El amor da alas

El amor da alasEl amor da alasEl amor da alasEl amor da alasEl amor da alas

Miro absorta hacia arriba porque es inevitable. El cielo nublado sobre mí parece una gran masa densa y lejana que se va fundiendo poco a poco con mi mente, porque así me imagino el lugar a donde van a dar los pensamientos obstinados.

Donde por instantes para todos lados es lo mismo, todo el tiempo.

Entonces cruza, como las mañanas anteriores de esta semana, una parvada de pájaros negros volando un tanto bajo, formando esa especie de triángulo que es perfecto no tanto por sus medidas como por la coordinación, todos con la misma rapidez y hacia el mismo punto.

Y contrastan con lo blanco del cielo, recién sacados de una fotografía melancólica.

Siento a veces como si tuviera en las venas un poco de sangre de pájaro.

Un deseo no meditado de irme volando, una velocidad constante que tiene algo que ver con el ritmo de mi corazón.

Como nosotros, ellos pueden hacer prodigios siendo muy frágiles, y así como alcanzan grandes alturas, pueden caer al suelo con una pedrada. Deben protegerse de la lluvia, de los depredadores, y también de ellos mismos; pero su existencia vale por su arte, el de volar.

Un arte que de tan inhumano parece libre, pues no existen límites en los senderos del aire.

Con mi parte de pájaro, me muevo siempre en todas direcciones en el vasto campo del pensamiento, que es como el cielo, por encima del aquí y el ahora. Pero de repente me llega una necesidad casi física de emigrar. Y con eso tal vez digo alejarme, olvidarme, o encontrar. Porque dicen que a distancia se ven más claras las cosas.

Aunque, debo aceptarlo, me da miedo mi miopía.

Yo adivino que me impulsa el echar de menos. Una vez que uno se encuentra flotando en la nada tiene dos opciones: caerse o aprender a volar. Alguien me dijo hace mucho que en la vida todo se trata de elegir, a cada momento.

Mi problema es que siempre elijo todo menos lo correcto.

El fuego que acompaña al amor, o lo que se le parece, como puede abrazarnos jurando nunca apagarse, como una pira que sólo arde con oxígeno puro; también puede aventarnos lejos con violencia, como una explosión que sólo deja cenizas y heridos. El amor, ese que es muy fuerte, nos arrincona hasta hacernos tomar decisiones radicales.

El amor, dicen que da alas.

Tags: , , , , ,

Alcancé a nacer en los ochenta, a las tres horas de nacida agarré con las dos manos una mamila y me la bebí hasta la última gota, gané mi primer concurso de declamación a los 3 años; aprendí a jugar ajedrez a los 5 y a disparar un revólver a los 13. Fui invitada a colaborar en una tesis doctoral a los 18 y a los 20 decidí empezar a publicar mis escritos. ¿Un lado? La izquierda. ¿Un transporte? Jetski. ¿Miedo? Nunca a lo que debería. Estudio Arquitectura y soy muy teórica. Pienso que cuando uno se mira en un espejo se ve exactamente al revés de como es.

5 Responses to “El amor da alas” Subscribe

  1. Norbert Schwartz 11 junio, 2010 at 2:50 pm #

    heh, de hecho, lo unico que nos puede llevar a superar el miedo a volar es el amor… y lo que mas nos puede sabotear el amor es el miedo a volar. un cuento estéticamente bello y con mucho transfondo existencial. felicidades y buen vuelo.

  2. Miriam Villanueva 12 junio, 2010 at 1:22 pm #

    Totalmente de acuerdo contigo. Muchas gracias!!!

  3. Adolfo Tavizón 13 junio, 2010 at 1:35 am #

    Y ademas, no hay nada como levantarse después de un golpe amoroso, hay algunos que incluso son divertidos

  4. Moises 30 enero, 2011 at 7:41 am #

    Me habia perdido este aticulo, pero hoy Domingo30 de Enero, en la liturgia de leer cosas interesantes en Extravia me lo encontre !!

    Me ha gustado a raudales

    Felicidades !!!

    MVA

  5. Miriam Villanueva 30 enero, 2011 at 1:58 pm #

    gracias!!!!!! :D

Leave a Reply