Macuahuitl, el arma principal de los aztecas. Mortífera, peligrosa, algunos autores la han llamado “la espada de los mexicas”. Otros, deplorando el bajo nivel tecnológico de los pueblos mesoamericanos, los ven como guerrerors fieros pero sin armas o tecnología para enfrentarse a los españoles: apenas habían superado la “edad de piedra”. Casi en su totalidad era desconocido el uso de los metales, con expeción de la joyeria de plata y oro. El descubrimiento de la metalurgia del cobre por los purepechas ocurrió en fechas muy cercanas a la llegada española, por lo que su uso no había modificado lo militar ni existían armas de cobre entre los mexicas.
Macquahuitl
En los textos se le escribe de muchas maneras: macquahuitl, macuahuitl, maquahuitl o simplemente “macana”. El macquahuitl es una vara ancha de uno 75 centimetros de largo con una agarradera en la base e incrustaciones de obsidiana a lo largo. Las unicas referencias de su apariencia nos vienen de los antiguos códices en los que pareciera que las hojas de obsidiana estan separadas entre si, pero tales separaciones le restarian efectividad al arma. Por otro lado, en esos mismos códices se pueden apreciar las ilustraciones de las lanzas con la misma fragmentacion a lo largo del área del filo, y se ha visto una punta de lanza del tiempo de los aztecas con ese tipo de construcción. Así que es una pregunta para los arqueólogos e historiadores.
LA OBSIDIANA
La obsidiana es un cristal de origen volcanico abundante en muchos lugares, la más común es la negra, pero tambien la hay roja, amarilla, translucida, y verde. La obsidiana verde, la más apreciada, se consigue solamente en un lugar del mundo, en la Sierra de las Navajas, cerca de Pachuca, Hidalgo.
La obsidiana verde era la más apreciada para la manufactura de objetos punzocortantes por ser la que se puede “cortar” de una manera más uniforme y con el mejor filo. La obsidiana verde se extrae de la tierra en forma de piedras, las capas exteriores de la piedra son de menor calidad, teniendo poco valor (pero no por eso eran desperdiciadas, hasta el polvo de obsidiana era usado con fines medicinales). El centro de la piedra o “corazón” es el que produce las mejores hojas. Aplicando la precion correcta en el lugar exacto, los artesanos “cortaban” hojas de aproximadamente uno a dos centimetros de ancho con filo en ambos lados, lista para montarse en el macquahuitl sin necesidad de afilar ni mayor preparacion. Un arma tan terrible tiene una desventaja: la obsidiana es un cristal, por lo que es bastante fragil, quebrandose facilmente al choque con materiales de la misma consistencia o dureza (las espadas españolas).
El macquahuitl es una arma más bien ofensiva. A la defensiva, los aztecas utilizaban el escudo, el arco, la honda o la lanza (incluso podríamos pensar en cuchillos de obsidiana pero no hay registros de tal uso). Preferian el macquahuitl para el combate, ya que el proposito de sus guerras no era el de matar al enemigo, sino inutilizarlo para tomarlo prisionero.
Capturar a un guerrero significaba honor, si se lograba cinco o seis, obtenías un rango militar elevado, la paricipación en las decisiones militares, obsequios y presentes cada año por parte de la casa imperial.
Cita de Geronimo de Aguilar, concerniente a Cristobal de Olid durante la batalla que presedio a la famosa “Noche Triste”. “[...] buen jinete, que se decía Pedro de Marón, y como entró rompiendo con otros tres de a caballo entre los escuadrones de los contrarios, porque así les era mandado, porque se ayudasen unos a otros, échanle mano de la lanza, que no la pudo sacar, y otros le dan de cuchilladas con los montantes, y le hirieron malamente; y entonces dieron una cuchillada a la yegua que le cortaron el pescuezo redondo y colgado del pellejo: y allí quedó muerta [...]“. Aunque dice “cuchillada” se sabe que se referia a un macquahuitl. Otra cita, de Gerónimo de Aguilar, con referencia Cristobal de Olid, en la batalla de la Noche Triste: “[...] un indio de un solo tajo corto el cuello completo del caballo de cristobal de olid, matando al caballo.[...]
Por lo anterior se deduce que para esos momentos, los mexicas no creían que los caballos y los españoles fueran lo mismo ni en su origen divino.
Habían aprendido a matar, aunque no comprendieron que su manera de hacer la guerra, tan llena de formas rituales y de requerimientos de honor, no era la de los españoles, quienes aprovecharon cualquier resquicio para ganar.
Por ejemplo salir de noche de Tenochtitlán, como cobardes, asunto innimaginable para los probos mexicas.
Otro de los errores de los mexicas fue luchar a su modo, tratando de capturar prisioneros, en vez de ejecutar allí mismo al derrotado, dando tiempo a que los españoles volviese a cargar para rescatar a los suyos.
En las crónicas, se habla de las varias veces que Cortés fue tomado preso a mitad de una batalla pero liberado por la valentía de los suyos.
Los mexicas fueron derrotados, en parte por sus armas, pero más por otros factores intangibles como la política, la red de alianzas y la sed de saqueo que mostraron algunos líderes indígenas. Más tarde hablaremos de eso, si te interesa.










esta muii iinteressantee,,
te amoo cocom♥
te amo ares♥
Gracias por leerme y compartir la pasión por ese pasado sobre el que caminamos y vivimos a diario.
el autor
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my no entender