Pornografía versus concursos de Belleza: Madame de Fontenay

E ste ensayo es en respuesta al artículo De miss a porno star, de Arbolrojo

Hace unos dos meses, estaba viendo un canal francés, mientras medio dormía la siesta.

Comenzó un programa de debate sobre los concursos de belleza, y una mujer me llamo la atención, se veía como de sesenta años, vestida de blanco y negro, con vestido con mangas largas, guantes blancos y sombrero (dentro del estudio), el maquillaje un poco pesado para lo que se usa en la actualidad.

Me sacó de mi somnolencia.

Puse un poco más de atención, y la tipa sonaba como la típica ultraconservadora. Por un momento estuve a punto de cambiarle, pero como también iban a hablar de derecho a la privacidad en Internet, decidí dejarle.

Escuchando más a profundidad, lo que decía la señora de blanco y negro fue tomando poco a poco mas sentido. Madame de Fontenay, le llamaban. Y hasta los más irreverentes invitados al programa le hablaban con respeto. Así son los franceses. Lo más impresionante fue cuando uno de los invitados, un joven como treinta años menor que ella, prácticamente se puso a sus pies, expresó su admiración, y casi casi le tiró los perros.

Madame de Fontenay (no es su verdadero nombre, pero es como una especie de titulo nobiliario de honor) fue durante mucho tiempo la impulsora, directora y motor del concurso de Miss Francia.

Ella de alguna manera veía el concurso como una manera de promocionar al país, y a los valores que encarnan los franceses, sobre todo la provincia campirana.

Cuando fue confrontada sobre los bikinis, ella explicó que bajo su dirección, solo se habían usado trajes de baño de una sola pieza, y que cuando, por problemas económicos, había tenido que vender parte de los derechos a una compañía de productos de belleza, se había tenido que introducir el bikini.

Cuando se le cuestionó sobre la reciente mala conducta de la reciente Miss Francia, contestó “ella es parisina, es una mujerzuela y repruebo todo lo que ha hecho” (apareció en un reality show en conductas sexualmente explicitas, posar en una “revista para caballeros”), y luego afirmó “por eso prefiero las francesas de la campiña francesa, ellas son mujeres honestas y trabajadoras, las parisinas no lo son”.

Admito que para entonces, estaba compartiendo en cierto grado la admiración y atracción que muchos mostraban por la doña (inserte el lector aquí un comentario psicoanalítico sobre tendencias edípica).

En cierta manera, era como ver a un velociraptor corriendo por el centro de la ciudad, frente a catedral.

Arbolrojo mencionaba a la Miss España, que se convirtió en actriz pornográfica, y que como una especie de autojustificación, la tipa declaraba que básicamente había tenido que incurrir en una forma de prostitución institucional.

Dicho de manera clara y explícita:

La primera afirmación era que el sistema de los concursos de belleza está corrupto, pero se cubre de manera hipócrita,

la segunda afirmación era que dado que la corrupción ya existe en el medio, esta corrupción justifica el hacer pornografía, e incluso la vuelve menos mala, porque es quitarse de hipocresías y hacer de manera evidente lo que antes se hacia a ocultas.

Voy a plantear un paralelo.

Supongamos que durante años, la tradición ha sido que el gobierno del país X desaparezca y mate a aquellos que disienten contra él, y lo ha hecho a escondidas. Un día la persona esta ahí, viviendo su vida, y al siguiente, ya no. Y nadie sabe que pasó. Y todos saben qué es lo que pasa, pero por su propia seguridad, nadie hace nada.

Un día, llega un nuevo presidente, que llamaremos B, al país X. Y cambia el estilo de gobierno. En lugar de desaparecer a los disidentes, les cambia de nombre: quien no esta de acuerdo con el gobierno, es un terrorista, que busca desestabilizar a la feliz sociedad perfecta del país X.

Y como los terroristas son malos, el gobierno está justificado para hacer arrestos violentos, e incluso asesinatos, a la vista de todos, para mantener el orden social.

Estoy seguro que todos los lectores estarán de acuerdo en que, dado que en la presidencia de B, todo se hace a la vista de todos, sus acciones ahora son buenas, aunque en el fondo siga siendo lo mismo que en el primer caso.

Creo que el punto es evidente.

Ya he demostrado en otros ensayos, de manera racional y lógica, porqué la pornografía es éticamente mala (básicamente porque cosifica a la persona), la prostitución cae en lo mismo, de manera mas evidente (probablemente escriba mas al respecto, en otro ensayo). Y el hacerla de manera evidente o no, no altera su status ético.

En todo caso, el hecho de que la pornografía se vuelva socialmente aceptada, sin perder el status de pornografía (es decir, sin pasar a ser erotismo), es otra muestra de la enfermedad que plaga la manera en que la sociedad ve a la sexualidad.

La pornografía es un mecanismo de fuga para las represiones sexuales (aunque es un argumento viejo, dicho con palabras arcaicas para el psicoanálisis actual). El hacer a la pornografía de manera abierta, en lugar de esconderla, no hace a la sociedad ser mas sana.

Debo admitir que me cuesta trabajo entender a un concurso de belleza como una forma de promoción de los valores de un país. No tengo la experiencia de Madame de Fontenay. Interesantemente, en el programa que mencionaba hace rato, cuando le preguntaron a Fontenay si los concursos de belleza no eran muestras del machismo que prevalece en nuestra sociedad, la Madame contestó que no, que al contrario, los concursos de belleza, al menos como ella los organizaba, eran una forma de feminismo culto, que buscaba promover a la mujer digna, reconociéndola en su plena feminidad.

En ese mismo sentido, no veo como se podría justificar que la pornografía sea una manera de dignificar a la mujer, al hacer públicas actividades que antes estaban ocultas. Me parece, a su vez, que es una justificación débil e hipócrita que busca ocultar un intento de hacerse publicidad gratis de la Miss España mencionada.

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Filosofo de vocación, trabajo de profesor, rolero de corazón, dedicado a saber 186,633 cosas, la mayoría inútiles y solo 23 que valen para la vida.

9 Responses to “Pornografía versus concursos de Belleza: Madame de Fontenay” Subscribe

  1. Tatiana Tagle 26 mayo, 2010 at 8:41 am #

    Norbert, ya que te atrae tanto el tema, me gustaría saber tu opinión (o la del profesor de filosofía) sobre la prohibición de clubs de striptease en Islandia. Te llama el tema?

    • Norbert Schwartz 26 mayo, 2010 at 3:31 pm #

      NO habia oido de esa situacion, ¿algun link para saber mas?

    • Arbolrojo 26 mayo, 2010 at 10:55 pm #

      Si fuera por el frío, pos gueno, pero si no mal recuerdo, Islandia es el primer país -de la época moderna- que fue gobernado por una mujer autoasumida publicamente como lesbiana.

      • Tatiana Tagle 27 mayo, 2010 at 5:12 am #

        Sí, y donde más de un tercio del parlamento son mujeres. Creo que muchas cosas del derecho reproductivo y cosas que se etiquetan como “de género” se arreglarían en tres patadas si fueran mujeres las que tomaran las decisiones, aunque sería ilógico decir que no hay diversidad de opinión entre nosotras. Incluso en The Guardian encontré un artículo de una chica que se pagó sus estudios bailando y piensa que lo que pasó en Islandia es estúpido. En fin… esta semana no tengo tiempo de escribir, pero te prometo que el artículo que te dije lo traigo todo el tiempo en mente!

        • Arbolrojo 27 mayo, 2010 at 9:22 am #

          Si las mujeres tomaran la mitad de las decisiones,
          los hombres podrían llorar y volar guerras de papalotes

          Si las mujeres tomaran las mitades de la decisión
          los hombres podría dejar de ser niños caminando con zapatos demasiado grandes, soñar sueños de dulce. Las putas volverían al templo y las hermanas pedirían limosna para su alma ciega.

          No me hagas caso, soy un tuerto, sordo y manco que piensa cuando no puede volver la cabeza… si las mujeres…

          Siu las mujeres tomaran todas las decisiones, volveríamos a donde estabamos hace cien mil años.

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