Legales y Caóticos

Legales y Caóticos
Una mirada sintética sobre cómo opera la mente creativa de los artífices de un mundo sumergido entre dos polaridades que se encuentran y necesitan la otra a la otra.

ENSAYO SOBRE LA PERSONALIDAD DE LOS CREADORES

Por el momento voy a tomar estos conceptos de D&D para hacer una pequeña analogía que muchos siempre tienen en cuenta pero pocos recuerdan cuando hay que hacer un poco de autocrítica (no se preocupen si no saben lo que es Dungeons & Dragons(1), no hace falta).

En términos de creatividad, siempre separé a la mente humana en dos aspectos altamente paralelos, pero que coexisten en mayor y menor grado dependiendo de la persona.

Mas precisamente aún, en términos de diseño, es que separo pues a la mente de los individuos en Legales y Caóticos. Ninguna de las dos facetas es mejor, ninguna es superior, ninguna tiene más defectos que la otra, a pesar de que la palabra “caótico” suene algo dramática y… bueno, caótica…

Ambos aspectos, encontraron su momento en la historia para dejar su huella y su sello, ambos aspectos marcaron nuestro camino sobre el arte y el diseño y estos dos núcleos son los que hoy en día alimentan nuestro enriquecimiento personal a la hora de plasmar nuestra tendencia preferida sobre una problemática determinada.

¿Y cómo se define una persona de creatividad Legal y una de creatividad Caótica? Bueno, sin tener que recurrir a la querida por muchos y odiada por tantos Marta Z. y a sus emblemáticas dos Vertientes (aunque hay mucho de eso), buscaré un modo personal y sintetizado de abordar estos dos pensamientos.

Se podría definir al creativo Legal como una persona estudiosa y rigurosa, que encuentra la belleza en la armonía y la simetría, en donde los colores son de correspondencia morfológica y el todo supera a las partes. La belleza se hace en la armonía, la armonía se hace en el orden, el orden se hace en la ley, la ley se hace en dios.

Son personas estructuradas y racionalistas del diseño, la función prima sobre la estética y su pragmatismo los hace eficientes aunque sobrios y austeros, sus resoluciones a problemáticas del arte nacen de los libros o de la reformulación de estéticas ajenas, de personalidad aparentemente fuerte pero con almas torturadas, se castigan buscando la perfección divina creyendo que así se acercan un paso mas a un estado superior a si mismos, o se acercan mas a dios, ya sea desde un ordenamiento de tipografías hasta una composición compleja de figuras en un soporte.

Su instrucción academicista clásica se transmite de generación en generación y rara vez introduce cambios significativos o notables.

Ejemplos de creativos Legales en la historia: Miguel Ángel, Piet Mondrian, Otl Aicher, Mies Van Der Rhoe.

Los creativos Caóticos crean diseño del mismo modo en que un poeta crea sus versos, son instintivos y libres, priman la estética del absurdo como una denuncia al mundo Legal que ven como opresivo y cerrado, son los creadores de los nuevos códigos y lenguajes estéticos que nacen de sus entrañas mismas de la sabiduría creativa, toman decisiones con el corazón y su arte es un estallido de colores que cautivan y emocionan, niegan la frialdad de los estereotipos y se vuelven “máquinas creativas” de las cuales se vuelve difícil identificar dónde comienza la persona y dónde comienza su estética.

Su intuición y el don innato y natural a las ideas los vuelve de personalidad excéntrica y elitista, no crean definiciones ni etiquetas, porque eso los separa del arte mismo en el que se convirtieron, son personas que nacieron con la capacidad de generar los desarrollos gráficos que los Legales deben revisar en libros y buscar inspiración externa y por ello se vuelcan más hacia la exploración de otro tipo de relaciones artísticas.

Ejemplos de creativos Caóticos en la historia: Jackson Pollock, David Carson, Pablo Picasso, Andy Warhol.

Para los legales la instrucción académica debe reflejar el fruto de su duro trabajo, mientras que los caóticos muchas veces encuentran este estudio aburrido e innecesario ya que son los futuros maestros que iluminarán a través de su experiencia la mente de quienes estudien bajo su mano.

Los legales crean esquemas, los caóticos los rompen.

Palabra clave de los legales: inteligencia. Palabra clave de los caóticos: carisma.

Hoy en día, estos dos aspectos no podrían definirse a grandes rasgos, tal vez dentro de unos cuántos años, cuando los estetas miren al pasado, podrán definirnos, pero hoy por hoy, la identificación de estos dos mundos yace en cada uno y en su manera de verse frente a la vida.

Pero ha de tomarse en cuenta lo siguiente, si una persona encuentra en su vocación de vida el diseño, esta persona debe cumplir dos requisitos: el deber y el necesitar. Es decir, esa persona debe ser caótica y necesita ser legal, solo para que al final del camino, pueda definirse por si misma y decidir si volver a su estado primario o aplicarse al nuevo estado en el que se encuentra. (En términos biológicos podríamos hablar de evolución, dejar de ser un alma primitiva y esencial y volvernos una nueva conciencia diferente y racional).

Aclaremos esto con un contra ejemplo: si una persona encuentra en su vocación de vida la abogacía o la medicina, estamos hablando de alguien que no posee cualidades caóticas ni legales respecto a la creatividad, el arte o la estética. (Será una persona muy legal en términos jurídicos o muy caótica en términos instintivos de la medicina, o viceversa, pero eso nos aleja de nuestro punto central).

Y esto nos aclara el por qué una persona debe ser caótica, es decir, debe poseer una creatividad innata, el don de las ideas constantes y un flujo ilimitado de nociones artísticas le deben ser inherentes, un deseo nativo de la expresión y reflejo de sus emociones y sentimientos a través de sus recursos, y aquí es donde está la trampa, la vida de un potencial diseñador estará condicionada a partir de este punto, pero desde allí comenzará el camino hacia la legalidad, la instrucción y la subordinación de su caudal enorme de posibles expresiones que deberá enmarcar en un mensaje funcional y útil para su profesión.

Un ejemplo más abstracto será la música como manifestación artística universal y un recurso necesario de expresión y reflejo de la personalidad y los sentimientos de quienes la componen. La legalidad y el caos se manifiestan de forma más evidente aquí, puesto que el músico legal basa su desempeño y su talento en el pentagrama que lo hace propio y lo subyuga a sus conocimientos clásicos y funcionales a una conciencia mayor a ellos mismos (Ejemplo: Beethoven).

El músico caótico reconoce la necesidad de una estructura musical pero niega su dependencia, su mensaje musical está plagado de símbolos personales y cambios constantes en cuanto a la composición dentro de un mismo tema (Ejemplo: Björk)

  1. Juego de rol ambientado originalmente en un mundo de magia y espadas []

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One Response to “Legales y Caóticos” Subscribe

  1. Arbolrojo 14 julio, 2010 at 10:29 pm #

    Creo que lo interesante de ambos “tipos” de creatividad, es que en el fondo, cada uno tiene un poco del otro, como el auroboros, que se muerde la cola.
    No puede haber expresión sin lenguaje ni una expresión acabada si no hay un dominio de éste, si uno lo logra por entrenamiento y otro por la intuición, pues que más da.

    J.

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