BORGES, un poema

BORGES, un poema

El editor, consiente de que la poesía no es negocio ni genera ingresos, se ha atrevido a publicar, a manera de recordatorio, a uno de los grandes de la lengua española. Personaje que define en mucho la vocación universal y políglota del Siglo XX y de su más preciado engendro electrónico: internet.

Esperemos que halles en estas líneas, la maravilla de un ciego que dirigio una biblioteca.

“No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas
para tus dudas o temores…Pero puedo escucharte y compartirlo contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.
Tus alegrías. Tus triunfos y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomes en la vida.-
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar,
Pero si te ofrezco ese espacio necesario para crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón,
Pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser.Solamente puedo amarte como eres y ser tu amigo.
En estos días pensé en mis amigos y amigas,
No estabas arriba, ni abajo ni en medio .
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el número uno ni el número final.
Dormir feliz.
Emanar vibraciones de amor.
Saber que estamos aquí de paso.
Mejorar las relaciones.
Aprovechar las oportunidades.
Escuchar al corazón.
Acreditar la vida.
Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista.

Tags:

Los editores de la revista, con el deseo de abrír las puertas y las páginas a voces que caminan por los laberintos, ponemos a disposición de los aventureros esta sección.

One Response to “BORGES, un poema” Subscribe

  1. Adolfo Tavizón 24 julio, 2010 at 1:44 am #

    tenemos de invitado a Borges…. ahora si nos volamos la barda, lo peor es que la idea le encantaria, le gustaban los juegos temporales al señor

Leave a Reply