b y Mineko
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Estoy tan mal hecha,
que cuando quiero abrirme
me lleno de espinas y duele.
Y al final no puedo.
Tan inadecuada,
llena de estas palabras
que se confunden de miedo
y aunque hermosas, me dejan sola
llena de tristeza y silencio,
asustada mientras muto
de princesa a oruga,
de imagen a vacío,
de todo a desconsuelo…
No las manejo;
solo cedo
una y otra vez a mi interior,
donde todo es caos
y solo de vez en cuando de rendija veo el sol.
Me escondo fea. Me escondo deforme.
Me escondo de todos. De mí.
Me escondo confundida y hambrienta
y aunque apetitosa, no como. Ni me dejo comer.
Desesperada, anhelante me miro y me toco,
hasta chorrearme de placer, y de dolor,
hasta evaporarme y desaparecer,
adentro.
Siempre adentro.
Y adentro me ahogo de mí.
Pero estoy tan cansada
de hablar que quiero salir
y seguir huyendo,
ya quiero los abrazos y la luz,
y alimentarme
de leche, de pan, de risas, de besos, de canciones, de orgasmos…
hasta saciarme
¡y no saciarme nunca!
Yo también me muero por una caricia
y por que alguien me vea preciosa,
y me contagie de sonrisas
y descubra mi color,
y me acepte y me despeine de mimos,
y me cuide y me abra,
para dejarlo entrar
y me libere despacito,
y me invite a salir, para jugar.
16 abril 2010
evolucionar_19@hotmail.com








