es malo. Y luego imagínate que se lo hacen a toda tu familia, a tus personas amadas, a tus hijos.

Es mas provechoso analizar el aspecto de la agresión implícita en ambos modos de conducta. Tanto la misoginia como la homofobia se derivan de una forma de no-aceptación del Otro que es diferente, y desde esa no-aceptación, se genera un rechazo.  Ese rechazo, como ya mencionábamos, se puede manifestar de diversas maneras y en diferentes grados. Puede ir desde la agresión física, hasta la violencia psicológica: la humillación, la represión, la destrucción de la voluntad y la libertad de la otra persona. Cuando la violencia no se puede manifestar claramente por la represión social, entonces se recurre a la segregación, Yo sí, Tú no. Yo sí puedo pertenecer al grupo, Tú no puedes. Yo sí puedo tener Derechos, Tú no puedes. Yo domino el terreno, y Tú no puedes estar aquí. Y, arriesgándome a sonar paradójico, esta es una actitud de agresión pasiva activa, al negar al otro las posibilidades a las que tiene derecho.

Pero hay aun otras actitudes que resultan ser agresivas, de una manera más pasiva. En el momento en que se niega la posibilidad de cambiar el estado de las cosas, viviendo dentro de una sociedad donde se practica la agresión misógina/homofóbica, hay una agresión pasiva hacia el Otro que es diferente. El no buscar el cambio ante una situación injusta implica el estar dando un acuerdo pasivo a la injusticia. El afirmar que la misoginia y/o la homofobia son conductas parte del status quo actual, y afirmar que no se pueden cambiar, implica al menos un acuerdo pasivo con la homofobia y la misoginia.

Por otro lado, el afirmar que las cosas no se pueden cambiar, porque ya están así y no se pueden cambiar, es una falacia de petición de principio. Se demuestra la proposición que se quiere demostrar con esa misma proposición. Y es una posición cobarde, que implica un acuerdo implícito con la misoginia y la homofobia.  No solo es no hacer nada ante una serie de posiciones agresivas y deshumanizantes, es afirmar que no hay nada que hacer, que no se puede cambiar nada, que todo debe seguir como ha estado hasta ahora.

Es cierto que tanto la misoginia como la homofobia son problemas que tienen muchas facetas, que tienen muchas manifestaciones, y muchos origines. Es cierto que son fenómenos hipercomplejos, pero eso no sustenta la posición de asumir una aceptación pasiva.

Es cierto que estamos hablando de manifestaciones sociales, casi mayoritarias, que tienen raíces en tradiciones y posiciones religiosas. Es cierto que son problemas que pisan desde la ética hasta la política. Y es cierto que esa multifaceticidad las convierte en fenómenos difíciles de modificar.

Pero la transformación social es posible. Si revisamos el status social de los trabajadores hace doscientos años, y el de las mujeres hace cien años, podemos observar que se han logrado cambios radicales, aun a pesar de la resistencia psicológica de algunos. Incluso podemos recordar la caída del apartheid en Sudáfrica.

La transformación social es progresiva, y se construye desde abajo. La base del cambio en la manera de pensar de un grupo social esta en la educación, en la difusión de información. Por eso China e Irán han censurado la entrada a internet.  La transformación social no necesariamente se logra con cambios radicales, con revoluciones violentas. El cambio también puede ser logrado a través de un esfuerzo progresivo de re-educación en cada generación.

En el caso de la misoginia y la homofobia, los cambios vienen ocurriendo desde diversos ángulos. Por ejemplo, en el caso de la misoginia, uno de los primeros avances fue el hecho de que se les reconociera a las mujeres el derecho de votar. Y este fue un cambio radical generado por pensadores (as) de raíz marxista/comunista (Rosa de Luxemburgo) que ayudo a a poyar progresivamente un cambio en la manera de pensar de la gente.

¿Va a haber resistencia al cambio? Si, siempre la va a haber

¿Va a haber gente sumida en la desesperanza, que se niegue a avanzar? Si, siempre la ha habido.

¿Quiere decir eso que nos debemos de rendir, que debemos de tirar la toalla y dejar de buscar el cambio?

No. En mi caso, ni la muerte logrará que ocurra eso. El cambio se logra haciéndolo, poniendo piedra sobre piedra. Y los que escribimos aquí tenemos fe en la posibilidad del cambio,  y no lo generamos solo a través de esta publicación, sino con acciones personales (que no viene al caso difundir en este medio)

¿Y qué es lo que tenemos que hacer para generar un cambio en cuanto la misoginia y homofobia que aparecen rampantes en nuestra sociedad? Creo que un buen primer paso sería que aprendamos a respetar a los demás, aunque sean el Otro que es diferente a mi, y aprendamos a respetar y aceptar el hecho de que también son Humanos, y que por lo tanto, tienen los mismos derechos humanos que todos los demás.

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Filosofo de vocación, trabajo de profesor, rolero de corazón, dedicado a saber 186,633 cosas, la mayoría inútiles y solo 23 que valen para la vida.

11 Responses to “Homofobia y misoginia pasivas: otra forma de agresión” Subscribe

  1. elahas 24 enero, 2010 at 5:21 pm #

    buen ensayo, pero tengo una duda sobre la homofobia: ¿existen grados de la misma? osea puede que sea facil decir que alguien que trate mal a los homosexuales y los maltrare, golpe, escupa, etc. sea homofobica, pero alguien que simplemente les de asco, o hable mal de ellos, pero sin nunca llegar a hacerles daño ¿tambien se le concidera homofobica?

    • Adolfo Tavizón 25 enero, 2010 at 2:16 am #

      yep, toda conducta humana tiene grados, Norbert da un buen ejemplo con esa misoginia light en la que se le llama muñeca a una mujer o una homofobia ligera, donde aceptas que un amigo sea gay, pero no toleras verlo darle un beso a su novio en la sala de tu casa.

  2. Fafahrd 24 enero, 2010 at 9:35 pm #

    Me gusta el ensayo y comparto tus ideas Norbert. Ciertamente poco a poco se evolucionará en ésos aspectos, conforme en las nuevas generaciones tenga más valor la persona, que su género o gustos y vayan muriendo quienes mantenian las ideas anteriores.
    De tu pregunta, Elahas, no sé si son grados de homofobia, o podrían ser sólo manifestaciones distintas de la misma. Hay gente que hace un terrible escándalo si una sopa no les gusta, otros simplemente la hacen a un lado o disimulan a la perfección mientras la consumen

  3. Tatiana Tagle 25 enero, 2010 at 1:15 am #

    Rosa de Luxemburgo era marista o marxista? Una letra, un mundo de diferencias.

    Gracias por este texto Norbert! Como dijo Gandhi “sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Día con día, si no, no funciona :-)

  4. Norbert Schwartz 25 enero, 2010 at 9:44 pm #

    Tatiana… era marxista… ya está corregido… cracias por señalar el error.
    Sobre distinguir entre grados o manifestaciones de la homofobia… el problema es ontológico/psicológico. El punto es que si ocurre en diferentes formas, desde la agresion activa hasta el tener problemas para aceptar a tu amigo homosexual con su pareja (como menciona Tavizón), o simplemente hablar mal de los homosexuales.
    incluso existe la homofobia internalizada, que ocurre cuando una persona crece en una sociedad o familia homofobica, y luego descubre que tiene tendencias homosexuales. La persona queda en desacuerdo consigo misma, y se siente incomoda con su posicion, lo cual le genera diferentes formas de auto-rechazo.

  5. Tatiana Tagle 26 enero, 2010 at 10:49 am #

    De nada, Norbert. Lo puse aquí porque este error de dedo en particular me pareció simpático.

    Una de las maneras más comunes de misoginia light que tenemos metida hasta el subconsciente es “las chicas manejan mal”. Y es gracioso cómo la gente de verdad trata de solidificar una idea, si ven a alguien torpeando al volante dicen “es vieja!” y si se dan cuenta de que es hombre dicen “te enseñó a manejar tu mamá!”.

  6. Fafahrd 26 enero, 2010 at 10:58 am #

    Lo peor, Tatiana, es que muchas mujeres dicen lo mismo cuando ven a alguien manejando mal. La misoginia esta terriblemente integrada a nustra sociedad y cultura… y creo que algunas de esas expresiones y creencias si quedarán aun cuando las ideas originales cambien.

    (Y de eso en particular, lo achacan a las diferencias en la percepcion espacial de las mujeres respecto a los hombres, que si están calculadas científica y neutramente… yo conozco buenos y malo pilotos, hombres y mujeres).

  7. Tonatiuh 30 enero, 2010 at 10:32 pm #

    “Pero la transformación social es posible. Si revisamos el status social de los trabajadores hace doscientos años, y el de las mujeres hace cien años, podemos observar que se han logrado cambios radicales, aun a pesar de la resistencia psicológica de algunos.”

    Este opunto se me hace clave, no solo en el caso de la homofobia, sino en todos los problemas sociales. He tenido discusiones muy fuertes con personas que dicen: “¿para qué -te quejas, te manifiestas- si no se logra nada?” Creo que sí se logran cambios, y aunque no es así en muchos casos, lo siento como un deber ético.

    ¡Saludos, Norbert!

  8. EliR 25 agosto, 2011 at 9:37 pm #

    Estoy buscando información sobre misoginia y homosexualidad por que tengo a alguien cercano, que sabemos que es gay no autoaceptado (o al menos que no ha salido del closet) y un agresor de mujeres, creo que alérgico a los estrógenos, me parece observar que solo tolera a las mujeres mayores, pos menopáusicas. Nunca lo he escuchado decir una expresión linda a una mujer, todo lo contrario, permanentemente nos está diciendo cosas feas sobre nuestro físico, etc. En particular, tiene una fijación con los pechos de las mujeres, pero no por que le gusten los nuestros, me parece que es más la frustración de no tener. Pues resulta que todo lo que he encontrado en INTENET es asociación entre machismo y misoginia. Este es el primer artículo que encuentro que deja abierta la posibilidad de asociación entre homosexualidad y misoginia, aunque la persona de la que hablo no es para nada un macho dominante, es un hombre debil e inmaduro a pesar de que ya supera los 40 años.

    • Norbert Schwartz 26 agosto, 2011 at 8:47 pm #

      Para ser honesto, no recuerdo de donde saqué el dato, es de esas cosas que lei hace veinte años y no tengo idea donde. Dame unos dias para investigar.

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  1. Bitacoras.com - 24 enero, 2010

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