Con los Pies en Tierra Colorada

Escrito por Martin Luna , en la categoria: Cultura Galerías Gente
Este artículo tiene 4 comentarios

Por más de 25 años mi familia conservó la costumbre de peregrinar desde Ameca Jalisco hasta la Basílica de la Virgen de Talpa. Una travesía de tres días que vio pasar más de tres generaciones.

Los primeros, grandes pioneros, recorrían la tierra colorada como podían, pues apenas había senderos, incluso, existían zonas que sólo podían ser recorridas con mula. Los que vivieron eso cuentan anécdotas realmente difíciles de creer, historias de fantasmas y alguna que otra hazaña de supervivencia.

Cuando yo me uní a esta tradición recién había algunas carreteras, aparecían tímidos los primeros puestos de auxilio para el peregrino y aún era difícil contar con ayuda externa para los víveres, así que los cargábamos con nosotros todo el tiempo. Recuerdo muchas caídas, ampollas (dolorosas por cierto), tobillos falseados e inolvidables momentos con mis primos.

Después de una larga ausencia el año pasado regresé a Talpa a ofrecer el sacrificio de un año, esperando prosperidad para la familia y el descanso de las almas que ya no están con nosotros… Just like the old times… las mochilas llenas de comida, el agua en la cintura y el buen ánimo a flor de piel. Nos acompañaba la vieja guardia, que aunque ahora lo hacía desde un autobús viejo que los resguardaba del calor y el viento, seguían inspirando a aquellos veteranos que los vimos dominar los valles de Jalisco.

Esta vez era nuestro turno de guiar a la nueva generación, una que no conocía el valor de una caminata larga o el sentimiento de una noche familiar en medio de la nada. Fueron tres días para fraguar nuevas aventuras sobre los mismos viejos retos, tres días para poner nuestros nombres en el rito, tres días para marcar en cemento fresco el rescate de una tradición.

Yo estoy lejos de ser un fanático religioso, estos viajes son para mi más como un recorrido al inicio de nuestra civilización, un vistazo al hombre primitivo, errante, superviviente, que tiene como mejor herramienta el apoyo en los demás… pero a pesar de eso, no puedo negar que durante esos días se entiende fácilmente lo que es la fe y el poder que hay detrás de ella.

El día de llegada los ancianos recorrieron sólo los últimos 10 km bajo el sol… saqué mi bicicleta y recorrí a su lado el último tramo, lento, para aceptar conscientemente su legado, para recordar mis pies llenos de tierra roja, para nunca más olvidar mis raíces… Puedo decir sin dudas, que se siente bien saberse un eslabón fuerte dentro de una tradición.

Les comparto esta serie que se llama estampas bucólicas, que son fotos que tomé durante el viaje, espero las disfruten.

PG

El autor: Martin Luna

Soy el más simple de los soñadores y tengo gustos bastante sencillos. Me gusta la música alta, mi cerveza bien fría y las mujeres calientes

4 comentarios

  1. Me encantan los colores y el encuadre de la 4ta y la 6a fotos

  2. Guzmán dice:

    Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

    “Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

    “¿Qué recogió ese hombre?” “Recogió un trozo de la Verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces”, dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto”, replicó el diablo, “voy a dejar que la organice”.

    Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

    Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede “descender” ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera.

    Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

  3. Tatiana Tagle dice:

    Martín, me encantó la narración! Gracias por compartirla :)

Tus ideas ...


Creative Commons License
Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.
Subscribete al Feed RSS de – Artículos o a los Comentarios

Extravía esta enriquecida con WordPress
Diseño original por Graph Paper Press
Acceder | Registrarse