H etty Green, la mujer más rica del mundo al morir, llamada por la prensa “la bruja de Wall Street”, un buen ejemplo de lo que puede ser el “amor materno”. Quisera que me acompañaras en un pequeño viaje por la extraña vida de una mujer, que bien refleja mucho de la locura que se vive hoy en el mundo financiero.
Una madre, según dice la sabiduria popular, es el ser más abnegado y cariñoso, quien nos consuela en el desaliento, nos ama a pesar de nuestros errores, pule nuestras virtudes con su paciencia y esperanza, sacrificada al extremo por lograr aquello que necesitan los suyos, ¿y si no es así?
Si la madre es un ejemplo de avaricia, locura, que lucha por conservar cada centavo pero nunca da, si en vez de dar amor lo pide, lo exige, si se comporta con niña y nos convierte en otra cosa, que no en niños, ¿qué podemos hacer?
Al final de los datos entró en las aguas oscura de interpretar, con cierta ligereza, a esta mujer, que fue un tiburón en una pecera.

Madre Ejemplar
Cuando su hijo adolescente necesito de atención médica por una herida seria en la pierna, para evitar pagar los gastos de la atención privada, recurrió a un hospital de beneficencia, pero para su mala suerte (o de la pierna) un médico la reconoció y le exigio que pagara, pues ese era un hospital para pobres, ella huyó con su hijo, al que intentó curarlo en casa (estamos hablando de finales del siglo XIX, por lo que los antibióticos no estaban disponibles), pero lo único que logró después de un año fue provocar una gangrena que dejo tullido a su hijo.
Un poco de historia de la bruja de Wall Street
La familia Green hizo fortuna con la explotación ballenera, de hecho el abuelo y el padre de Hetty participaron activamente en el negocio, y llegaron a tener el grado de capitán. Al morir el padre y una tía solterona(1) , la señora tacaña heredó 7 millones de dólares, de los de 1865, cuando una familia podía vivir con comodidad con dos o tres dolares a la semana.
Su padre, Edward Robinson, que se unió a la negocio familiar de caza de ballenas (antes de que se volviera popular el uso de petróleo y sus derivados como combustibles, muchas casa utilizaban la grasa de ballena para las lámparas), fue estrictamente por hacer dinero. Hetty, una vez le dijo a un reportero, “Mi padre me dijo que nunca le diera a nadie nada, ni siquiera una buena manera”.
A los dos años de haber perdido al padre, ella se caso con Edward Green, un hombre de negocios de Vermont Falls. A instancias de ella, el matrimonio firmo un acuerdo prenupcial en el que se separaba tajantemente la fortuna de cada quien.
En 1881 el esposo, quien se dedicaba a la sana y honesta profesión de especulador en la bolsa, perdió 2 millones de dólares y quedó en la ruina. Trás lo cual Hetty se negó a ayudarlo y se separó de él, cuando este no pudo sostener los gastos de la casa.
Se fue a vivir a las zonas pobres de New York, al parecer nunca aceptó pagar por vivir en departamentos con agua caliente, todo un lujo en aquellos días.
Y también fue a la ciudad de los rascacielos a montar una oficina en Wall Street, bueno, no vaya a pensar que la ahorrativa mujer gastaba en alquiler o secretarias (corría los 80 del siglo antepasado, donde ni siquiera había electricidad, calculadoras o máquinas de escribir), ella cargaba todos los días con un par de maletones en los que archivaba todo sus negocios(2) , y que ella colocaba en las afueras de un banco (digo, para demostrar que los banqueros de Wall St. tienen alma deberían erigir una estatua en su honor en tal lugar).
Sus Vestidos
Hetty, como toda dama de sociedad y buena cuna, tenía magnifico vestuario: un vestido negro que ella misma lavaba, no fuera que se lo hecharan a perder, y se solo cambiaba una vez que se caía a pedazos, aunque eso sólo en parte, pues las rasgaduras y los deshilachados del borde eran parte de su “moda” personal.
Por cierto, cuando la ciudad de New York, en una crisis financiera, en 1907, se quedó sin efectivo, adivinen quien le presto. Pues ni decirlo, y escribió en un cheque la cantidad de 1 millón cien mil dolarucos, el cheque más alto girado por el banco JP Morgan hasta ese entonces.
Impuestos
Fue en vida de tan amable mujer que se estableció el impuesto sobre la renta, hecho con el que lucho toda su vida, y adquirió la costumbre de cambiarse de casa entre Brooklyn Heights y Hoboken, Nueva Jersey, cada cierto tiempo para evitar a los recaudadores de impuestos.
Muerte de un gran personaje
Hetty Green murió en la ciudad de Nueva York el 3 de julio de 1916, a la edad de 81.
Según la leyenda murió de apoplejía por discutir con una camarera por el precio de la leche desnatada. Otra de las leyendas de tan negra mujer -siempre vestía del color más barato y serio- refiere que cuando perdió una estampilla de dos centavos, pasó toda la noche buscándola.
Sin embargo, su biógrafo Charles Slack cuenta que Green había sufrido de hecho una serie de golpes desde el 17 de abril de ese año, la fecha de la discusión con el dueño de la tienda donde trabajaba su vieja amiga Annie Leary, y a donde todos los día acudía Hetty a cocinar.
Una estimación de su patrimonio neto era de alrededor de $ 200 millones ( algo así como $ 3,8 mil millones de dólares en 2006), por lo que era la más rica mujer en el mundo en ese momento.
Fue enterrada en fuelle Falls, Vermont, junto a su difunto marido.
Lo que quedó
Sus hijos, que carecieron del genio financiero (o debería decir avaricia y locura) de la madre, gastaron su dinero con más libertad.
Ned, el hijo cojó, un consumado coleccionista con intereses en todo, desde carreras de autos a la ciencia de la horticultura, pasó la mayor parte de su vida coleccionando cosas extravagantes. Round Hill, su finca durante mucho tiempo fue utilizada por los científicos del MIT para los experimentos, incluidos un prototipo Aplanadora átomo, y su poderoso WMAF transmisores de radio que se utilizan para mantenerse en contacto con Richard E. Byrd ‘s 1928-30 durante su expedición antártica.
Y de hecho, fue muy conocido en su época por haber comprado el primer carro de gasolina. 
Sylvia, la hija, cuando murió en 1951, dejó una herencia de un total estimado de 100 millones de dólares EE.UU. (más de 800 millones en dólares de hoy), pero los donó a 64 organizaciones benéficas, incluyendo colegios, iglesias y hospitales.
Interpretación de ella
Espero que mis amigos ecologistas y los creyentes del karma, no se enojen y me apoyen al decir: no, pos si esa familia estaba maldita, hizo su riqueza matando ballenas, que están más cerca del humano que el chango. Un poco en juego, pero creo que si la familia te provee con una carga genética, también te aporta rasgos y tendencias a tu carácter.
Hetty no fue la excepción, y de hecho parece que ella obedeció una regla invisible de su familia, pues se ve que desde el bisabuelo y abuelo, preocupados por la abundancia material, educaron a sus descendientes en esa única preocupación.
Otro dato interesantes de Hetty, se caso con un hombre al que no apoyó, a pesar de tener más dinero que él. Prefirío vivir alejada con sus dos hijos. Es como si no hubiese podidó alejarse de la sombra de su padre, una que le exigía acumular sin descanso.
Y eso me lleva a otro de los puntos oscuros de la historia, nos parece rídiculo que alguien acumule miles de millones y que no los use, pero no criticamos al sistema económico o social que permitío tal aberración, pues ella simplemente jugaba con las mismas reglas que los otros (¿acaso han cambiando mucho hoy?) y las utilizaba para generar grandes ingresos, pues aún con el interes que pueden generar 7 millones, los que recibe como herencia, y que transforma en 200, no es nada fácil. ¿No será que algo no funciona muy bien en el mundo?
Creo que si Hetty se hubiese gastado unos diez o veinte millones en obras de arte, la recordaríamos en un museo; si hubiese comprado caballos de carreras, sería una leyenda de las apuestas; si hubiese patrocinado un hospital o un manicomio, tendía una placa y cada año habría cenas en su honor; como prefrió amontonar todo en las bóvedas de sus amigos banqueros, hoy es un triste espantajo, una muerta que camina sin rumbo en la tierra más allá de los campos de los sueños, esperando a que su recuerdo se apague y no refleje más nuestra propia oscuridad.
- cuando ella se enteró que una parte de la fortuna no iba a ser para ella, se fue a vivir con la tía para convencerla de lo contrario, y al morir esta sin cambiar de testamento, Hetty demando en los tribunales el control total de los bienes, llegando incluso a falsificar un testamento anterior [↩]
- Sus principales empresas estaban comprando hipotecas ((le gustaba especialmente las de hipotecas sobre las iglesias y prestar dinero a banqueros y las casas de corretaje [↩]










pues no suena a madre malvada, mas bien a loca…. pero diantres, 200 millones de dolares, ¿no escribió un manual para amasar fortunas?
Bueno, si tu madre se esta pudriendo en millones y a ti se te pudre la pierna ¿no es malvado? depende de como definas el mal o bien, una definición operativa de bien, es hacer lo mejor con lo que tengo, y esa mujer hizo exactamente lo contrario.
Y si hay una pag. en la que “extraen conclusiones” y enseñanzas de administración para generar fortuna, pero si crees que comer 15 centavos de pasteles mal cocinados todos los días para poder invertir unos billetes mas en hacer prestamos usureros… pues consigue una foto de Hetty y cosela a la camisa con la que vas a vivir los proximos treinta años.
Que triste historia pobre mujer!!
Creo que la emocion que conectaba a esta mujer con su dinero era el temor y la amargura. Por que tendria miedo a gastar en ella misma y en su hijo? El odio y amargura hacia su padre, su esposo y su hijo no se lo permitia.
A quien podia castigar en lugar de su progenitor? Al marido y al hijo!!! y de paso a ella misma por ser mala hija, esposa y madre. Suena a rompecabezas pero toda conducta tiene una causa y mas cuando de nuestro dinero se trata.
Pobre mujer!!!
Se ve que la emocion que la conectaba con su dinero era el temor y la amargura, como bien dices observó y copió de su abuelo y su padre.
En quien iba a descargar su amargura contra ellos sino en su marido y su hijo? Suena a locura pero toda conducta tiene una causa y todos tenemos una conexion emocional con nuestro dinero!!
Si todos tenemos una conexión con el hacer, pero ¿las emociones son parte fundamental de nuestro ser o son producto del aprendizaje que hacemos para no morir a manos de nuestros prójimos?
En algunas corrientes terapeúticas hablan de emociones primarias y secundarias, de reales y de adquiridas, de emociones y sentimientos.
Lo que es interesante en la historia de H. G. es la poca información que hay sobre las mujeres de su familia. Pareciera como si la hubieran ocultado, quizá en ellas están las pistas que podrían haber resuelto el enigma.
PD el capitalismo es una mala madre, o se basa en criar hijos de madres insuficientes.