L a anorexia tiene el récord de más alta mortalidad entre las enfermedades mentales que padecen las mujeres en E. U., se estima que este padecimiento se encuentra presente entre 0.5 y 3.7 % de las niñas y mujeres; la forma de tratamiento que más se usa es la psicoterapia, pero 2 de cada 3 nunca se recuperan realmente.
La hipótesis más conocida es la que dice que el problema es cultural: que el cine y la televisión son los culpables de que las personas se quieran ver sumamente delgadas.
Por ejemplo, Anne E. Becker, documentó los cambios de hábitos alimenticios en la isla de Fiji durante la década de los 90, desde el momento en que se introdujo la televisión en la isla. Al inicio de su estudio, en 1995, encontró que sólo 3 % de las adolescentes sufrían de desórdenes alimenticios; pero para 1998 el porcentaje había subido al 15 %; un dato curioso del estudio es que en la sociedad tradicional de la isla, el que una persona fuera robusta se le considera como un indicador de un alto nivel social.
Pero esta hipótesis tiene varios problemas: no explica realmente porque las personas anoréxicas se ven a sí mismas como gordas y porque dicen se sienten con más energía y más alertas, cuando no comer enlentece el sistema metabólico.
Para contestar a estas preguntas se debe de recurrir a la biología, particularmente al cerebro.
La anorexia es una adicción
Muchos de los anoréxicos dicen que cuando no comen se sienten bien, por ello una de las respuestas que se ha propuesto es que la falta de alimento puede funcionar a nivel cerebral como una droga; dentro del cerebro hay una región a la que se le llama circuito de recompensa que está compuesto por varias estructuras pero, de todas ellas, la más importante se llama núcleo accumbens.
A esta región es que llega el neurotransmisor dopamina y cuando lo hace es que se disparan las sensaciones de bienestar o, si está motivada por una droga, es cuando se siente la euforia ligada a la sustancia que se está consumiendo; pero además, se suprime el apetito.
En octubre del 2007, se reportó que a cuando se les inyectó éctasis a ratas en el núcleo accumbens, se observó que actuaron como anoréxicos: no comían mucho y no trabajaban para obtenerla. El mecanismo que propusieron implicaba la activación de un neuroquímico llamado CART (por Cocaine and Amphetamine Regulated Transcript) el cual conecta la activación de los mecanismos de recompensa con la falta de apetito; es decir, si al mismo tiempo y continuamente hay una sensación de bienestar con la falta de comida, entonces se asocian ambos estados y la anorexia se convierte en una especie de adicción.
Otro dato que apoya esta noción es la falta de placer derivado de otra cosa que no sea la droga en los adictos o, en el caso de los anoréxicos, la falta de comida; Walter Kaye de la Universidad de California en San Diego y Angela Wagner de la Universidad de Pittsburgh, entre otros, escanearon el cerebro de 16 anoréxicas en recuperación y 16 mujeres normales, mientras paladeaban agua sola y agua azucarada, para posteriormente preguntarles que tanto habían disfrutado de las bebidas.
Ellos reportaron en el 2007 que todas las mujeres del grupo control disfrutaron del sabor del agua endulzada en comparación con el agua pura y la sensación de agrado se reflejó en un aumento de la actividad de la ínsula, una estructura cerebral involucrada en el reconocimiento del sabor. En contraste, las mujeres con un historial de anorexia, su ínsula respondió con menos fuerza al sabor azucarado a pesar de que decían que sí disfrutaban del sabor dulce, con lo cual se sugiere que a estas mujeres les falta la habilidad de apreciar bien los sabores.
Esta indiferencia de los anoréxicos a las recompensas no está limitada a los sabores de la comida; a finales del 2007, Kaye y otros investigadores trabajaron con anoréxicos en una especie de casino donde ganaban y perdían dinero; las personas normales gritaban de gusto cuando ganaban dinero al mismo tiempo que el estriado ventral anterior, una región cerebral que contribuye al procesamiento de las recompensas se activaba; todo lo cual no sucedió con los anoréxicos.
Personalidad perfeccionista
Estas dificultades coinciden con ciertos rasgos de personalidad que definen a los anoréxicos: tienen ansiedad crónica, son perfeccionistas y están muy enfocados en el futuro; tales rasgos parecen tener bases genéticas; específicamente en genes ligados a los receptores a la dopamina, serotonina y a una proteína que promueve el crecimiento de las neuronas. Kaye y otros colaboradores suyos, están en el proceso de identificar qué genes del cromosoma 1 (que contiene 546 genes diferentes) correlacionan con la ansiedad y el perfeccionismo.
Anorexia y adolescencia
De acuerdo a la Asociación de los Desórdenes Alimenticios de los Estados Unidos, el 40 de los anoréxicos son mujeres de entre 15 y 19 años de edad; más aún, en un estudio publicado en el 2007, de 772 gemelos, aquellos que llegaron a presentar un desorden de la alimentación, solo ocurrió después de la primera menstruación.
Por lo tanto las hormonas que hacen explosión en la adolescencia pueden explicar la aparición de la anorexia; en marzo del 2008, Kelly L. Klump presentó un estudio, en la que estudió a 582 gemelos en los que encontró que la anorexia era menor cuando por lo menos uno de los gemelos era hombre.
Lo que está especulando Klumb es que, cuando se está desarrollando el cerebro, si llega a tener contacto con la testosterona se da un proceso de protección contra los desórdenes de la alimentación, pero sí en cambio hay una exposición prenatal a los estrógenos aumenta la probabilidad de padecerlos.
A lo anterior debemos de agregarle que el puro hecho de consumir pocas calorías puede ser el detonante de la anorexia; en 1944 se realizó un estudio que, en la actualidad, ningún comité de ética lo aprobaría; a prisioneros de guerra se les bajó la cantidad de comida por 24 semanas para después alimentarlos normalmente; pues la mitad de ellos desarrollaron una conducta parecida a la anorexia.
Por ello, cuando en un estudio de 1999 realizado en mujeres atletas adolescentes, se encontró que estaban en dieta constante, tomaban pastillas para bajar de peso y su contenido de grasa corporal era más bajo de lo requerido, se concluyó que estaban en grave riesgo de desarrollar la anorexia.
Terapias
En la actualidad se está trabajando en varias opciones para poder ayudar a las personas a superar la anorexia: con la terapia cognitivo conductual se les está enseñando a cambiar sus hábitos alimenticios destructivos; también se les está ayudando a sentir placer por comer, una estrategia que recompensa el comer de inmediato; se está experimentando con la leptina, una hormona que ayuda en la producción de grasa corporal; también se está trabajando con un compuesto que bloquea la actividad de un tipo de receptor a la serotonina que se espera ayude a inhibir la falta de apetito en el núcleo accumbens.
Con esta información en mente podemos ir en paz a ver la televisión a personajes tan flacos como las hermanas Olsen, Cristina Ricci, Keira Knightley, Ashlee Simpson, Britney Spears, Calista Flockhart, Karen Carpenter, Lindsay Lohan, etc.
http://www.myspace.com/juangerardomartinez
REFERENCIAS
Becker AE, Burwell RA, Navara K, Gilman SE. Binge eating and binge eating disorder in a small-scale, indigenous society: the view from Fiji. Int J Eat Disord. 2003 Dec;34(4):423-31.
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Wagner A, Aizenstein H, Mazurkewicz L, Fudge J, Frank GK, Putnam K, Bailer UF, Fischer L, Kaye WH. Altered insula response to taste stimuli in individuals recovered from restricting-type anorexia nervosa. Neuropsychopharmacology. 2008 Feb;33(3):513-23
Wagner A, Aizenstein H, Venkatraman VK, Fudge J, May JC, Mazurkewicz L, Frank GK, Bailer UF, Fischer L, Nguyen V, Carter C, Putnam K, Kaye WH. Altered reward processing in women recovered from anorexia nervosa. Am J Psychiatry. 2007 Dec;164(12):1842-9.
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Johnson C, Powers PS, Dick R. Athletes and eating disorders: the National Collegiate Athletic Association study. Int J Eat Disord. 1999 Sep;26(2):179-88










¡Excelente artículo! Realmente hay mucho más, detrás de la anorexia y otros desórdenes, que la simplificación de que hacemos las cosas por mera imitación, cual simios.
Supongo que cómo sociedad… o masa, preferimos tener un villano claro al cual culpar y satanizar, aunque tenga poco o nada que ver con el problema que la achacamos. Pero pocas veces es tan simple el asunto.
Recuerdo que en los cuentos de Sherlock Holmes éste no comía mientras investigaba un caso, y le decía a Watson que era porque la digestión le robaría sangre al cerebro para su trabajo, además de que el hambre le hacía más atento. Lo recordé con los primeros párrafos, respecto a cómo los anoréxicos se sienten vigorizados sin comer.
Es que tambien hay Anorexia y Bulimia Nerviosa, que no es solo por imitacion, sino que interviene el estres, la presión o la problematica de la persona que la padece.