No existe el azar en el desarrollo de la vida humana…
Siento que se libra una batallaque provocará mayores o menores sufrimientosdependiendo de nuestra capacidad para entender nuestro destino y la dirección hacia la cual debamos enfocar nuestros esfuerzos.
JACOBO GRINBERG –La Conquista del Templo
Para Memo Ortiz: amigo y buscador incansable quien me inspiró el título.
Para José Rogelio Cárdenas, amigo, editor, cuyo proyecto digital inspiró esta escritura.
1
Diversas personas y variadas fuentes, humanas y bibliográficas, comentan que Pachita, la bruja mexicana, no cobraba honorarios ni cuota alguna por realizar sus trabajos ni curar a sus consultantes. Ante ella acudieron políticos de elevada jerarquía y familiares de ellos, extranjeros, empresarios, renombrados científicos y millonarios. Incluso familia de algunos presidentes de México. Pachita los atendía sin ninguna distinción con respecto a su alcurnia, grado académico, posición social o riqueza material.
No le interesaba el poder político o social, mucho menos amasar una fortuna con su labor. Se relacionaba por igual con los poderosos que con los desposeídos. Con la misma piadosa sabiduría y ternura, curaba también a los campesinos provenientes de alguna lejana y humilde comunidad, a los niños de la calle quienes la buscaban para que los alimentara y abrazara, a los perros vagabundos que acudían a ella para que les diera asilo, los curase y les proporcionase cariño y alimento. En su casa tenía un albergue con más de cien perros abandonados que recogía.
A la mayoría de sus pacientes les hablaba como si fuesen niños necesitados de una madre, o de una autoridad que les indicase que ya se había cumplido el tiempo de sanar, de superar sus temores y males, de caminar por sí mismos.
Alguna gente enferma por decisión propia, pretendiendo auto-castigarse con sus síntomas, otros sanan cuando se dan cuenta que ya fue suficiente expiación, demasiado sufrimiento para una vida. Toda enfermedad, según el psiquiatra español, Carlos Castilla del Pino, implica un conflicto moral. Todo síntoma, de acuerdo con Alejandro Jodorowsky, es una metáfora con la que el cuerpo se expresa.
Con los quejosos y pedigüeños, la bruja era paciente y a la vez implacable.
Pachita hablaba de frente a la maldad humana, sin ningún temor a nada ni a nadie. Con autoridad absoluta. Decían que una deidad azteca: Cuahutemoc, el emperador y médico indígena, se posesionaba de su cuerpo para permitirle curar a los otros.
Había ejercido muy variados oficios antes de dedicarse a la sanación: siguió al ejército de Pancho Villa en la revolución mexicana, y en las filas de sus Dorados preparó alimentos para un batallón y sanó a las tropas con hierbas medicinales. Entonó corridos y boleros más tarde, abordando autobuses urbanos de la Ciudad de México, acompañada de una guitarra; fue empleada doméstica, jardinera y cocinera. Antes que su alianza espiritual con Cuahutemoc la llevara a convertirse en una de las principales practicantes de la brujería mexicana de todos los tiempos.
Prescribía los más variados tratamientos para curar las enfermedades: beber agua con clavos oxidados, ingerir los propios orines, entrar en contacto con las propias heces fecales. Todo apuntaba a hablarle directamente al espíritu y perder los miedos.
Pero Pachita nunca pretendió esclavizar las conciencias de sus adeptos. De ningún modo era un “gurú tramposo”(1) , como el psicólogo inglés Allan Wats definía a aquellos presuntos maestros que se autoerigen como iluminados para colectar y explotar públicos incautos, vivir a costillas de una clientela neurótica, necesitada de guía y poseída por los temores. Cobrando altos honorarios y creando dependencia emocional en ellos para someterlos, controlarlos y extorsionarlos a cambio de una calma espiritual comprada y fugaz.
Cuando la gente lograba la salud o se curaba de crónicos trastornos, pretendía retribuirle económicamente. Y Pachita les decía que sólo recibía lo que quisieran darle, que no tenía una cuota fija. Igual le pagaban con un guiso cocinado en una humilde estufa del campo, que con un cheque más o menos jugoso, o con una gallina ponedora aún viva.
Con sus ingresos financiaba una escuela para niños pobres en una colonia pérdida del Distrito Federal, alimentaba a sus perros y brindaba comida a los familiares de los enfermos que la visitaban y esperaban durante horas para que la bruja los atendiese.
Su verdadero nombre era Bárbara Guerrero, nacida en Parral, Chihuahua. De Parral inició su marcha junto con las tropas villistas hacia el centro de México, donde terminaría sus días curando y realizando operaciones con un cuchillo de montaña para sanar a quienes confiasen en ella.
2
Suelo decirles a mis pacientes en psicoterapia y a mis alumnos en los cursos de psicología que imparto, que siempre busquen definir y esclarecer sus objetivos espirituales, personales y emocionales, antes que los materiales.
La mayoría de la gente se impone, auto-impone, o se le imponen externamente, primero los objetivos materiales: tener casas, autos, lograr posiciones sociales, políticas. Y hasta luego colocan sus objetivos emocionales y espirituales: aprender a ser felices, a relajarse, a estar tranquilos, desarrollar su capacidad de escucha, sensibilidad y de comunicarse mejor con los demás, practicar y gozar del arte, de la lectura, del deporte, a disfrutar los detalles y descansar. “Primero voy a comprar una casa y un coche y luego voy a hacer lo que quiero”. Casi suelen decir muchas personas al esbozar o mal diseñar sus proyectos de vida. Luego sobrevienen largos periodos de esterilidad interior, los objetivos materiales son cada vez más difíciles de alcanzar y lejanos.
La competencia por la riqueza y el estatus en un mundo donde la gente-masa, como la llamaba Carl Jung, lucha a muerte y es capaz de pasar por encima de los demás a costa de lo que sea, extenúa y principalmente, autodestruye.
El momento de encontrarse consigo mismos y realizar lo que se quiere se prolonga y en muchas ocasiones queda pendiente para una vida más adelante (si existe la reencarnación), o para las generaciones siguientes. Si es que no son atrapadas también en el torbellino del “deber ser” y repetirán, inconscientes, lo que hicieron sus antecesores.
La confusión, el malestar, incluso la enfermedad y la ausencia de creatividad en la vida son síntomas crónicos naturalizados. Una depresión cotidiana latente, como denunció Erich Fromm. Se vive con ellos a diario.
La sociedad es ambivalente con los que se atreven a colocar sus objetivos espirituales, emocionales, estéticos y creativos por encima de todo. Los llama artistas, escritores, bohemios, hippies, hasta inmaduros, desobedientes o rebeldes.
Los admira secretamente, pero también trata de destruirlos, si no lo consigue, de asimilarlos al erigirles monumentos, otorgarles premios y reconocimientos o editarles sus obras completas.
3
Cuando la gente recupera sus objetivos personales y los pondera por encima de los materiales y sociales, experimenta un sentimiento liberador.
Se sitúa en el aquí y el ahora, recupera y reubica su realidad corporal, emocional, social y económica. Sus objetivos se vuelven más alcanzables porque son acordes con lo que realmente es.
Vivir el presente, en el momento y en el lugar que le corresponde a uno, sin abstraerse en ensoñaciones ni fantasías enfermizas, confiere un carácter curativo y terapéutico único.
Curiosamente, una vez consolidados o apuntalados los objetivos emocionales y espirituales, las necesidades materiales y sociales parecen llegar a cubrirse por añadidura.
El científico mexicano Jacobo Grinberg cuenta que cuando conoció a Pachita, al entrar ella a la casa, una multitud de canarios, gorriones y periquitos enjaulados que vivían ahí, entonaron un canto ensordecedor al sentir la presencia de la bruja. Pachita en breve adoptaría a Grinberg como uno de sus principales discípulos.
Mis Pensamientos
El vivenciar y jerarquizar mis objetivos emocionales y espirituales como prioritarios me ayuda a lograr la tranquilidad y no perder el rumbo. Cuando la gente pondera objetivos materiales y sociales como los fundamentales en su existir, experimento una creciente desconfianza hacia ellos. Contrariamente, cuando las personas muestran un desinterés económico, puramente espiritual y artístico, me identifico al instante. En ellos creo al instante.
- título de un libro en el que Wats analiza y se mofa de los “maestros” [↩]











Estuvo muy interesante, yo al contrario cuando alguien me cobra (en dinero) me tranquilizo por que sus intenciones ahora son evidentes.
Hola!
Interesados en comprar libros del Dr. Jacobo Grinberg escribir a semilla.contacto@gmail.com
(La mayoría de los libros no están disponibles en librerías).
Grupo en facebook dedicado al Dr. Grinberg http://www.facebook.com/group.php?gid=295230107714&ref=ts
El objetivo del grupo es seguir fomentando el trabajo del Dr. Y un punto de reunión para los interesados.
Próximamente ciclo de conferencias: http://semilla-yakunah.blogspot.com/
Por favor comparte la información con gente que crees estaría interesada.
In Lak’ech.
A veces en el intento del “deber ser” devaluamos el conocimiento que nos proporciona los sabios mexicanos, y perdemos una valiosa oportunidad de lograr la felicidad y realización de nuestras vidas.
Hola Carlos, me interesa saber qué más nos puedes contar sobre este hombre Jacobo Grinberg, me interesa saber más sobre sus estudios y teorías.
Gracias
Hola ACH, sobre Grinberg mira aquí: http://groups.google.com/group/mexicosagrado/web/dr-jacobo-grinberg-estudioso-de-la-consciencia-y-el-espritu-de-mexico
Saludos
SI no mal recuerdo, el doctor tiene varios años ausente de la vida publica, creo que dejo a su esposa de una manera poco usual. Una versión es que se fue al Tibet a practicar meditación de manera intempestiva, la otra es que se inmiscuyo en una especie de confrontación con varias discípulas de C. Castaneda y que estas se la cobraron a lo chino, o bien que se fue con ellas. Todo esto apareció en una revista cultural tapatía que regalaban en el FCE creo que se llamaba la manzana.