Venganza Literaria

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E l momento es incómodo. Kendra intenta hablar pero se queda muda al ver al amor de su vida tan distante de ella. La lluvia cae, no como sus palabras. Entonces Rogelio se decide a ser hombre por primera vez. Le toma del hombro como dándole un premio de consolación. Ella se siente humillada, pero entiende que él no la ama. Es en ese momento que sus lágrimas espontáneas salen.

El llanto cesa lentamente hasta que un provocador abrazo de Rogelio lo invita a salir nuevamente. Estando entre sus cálidos brazos a Kendra sólo le queda pensar en el consuelo de un último beso. No tiene pena al pedirlo, pero Rogelio entiende que hizo mal en besarla desde la primera vez en que lo hizo sin sentirlo. Así es como muestra el primer signo de respeto y le niega el beso.

En el fondo Kendra está agradecida pero siente un tibio dolor en el pecho. Su carácter orgulloso provoca que intente disimularlo mientras Rogelio se marcha para ir con ella, quien es la verdadera dueña de su amor. Andrea lo esperaba a lo lejos, y es el enfocar de su silueta lo que le da la idea más siniestra a Kendra.

Llega a su hogar donde sus padres se encuentran ausentes. Esta variante hace de su proyecto cosa fácil. Ahora lo más difícil era saber la forma adecuada para suicidarse. Kendra no se decidía, pero ante la presión de que sus padres lleguen a casa, toma un cuchillo de cocina y se sienta en su edredón blanco. Ahí decide pensar  en Rogelio para armarse de valor. Su único lamento es no haberle declarado por última vez su amor y es por eso que decide creer que las palabras pueden ser escuchadas cuando se dicen con el corazón. Con el cuchillo en mano, cierra los ojos. Antes del acto musita subestimando la distancia:

–¡Yo no me voy a matar por un “escuincle” enano y peludo!

¡No! se dispone a declararle su amor por última vez, entonces le dice:

–Ya lo dije, no me voy a matar por él. ¿Acaso no existe un sindicato de personajes? ¡Exijo leer mis derechos!

Disculpe las molestias mi tan estimado lector, volveré con la novela al terminar de resolver este asunto. Pero es que ahora resulta que los personajes se le rebelan a sus creadores.

–¡Espera un momento! todo esto es tu culpa, acaso no recuerdas en la tercera página que hablas sobre mí, “Kendra tiene ojos más oscuros que la noche. Su carácter es rebelde, seguro que fué gracias a su gran terquedad que nadie le pudo ganar discusión alguna…” blah, blah, blah,Ahora te digo que no me voy a matar, sería incoherente con mi personalidad.

¿Qué se supone que haga? Mi protagonista se empeña en arruinar mi primera novela, la que me dará el reconocimiento merecido por mi habilidad al escribir (bueno, tampoco debería sobrevalorarme). Yo la miro mientras juguetea con ese cuchillo, pienso en lo que me hará mi editor si no logro terminar para mañana. Es por eso que me decido a llegar a un acuerdo. Su mirada se ilumina ante mi computador.

–¡Ya era hora!– me dice aliviada y después me dicta sentencia, — primero que nada quiero que me cambies el nombre. ¿Kendra? ¿Por qué yo tengo que sufrir las consecuencias de que tus papás te pusieran Indra? A mi no me gustan esos nombres raros que nadie puede pronunciar.

¡Grande es mi pena! Mi propia imaginación es capaz de insultarme. ¿Cómo he de trabajar asi? La imagino burlandose de mi. Por fin se levanta de esa cama blanca para acercarse a mí con esa sonrisa malosa. Entonces pretende consolarme.

–Tranquila, ésta bien. Puedo llamarme así. Pero entonces tengo un problema con Rogelio, no su nombre. Si no que, yo JAMÁS me mataría por un hombre si no tiene mínimo parecido con Leonardo DiCaprio.

Entonces Kendra se inmiscuye en mi computador. Retrocede página por página hasta llegar al capítulo dos, pego la mirada a la pantalla y leó donde me señala, “Rogelio se llama. Su alegría al saber su nombre no se puede disimular. Él no es lo más guapo pero a Kendra le gustaba todo de él”. Al terminar de leer esa pequeña oración se me para enfrente reclamando:

–”El no es lo más guapo”–, se mofa de mis palabras, –estás olvidando contarle al lector que lo imaginaste narizón, calvo a los venticinco y con mal olor de boca. Si cada lector se da la libertad de imaginar eso diferente… ¡Me habré matado por los hombres más horribles del mundo de la literatura!

Había que reconocer la lógica del pensamiento de Kendra. Es por eso que en mi afán de ser diplomática le concedí su petición e hice de Rogelio la criatura más hermosa en toda la creación. Después de ciertas correcciones a la historia, Kendra estaba convencida de que Rogelio era lo suficientemente galán para matarse por él. Pero justo en mi escena final, mi obra se ve interrumpida nuevamente. Ahora Rogelio se quejaba de su destino.

–¡Espera un momento!– reprochó inaugurando la corrección que se le hizo a su carácter inseguro, –¿Cómo es posible que yo sea un príncipe y mi princesa sea un sapo?

–¡Un momento! es gracias a mi que gozas de ese maravilloso aspecto, tú ya habías decidido dejarme por ella y si te fijas bien en el capítulo once cuando me rechazas me dices que es porque realmente la amas. Ahora si me saliste poco hombre, — se quejó Kendra mientras se miraba las uñas recién limadas.

–¡Me niego a escuchar los reclamos de una mujer que puede ser poco objetiva gracias al odio que le proporcionó mi rechazo!

La piel de Kendra se erizó al escuchar el restregar del rechazo de Rogelio. Iracunda voltea su mirada hacia la de el y le deja caer el peso de su odio a través de su mirada. Una vez que este se ha intimidado lo suficiente, le dice arrogantemente, –aquí el único ardido eres tú que no pudiste ser el protagonista de la historia.

De pronto me sentí como la madre que debe de reconciliar a sus críos. Entonces se me viene a la mente una idea y pienso en que si Kendra fuese sumisa quizá podría ahorrarme este tipo de correcciones.

–Ni lo pienses. No funcionará.

Yo intento recapacitar sobre mi decisión pero no encuentro razón válida, ahí es cuando Rogelio se involucra a mi mente y sobre mi lienzo se escriben sus palabras, — Indra, piensalo bien, si Kendra fuese así terminaría gustándome. ¿No fue la humildad y sencillez de Andrea la que me cautivó? A los patanes como yo nos gustan las amas de casa.

Tiene razón. Pero si cediera a darle el físico pedido al amor de Rogelio esta novela terminaría siendo un drama de esos que se ven en la tele nacional. Yo ya estaba confundida, pero por obviedad debía de favorecer a mi protagonista.

–¡Gracias! por primera vez eres justa con tus creaciones.

Pero Rogelio no opinaba de igual forma y en su rebeldía se empeñó por hacer sus travesuras en mi novela. Ahora la presencia de Rogelio se veía más en la obra y de sus oscuros deseos ya dejó a Andrea por cinco modelos provenientes de continentes diferentes. Yo que era la autora más romantica del mundo y que para plasmar sentimientos me inventaba amoríos, había terminado convirtiendo mi versión de Romeo y Julieta en una obra que si contara con descripción profunda de las escenas sexuales, podría ser publicada en una revista para adultos.

Ahora si que me encuentro fúrica. Como venganza retrocedo hasta los primeros capítulos en que se habla de Rogelio. Tecleando rápido le cambio el nombre al de Hildefonso (disculpe lector si es que usted se llama así). Y aunque le permití conservar su belleza a petición de Kendra, Andrea había cambiado a llamarse Andrés y renace con un aspecto similar al que antes había sido Rogelio, el original.

Con objetivo de censurar ciertas escenas homosexuales que privarían mi libro del alcance de los lectores conservadores, exploro mi novela de pies a cabeza. Es por la página cincuenta que me encuentro a Andrés llorando. Yo que soy una mujer de buen corazón me preocupo por la razón de su dolor.

–¡Qué tragedia la mía! Lo único que hice fué amar, ahora soy hombre y aunque a mí me bastaría con el amor de Hildefonso, son los lectores quienes nos odian por amarnos.–entre lágrimas y mocos se atreve a culparme,– ¡TÚ! eres tan injusta. Buscas la censura en tu novela con tal de genere el suficiente dinero y ahora… ¡También has censurado nuestro amor!

Yo suelto un lágrima de pena. Tenía razón, destruí todo su amor por mi egoísmo. Me siento culpable, ahora entiendo que no puedo permitir tal atrocidad. Por esta razón mi novela se transforma en un mundo donde el matrimonio homosexual no tiene reglas y donde los niños adoptados por ellos son felices por ser recibidos en una familia después de que otra les abandonó. Ya en mi mundo el amor reina sobre cualquier tabú social y político, es por eso que todos son felices.

–¿Todos?– me pregunta Kendra con un tono irónico, –bueno eso es verdad sólo para los párrafos que decidas escribir después de mi suicidio.

¡Oh, pero que autora tan injusta soy! Kendra tenía razón, la única que no lograría su final feliz sería ella. ¿Qué debo hacer? Si para que ella fuese feliz tendría que sacrificar el argumento original de mi novela.

–Me basta con que a ellos los vuelvas felices en su mediocridad. Pero yo quiero ser la ídol mexicana de más pique. Quiero estar tan buena que cualquier hombre fantasee sobre mí y que el estúpido de Hildefonso a ratos anhele estar conmigo y arrepentido me vea lejana.

Debo pedir una disculpa nuevamente a usted mi lector pues Kendra nunca fué mi personaje más decente. A su petición correspondo pues tengo alma piadosa y cambio algunos párrafos para darle a ella el final deseado.

Yo espero que todos estén en armonía con los ajustes hechos en esta novela. Mientras Hildefonso y Andrés descubren que aún en la miseria basta de el amor para encontrar la felicidad y Kendra la encuentre en la fortuna y dinero. Yo cree el mundo perfecto para que habiten y sin encontrar irregularidades en mi historia miro el reloj. Falta una hora para entregar el trabajo al editor.

Aquí no le conté mi travesía para llegar a tiempo, pues no se me permite manejar con laptop en mano. Pero le adelanto que llegué a tiempo. Mientras espero respuésta del editor me encuentro satisfecha con mi ópera prima.

Entonces escucho el teléfono (aquí para contarle será complicado pues teclearé con una sola mano y al contrario de lo que dicen de las mujeres yo no puedo realizar dos acciones al mismo tiempo).

–¡ESTA ES LA NOVELA MÁS RIDÍCULA QUE HE LEÍDO JAMÁS! ¡QUIERO EL ARGUMENTO ORIGINAL PARA MAÑANA!–, me grita el hombre que fúrico me deja con la compañia del ruido intermitente que tiene la ausencia a través del auricular.

Al terminar de escribir esto mis personajes comienzan a protestar. En realidad eran tantos reproches que me ahorrare la molestia de escribir los diálogos ilegibles.

Suspiraré una sola vez. Ya terminado el ejercicio de yoga, busco en la pestaña de mi documento la opción de “EDIT” ahí hasta el final se encuentra un botón que dicta “Select All”. Cuando las palabras de mi documento se ven resaltadas por un color azul, los gritos de horror comienzan. Siento como descuartizo los personajes y escenarios palabra por palabra. Pero en realidad fué el asesinato más sencillo al sólo tener que presionar la tecla “BORRAR”.

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14 Responses to “Venganza Literaria” Subscribe

  1. Ma. Elena=) 22 febrero, 2010 at 11:15 pm #

    Inii te qedo hermoso el cuento, en serio deberias de sacar un libro con tus historias, son muy buenas=) tqm

  2. Memo el Rexx 22 febrero, 2010 at 11:35 pm #

    me gusta la idea, yo había experimentado con algo similar, pero solo charla autor con lector, no autor con personajes. Me gustó como lo llevaste a cabo :) Sigue así! hahahahaha :P .

  3. Adolfo Tavizón 23 febrero, 2010 at 2:14 am #

    Juro que me reí por horas, ¡¡¡esta buenisimo!!!! Hacia rato que no disfrutaba tanto de un cuento. :D

  4. Maricela 23 febrero, 2010 at 10:36 am #

    La risa espontanea!!!!! Felicidades muy padre !!!

  5. Fafahrd 23 febrero, 2010 at 12:06 pm #

    Jajajaja!!! Excelente cuento, me agrada como lo vas llevando de principio a fin :D

  6. De la Sota 23 febrero, 2010 at 12:35 pm #

    Indra, ¡magistral idea! Tengo por ahí unos comentarios pero los discutimos en persona.

    Me da mucho orgullo trabajar junto a personas tan talentosas.

    Arturo.

  7. Indra 23 febrero, 2010 at 3:22 pm #

    muchas gracias :)

  8. elahas 23 febrero, 2010 at 4:53 pm #

    hahaha yeaa indraaaa, me encanto tlj XD, sigue asi sigue asi, tk pkña m siento muy orgulloso de conocerte

  9. ale 23 febrero, 2010 at 7:21 pm #

    Indro, me gustó mucho, de hecho, me gustó muchísimo. Me quedé impresionada. Es bueno saber que ya le estás agarrando el hilo a eso de plasmar tus ideas. Realmente tienes muy muuy buenas ideas y disfruto de lo que escribes. Sigue escribiendo.

    P.D. ¿ Has leído Niebla de Unamuno?

  10. Indra 23 febrero, 2010 at 7:49 pm #

    nop de qué trata?

  11. paty 23 febrero, 2010 at 9:10 pm #

    eres una popo hecha y derecha
    haha! yo ya lo había leído!

    me encantó, lo sabes!
    escribe maaas! quiero leer :D

    tequieromuchotontaa :)

    felicidades por tu venganza literaria ;)

  12. fer 23 febrero, 2010 at 9:18 pm #

    que onda indra!!! bien jugado jaja, me gustó la forma en como le fuiste metiendo tus ideas, muy original y claro está tu personalidad xD, sigue escribiendo y seguiré leyendo, te estimo mucho lo sabes.

  13. Denise Barragán 25 febrero, 2010 at 12:01 am #

    Quizá no he conocido todas tus obras, pero de las que he tenido la oportunidad, puedo decir que esta tiene un estilo diferente. Porque en ella, además de que no se centra en solo una idea específica, encuentras ideas de carácter social, e incluso filosóficas. Esto abre un estilo didáctico y atractivo al lector por su forma, la cual también divierte. Son ideas tan ricas que de cierto modo me dejan con ganas de leer más acerca de tus opiniones y metáforas que puedes usar pero al mismo tiempo tu obra me deja satisfecha, pues a mi gusto no le falta nada. Admiro el trabajo y el crecimiento que has tenido, me da muchísimo gusto que estés desarrollando el TALENTO que tienes. Sigue trabajando porque no puedo esperar a ver el siguiente nivel. De corazón, aprecio mucho tu arte, gracias.

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  1. Bitacoras.com - 22 febrero, 2010

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El momento es incómodo. Kendra intenta hablar pero se queda muda al ver al amor de su vida tan distante de ella. La lluvia cae, no como sus palabras. Entonces Rogelio se decide a ser hombre por primera vez. Le toma del hombro…..

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