Sexo, amor y naturaleza

Escrito por Norbert Schwartz , en la categoria: Cultura Psique
Este artículo tiene 5 comentarios

En mi largo ensayo anterior, planté (y planteé) diferentes ideas a manera superficial, para dar pie a posteriores reflexiones.

Uno de los puntos es las relaciones y diferencias entre sexo, amor y naturaleza, en el humano.

Normalmente, concebimos al amor como una de las cosas que nos distinguen de los animales.

Los animales sienten atracción sexual, instintiva, copulan, procrean, a veces cooperan en la crianza de los críos, y a seguir diseminando el genoma propio.

Solemos pensar que la distinción entre amor y sexo es cultural, que el amor no es algo que ocurra en la naturaleza. Pero, ¿hay bases sólidas para pensar esto?

Los mitos de las antiguas religiones nos pueden dar algunas pistas.

Las historias de los judíos, por ejemplo, si nos hablan de una distinción entre amor y sexo, y una clara condena del sexo por el sexo mismo. Si lo contrastamos con los mitos griegos, por ejemplo, la diferencia es interesante: había una admiración implícita hacia los mujeriegos, aunque el rechazo del status quo oficial se evidenciaba en la opinión de las esposas (como Hera), al respecto. Y hay pocas referencias a la homosexualidad y pedofilia que existían de facto en las ciudades griegas.

La diferencia es aún más notable si nos vamos más al norte. Entre las culturas anglosajonas, la separación era clara, y el sexo por sí mismo no era condenado: en la mitología nórdica, cuando Thor le presume a Odín a cuantos ha matado en batalla, Odín le responde con la cantidad de mujeres con las que ha tenido sexo. Y lo presume como una hazaña (y las hazañas citadas por Odín harían palidecer aún al mismo Zeus).  Si la manera de ver el sexo va cambiando históricamente a través de diferentes culturas, podemos suponer que no está implícito en nuestra naturaleza. Y mucho menos la relación percibida entre el amor y el sexo.

Pero, ¿Qué pasa con los animales que viven con estructuras sociales especificas, como leones o gorilas? Y aún más difícil ¿Qué pasa con los animales que viven en parejas monógamas estables?

En nuestra cultura antropocéntrica, el escudo que se suele usar para defendernos de ese tipo de argumentos es recurrir al instinto: los leones, los gorilas y los chimpancés se organizan en manadas por instinto, no lo hacen como respuesta a una decisión racional e inteligente, como lo hacemos nosotros los humanos.

Pero, ¿qué tan racional e inteligentemente hacemos nosotros los humanos las cosas?

Antes de que te asustes porque sientes amenazada tu seguridad antropocéntrica, sigue leyendo.

Hay ciencias que a veces no son tan conocidas. Probablemente porque nos dicen cosas que no nos gustan. Un caso de esto es la etología.

La etología estudia las conductas de los diferentes animales, sin suponer las motivaciones internas, haciendo estudio objetivo de las características externas de los comportamientos. Y, por si no estás consciente, los humanos también somos animales. Muchas conductas humanas son estudiables desde la etología, y realizar comparaciones con las conductas de otros animales de manada, como lobos, leones, o gorilas, arroja resultados interesantes. Un libro clásico del tema es El Mono Desnudo, de Desmond Morris. El Dog whisperer es un etólogo especializado en relaciones perro-humano, por ejemplo.

Pensemos en la típica bolita de amigos, el número estable esta en alrededor de tres a cinco miembros, siempre hay un líder claro, que es quien demuestra mayores habilidades (en el campo que se considera admirado por la bolita). Si ante la bolita, se muestra una mujer que se aproxima, los machos más dominantes comenzarán a competir por la atención de la mujer, demostrando sus mejores galas y habilidades. Es el mismo comportamiento en una manada de leones, que en una de humanos… fuera de las mordidas y los zarpazos

La verdad, es que en muchas de nuestras conductas, seguimos siendo animales, y simplemente tratamos de racionalizar nuestras conductas instintivas, justificándolas con pretextos baratos.

¿Y dónde nos deja eso en la cuestión del amor y el sexo?

Con la tecnología actual, curiosamente, estos fenómenos son fácilmente estudiables y han sido estudiados extensivamente.

Instintivamente, cada humano analiza y juzga la viabilidad de cada humano del sexo opuesto que ve, contemplando desde características genéticas hasta condición física y calidad de las reservas energéticas. Si el otro es viable, el cerebro segrega substancias que hacen que la persona se sienta acelerada y atraída.

Si la naturaleza sigue su curso, viene el apareamiento y la procreación.

Y entonces inicia otro ciclo neuroquímico, el del “amor”, en el que las substancias generadas por el cerebro empujan a hombre y mujer a formar pareja, para incrementar las posibilidades del crio de sobrevivir. Instintos materno y paterno. Esos ciclos neuroquímicos duran aproximadamente un año, y si la hembra no vuelve a quedar preñada, los neuroquímicos se secan, el amor se acaba, y el macho se va a buscar terrenos más fértiles.

Y por eso, hay ciertos patrones cronológicos en los divorcios.

Entonces, ¿Es el amor simplemente un ciclo neuroquímico con principio y fin? ¿Estamos condenados a vivir infelices, en conflicto con nuestros instintos, si queremos vivir en una pareja monogámica estable?

El otro día veía un programa en el Discovery, respecto a este tema.  Y mostraban a un hombre que llevaba varios años casado, sometido a un examen para ver si aun amaba a su esposa. La prueba, básicamente, consistía en ver si el esposo aún segregaba ciertos neuroquímicos relacionados con el placer, en su cerebro, al ver la imagen de su esposa. El tipo pasó la prueba, continuaba emitiendo la hormona al ver la imagen de su esposa, y la pareja decía que el secreto para lograr eso era tratar de mantener la relación fresca, tratar de generar algo nuevo.

Habían encontrado la manera de hacerle trampa al ciclo neuroquímico, y mantener las emisiones de “amor” en el cerebro.

Pero, ¿quiere decir esto que estamos totalmente determinados por la neuroquímica de nuestro cerebro?

O en un nivel más amplio: ¿Seguimos siendo determinados totalmente por nuestra realidad animal, natural?

Quizás el problema es de método. Un problema grave con el concepto del amor, es que es una palabra fácilmente anfibológica2. Le podemos dar muchos sentidos a esa palabra, la podemos entender de maneras ligeramente diferentes y creemos que entendemos lo mismo.

¿Cuál es la definición clásica de Amor?

La entrega total y ciega al Otro, confiando completamente en el Otro.

¿Y cuál es la definición de amor implícita en las explicaciones neuroquímicas que mencionaba hace un rato?

La intención de generar una estructura familiar para sustentar la existencia de un hijo, mientras lo necesite para crecer.

Entonces, los estudios en neuroquímica hasta ahora, no han trabajado con el Amor, propiamente dicho, sino con otros instintos que pueden resultar complementarios, pero que no son propiamente Amor.

El Amor verdadero esta más allá de la neuroquímica, es un acto de inteligencia y voluntad, superior a la pura naturaleza animal.

¿Y si no?

Sabemos que no todos los animales son instinto puro. Tenemos evidencias de que hay culturas nacientes en algunos, vemos técnicas de cacería que se enseñan de padre a hijo, en una forma de transmisión semi-oral. Sabemos que no sería ilógico, desde el punto de vista de la dinámica evolutiva, que se desarrollaran armas neuroinformáticas igual de capaces de cazar que la nuestra (nuestra inteligencia/consciencia), aunque no tengan exactamente las mismas capacidades que nosotros. Y sabemos que la capacidad de solidaridad es una adaptación evolutiva para fortalecer los lazos sociales (se ha observado científicamente en otros animales de manada). ¿Porqué no habría de ocurrir algo equivalente al Amor en los animales?

PG

El autor: Norbert Schwartz

Filosofo de vocación, trabajo de profesor, rolero de corazón, dedicado a saber 186,633 cosas, la mayoría inútiles y solo 23 que valen para la vida.

5 comentarios

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: En mi largo ensayo anterior, planté (y planteé) diferentes ideas a manera superficial, para dar pie a posteriores reflexiones. Uno de los puntos es las relaciones y diferencias entre sexo, amor y naturaleza, en el humano. Nor…..

  2. Haber, dos casos personales, de chico vivía en Matamoros a las afueras de la ciudad, a la casa llegó un perro callejero, le decíamos el oso, mi madre, en un ataque de lastima, comenzó a alimentarlo y el perro se juntaba conmigo y mis hermanos, si salíamos de la casa a pie nos seguía, espantaba a otros perros y a extraños, al regresar a casa buscaba a mi mamá y no se nos despegaba hasta que nos “entregaba” a ella. Eso podría ser una conducta aprendida donde el oso relacionaba nuestro cuidado con comida, pero la verdad se sentía como cariño (otra forma de amor). El perro murió en una tormenta.

    Al casarme mi ex y yo compramos una gatita, creció con nosotros y tuvo varias camadas, Fussilli (así se llamaba la condenada gata), cuando nos veía tristes se acostaba junto a nosotros y nos mordía una oreja, de alguna manera sabia distinguir entre “triste” y “cansado” o “estresado” (en cansado por la mañana la gata salia mataba un pájaro, rata o chapulin gigante, lo dejaba sobre la cama y se tumbaba con nosotros para que no nos levantáramos a preparar el desayuno), su comportamiento era sofisticado y definitivamente se sentía como amor, casi cuidado materno/filial.

    Entiendo que estos son casos empíricos y que ni a Fussilli ni al Oso les pusimos cables en la cabeza o les tomamos muestras de serotoninas ni cosas de esas, pero me da la idea que al igual que la humanidad los animales domésticos desarrollaron conductas mas sofisticadas con relación a los miembros de su bolita, no las superaron (al igual que nosotros) pero si las llevaron a otro nivel.

    Y respecto al programa de Discovery que mencionas (se llamaba la ciencia del sexapeal, creo), también mencionaron que se le puede enseñar al cerebro a seguir produciendo los neuroquimiocos de enamoramiento.

  3. Norbert Schwartz dice:

    El caso del perro, es facil… los tomò como parte de su manada, y se sentía el jefe de la manada, por eso los cuidaba y los entregaba a la hembra alfa.
    La estructura social de los gatos es mas compleja, pero casi todas las realciones con ls dueños son, o relaciones con el territorio (cuando se restriegan para marcarte) o como padres o hijos) lamidas, mordidas, caricias).
    Si, de hecho acabo de ver el programa de nuevo… y el punto que yo trato de remarcar es que el amor está más allá de los ciclos neuroquimicos instintivos, que no se limita a eso. Lo cual esta fuera de lo que dicen en el programa

  4. ale dice:

    Es interesante el tema, recuerdo que antes cuando aún estaba en el Costa, dedicaba algunos recreos a ver como nos congregábamos los alumnos. Y si parecían, mas que grupitos sociales, manadas con un líder muy definido. Yo no se si sea que nos parecemos mucho al resto de los animales o estos se parecen cada vez mas a nosotros y francamente no me importa tanto el punto es que nos parecemos. Hace poco estaba investigando unas cosas y me topé con un documental que tiene la definición de la belleza física humana. Porque resulta atractivo una mujer de labios gruesos (nos hace pensar en fertilidad y juventud ya que entre más viejo te haces el volumen de estos decrece) la piel tersa y las medidas exactas, un rostro simétrico, etc, etc, y todo al final resultaba que nos resulta mejor opcion para procrear. ¿Para qué otra cosa queremos una pareja bien parecida, si no es para cumplir con un la idea más pprimitiva de mejorar la raza?

    Me agrada que escriba de estos temas que nos hacen pensar. ;) Gracias

  5. Tatiana Tagle dice:

    Creo que amor y altruismo están altamente relacionados, porque significan poner los intereses de alguien más por sobre los tuyos. Y no estoy hablando nada más de altruismo baboso, de patrocinar un niño indígena y sentirte super bueno, sino hacer sacrificios reales, incluso dar tu vida. Y aunque estos casos no son la norma en nuestra sociedad a mí me dicen que nuestra mente es mucho más que un manojo de neuronas diseñadas para sobrevivir.

Tus ideas ...


Creative Commons License
Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.
Subscribete al Feed RSS de – Artículos o a los Comentarios

Extravía esta enriquecida con WordPress
Diseño original por Graph Paper Press
Acceder | Registrarse