Niños de la selva

Los niños, la infancia, para la poesía, la metáfora, son el origen, el principio. Y en éste está el destino, no hay árbol sin semilla, mas no todas se convierten en uno.

Tal vez por ello es tan perturbador lo que les sucede a los pequeños.

La niña de la selva de Camboya se fugó de su casa para regresar a la jungla

“La familia nos llamó el martes por la tarde y nos dijo que la chica no se encontraba en casa como es habitual. Desde entonces hemos estado en contacto con ellos para estar informados de su regreso a la vivienda”, aseguró Héctor Rifá, el psicólogo que se ha dedicado a su tratamiento de reinsersión social.

Rochom P’nhieng, descubierta por unos leñadores que desmontaban el bosque para las firmas internacionales (en otras versiones son cazadores furtivos) en enero de 2007. Fue llevada a la estación de polícia, donde uno de ellos la reconocío por una cicatriz. Poco fue entregada a la familia, la cual aseguró era su hija  desaparecida en 1989, mientras buscaba unos búfalos de agua junto con un primo, de quien no se tienen noticias.

Los leñadores que la encontraron aseguran que la joven caminaba en cuatro patas, gruñía y tenía el aspecto de un mono.

La niña se había perdido cuando tenía 6 años. Su madre le cepilló el pelo y la vistió con un pijama rosa, la mujer de la jungla se volvió una chica de campo.

La joven paso los primeros días asustada, recogiéndose en un rincón de la casa y rehuyendo del contacto visual con los curiosos que se acercaban a fotografiarla.

La escena se repitió a diario, como sacada de un extraño zoológico, lleno de niños y adultos que contemplan lo que anuncian los medios de comunicación, como la “niña mono”, “ser medio humano, medio animal”.

No es la primera vez que Rochom huye de casa para regresar a la jungla y en todas las ocasiones anteriores volvió por sí sola al cabo de pocos días.

Sin embargo, tras sufrir en noviembre una malaria que la obligó a ser hospitalizada, su comportamiento empeoró y fue entonces cuando Psicólogos Sin Fronteras decidió aumentar la atención y enviar a su equipo tres veces por semana a Oyadav, a pesar de las 14 horas de viaje desde la capital, a tráves de una carretera en malas condiciones.

Para los habitantes de la aldea de Oyadao, su insistencia en huir prueba que los espíritus que la raptaron han vuelto para llevársela de nuevo. Han decidido evitarlo adentrándose en las selvas de Ratanakiri y entregando a varios de sus animales en sacrificio.

“¿No la han tenido ya suficiente tiempo con ustedes?”, pregunta Sar Yo, el padre de Phoeung, atravesando con su machete las entrañas de uno de sus mejores cerdos.

UN PSICOLOGO EN AVENTURA

Al llegar a Oyadao, Héctor Rifá, que viajaba para estudiar la comunicación no verbal entre las tribus de Camboya, se la encontró en medio de una nube de fotógrafos, asustada e incapaz de hablar, mientras los vecinos discutían que hacer.

Una de las primeras ayudas del psicólogo que estudio Phoeung, el español Héctor Rifá, fue tratar de devolver la tranquilidad a un entorno que estaba adquiriendo aires de circo (¿romano?).

No más curiosos, demostraciones públicas o cámaras. El psicologo cree que para la joven camboyana parecen “máquinas que echan fuego”.

Rifá ha repetido el viaje al menos una vez al mes desde aquel primer encuentro, llevándose con él sus dibujos, juegos y ejercicios con los que está tratando de reintegrar a Rocham en su comunidad.

El arribo del español coincidió con los primeros signos de mejoría de Phoeung. La ayudó a reconocerse mirándose en un espejo y logró que jugara con muñecos e interactuara brevemente.

Phoeung recupero el apetito y dio sus primeros paseos. Permanece tranquila durante el día; en algunas ocasiones se altera al anochecer, cuando comienza a emitir sonidos que su padre ha recogido en una vieja grabadora. Y que fueron identificadoss como  “papá”, “mamá” y “me duele”, en su lengia natal, el Phong, idioma de una minoría étnica.

Lo que no ha podido hacer todavía -quizá no lo haga nunca- es responder a las dudas sobre su desaparición.

Algunas conductas de su comportamiento confirman que Phoeung ha vivido largo tiempo en la jungla. Escarba en el suelo buscando gusanos o insectos. Tiene los sentidos del olfato y de la vista extraordinariamente desarrollados. Antes de comer, olfatea la comida. Siempre está alerta, vigilando lo que ocurre a su alrededor. Sus pies endurecidos son los de alguien que nunca uso zapatos.

Sin embargo, Rifá asegura haber detectado también conductas que indicarían que ha tenido contacto con otras personas.

Ha utilizado la cuchara para comer sin que nadie le hubiera indicado cómo hacerlo. Duerme boca arriba, con las piernas flexionadas, cuando lo normal entre los salvajes es hacerlo en posición fetal. “Tiene ciertas habilidades culturales. No es una mujer mono, sino una persona que ha vivido en la jungla durante un largo período y que probablemente en algún momento ha tenido contacto con otras personas” contó el psicologo español.

La posibilidad de que Phoeung haya permanecido cautiva se ve reforzada por la doble cicatriz que tiene alrededor de la muñeca izquierda, idéntica a las que producen las trampas de alambres que se utilizan para cazar.

Los habitantes de Oyadao se han dividido entre quienes consideran posible la supervivencia de la niña en la jungla y quienes argumentan lo contrario porque la selva camboyana está poblada por especies peligrosas como tigres, leopardos, osos y algunas de las serpientes más venenosas del mundo. Es, además, una zona donde la malaria mata cada año a cientos de personas, sobre todo a niños. Se preguntan como podría vivir un ser humano aislado, sin alimentos ni el cobijo de un techo.

En el caso de que la niña hubiese sido secuestrada y esclavizada, entonces estaríamos ante un caso parecido al de Kaspar Hauser, Víctor de Aveyron o al de Genie, niños que fueron encerrados y atendidos como si animales fuesen.

El caso de Víctor fue llevado al cine por Francois Truffaud (que curiosamente fue estrenado en 1970, el mismo año en que Genie fue localizada por las autoridades).

En estos tres casos, los niños nunca pudieron hablar con normalidad, si bien el caso de Genie, que tenía 13 años cuando la hospitalizaron, mostro que había posibilidades de desarrollar un nivel de lenguaje superior, debido a recortes en el presupuesto y la devolución de la niña a la madre, quien consintió que fuera a hogares adoptivos, hizo que el progreso logrado desapareciera, ya que ella volvió a ser objeto de maltrato y violencia.

PUEBLO PERDIDO

La gente del lugar recuerda al grupo de 34 personas que surgió de la selva en diciembre de 2004, tras haber pasado 25 años sin contacto alguno con otras personas.

Se trataba de los habitantes de una aldea del nordeste de Camboya que fue invadida en 1979 por las tropas vietnamitas que habían ocupado el país para acabar con el régimen de Pol Pot.

Las familias huyeron hacia el bosque y durante el siguiente cuarto de siglo permanecieron escondidas creyendo que la guerra continuaba, sin saber que en realidad había terminado días después del asalto a su poblado. Todos ellos sobrevivieron a la vida en la selva.

¿Puedes Volver el Tiempo Atrás?

La reeducación de Phoeung es vista por los expertos como un objetivo imposible. En todos los casos que se han registrado en la historia, ninguno ha tenido éxito en reinsertar a un Feral(1).

Rifá, en cambio, tomó el caso con entusiasmo, cree que es pronto para saber con certeza si la joven camboyana se recuperará algún día. “Hay que ver cuáles son los progresos en estas semanas. Quizás algún día nos pueda contar qué le ha ocurrido todos estos años.”

Los vecinos prohibieron a los niños que salgan solos a jugar o que se acerquen al bosque, temieron que los espíritus busquen a otra niña que llevarse si no logran recuperar a Phoeung.

Bek, una anciana de 82 años que asegura recordar a Phoeung de niña, me cuenta que durante su juventud los espíritus solían secuestrar a los niños para jugar y que a los pocos días los devolvían con sus familias. «¿Por qué se quedaron con ella tanto tiempo? No lo sé, pero seguro que volverán. La quieren con ellos», dice Bek sentada en la cuneta de la carretera que cruza el pueblo y lleva a los bosques.

Otras Historias, Otros niños perdidos

www.feralchildren.com incluyen listas de más de un centenar de supuestos casos desde los tiempos del Imperio Romano.

Ahí están Kamala y Amala, dos hermanas indias que supuestamente crecieron con una manada de lobos en los años 20.

Ssebunya, el niño ugandés cuidado por monos hasta su localización en 1991.

Andrei, un caso reciente de un niño ruso abandonado por sus padres que creció junto a perros salvajes.

Y el caso que mueve al humor negro -si es que puede caber alguna risa en esto-, del niño criado por gallinas(2). Quien fue encerrado por su abuelo al quedar huérfano, y como lo sospecharan, en un gallinero. Sitio donde paso dos años (de los 6 a los 8), para luego escapar, ser encontrado por la polícia, para permanecer 20 años en la misma situación, hasta que una mujer, Elisabeth Clayton, viuda de un alpinista famoso, pidió hacerse cargo de él. Su tratamiento esta muy avanzado según cuenta y ya habla.

Por lo que ha comunicado, su padre fue asesinado y su madre se suicido. Trás estas desgracias fue envíado con un abuelo que lo encierra para no ocuparse de él.

La coincidencia entre los casos confirmados es la difícil readaptación de los niños una vez regresan a la civilización.

Las complicaciones se agravan y se vuelven imposibles cuanto es un niño pequeño en el momento de su desaparición y más prolongada ha sido su separación de la sociedad.

Microdosis de Historia

El primer caso que se registra de manera confiable, parece proceder de Procopio de Cesarea, quien fue abogado y secretario del General Belisario. Escribio una gran cantidad de documentos en la primera mitad del Siglo VI, y en uno de ellos cuenta la historia de Aegisto, un niño que en la invasión goda a Italia, pierde a su madre y es criado por una cabra(3).

Pregunta para antes de dormir

¿hasta donde lo humano es una creacción del nosotros, de la comuna y la familia? ¿Lo salvaje tiene la potencia para destruir y absorver la cultura, como parecería que presupone Freud?

El lenguaje es una habilidad innata del humano o es un desarrollo totalmente social. ¿Hasta dónde y hasta cuando puede aprender el ser humano? ¿puede la violencia volvernos seres instintivos, sin razón?

¿cuál es la relación deseable con los animales y todo eso a lo que llamamos mundo natural?

Porqué cuando parece que el mundo esta totalmente explorado, nos encontramos con sitios donde pueden desaperecer pueblos enteros, donde los espíritus toman niños, lugares en los que si hay un final del camino.

Puede, como ha imaginado la ciencia ficción, desaparecer la civilización si sucede una catástrofre.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ultima/nina/salvaje/elpepusoc/20070119elpepusoc_5/Tes
http://es.wikipedia.org/wiki/Rochom_P%27ngieng
http://www.feralchildren.com/en/children.php
  1. del latín feralis, feroz, letal. De donde viene fiera []
  2. http://www.noticiaslocas.com/EEyElZAulF.shtml []
  3. http://www.feralchildren.com/en/showchild.php?ch=aegisthus []

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Lector curioso e insaciable, amigo de las bromas y dueño de un humor rampante y ácido. Coleccionista de anécdotas de ingenio y bondad, de crimen y locura, que son el ingrediente para el éxito de toda la comedia humana. En sus ratos libres es editor de extravía, responsable de las moscas a las que llamamos acentos y puntos (y que a veces se merienda), y padre de cinco niños, aunque no todos estén aquí.

4 Responses to “Niños de la selva” Subscribe

  1. Tatiana Tagle 13 junio, 2010 at 5:56 am #

    ¿El lenguaje es una habilidad innata del humano o es un desarrollo totalmente social?

    Espera, espera… primero tendríamos que preguntarnos si tenemos la exclusiva del lenguaje. Yo creo que no.

    • Arbolrojo 13 junio, 2010 at 10:15 am #

      Los animales tienen muchas más habilidades y recursos de lo que quisieramos reconocer, pero la experiencia con los niños ferales, indica que la capacidad de estructurar gramaticalmente una frase y de tener una conciencia egoica -creo yo- desaparece si no se construye socialmente antes de los 7 años. ¿bueno, malo, no lo sé? no lo sé y en ello he construido mi vida, en tratar de no saber ni comprender, en el contrar el acto en el que soy uno con los otros.

    • Arbolrojo 15 junio, 2010 at 11:13 am #

      pos si y aqui va un enlace a dicho asunto, lleno de espinas y ramas.
      http://noticiasinteresantes.blogcindario.com/2010/06/01915-los-perros-entienden-mas-de-150-palabras-y-pueden-contar-hasta-cinco.html

  2. Norbert Schwartz 13 junio, 2010 at 10:20 am #

    Los puntos que señala Tatiana son importantes. Hasta ahora, no hay una señal clara de qué tanto el lenguaje es una capacidad cultural, o biologica. La tendencia entre los estudiosos es atribuir todo a la evolucion y la biologia en estos momentos, pero sigue siendo cuestionable.

    Por otro lado, sabemos que otros animales, ademas del humano, tienen consciencias con habilidades cogniivas bastanes commpleas, que muy probablemente les permiten tener funciones paralelas de lenguaje. Hasta donde sabemos, el lenguaje mas complejo es el humano, pero no estamos seguros.

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