Un adolescente (14 años) de la ciudad de Yibin, provincia de Sichuan en el suroeste de China, ha bebido gasolina durante cinco años para obtener “energía”, como lo hizo “Bumble Bee” en “Transformers”.
Desde que vio la película empezó a beber gasolina para convertirse en un “combatiente valiente” como “Optimus Prime”, dijo su padre al West China Metropolis Daily de Sichuan.
La madre del niño posee un puesto de abarrotes. En 2004, se percató que se perdían encendedores dos o tres días después de comprarlos. A los días descubrió que su hijo los robaba.
Entonces, los padres hablaron con su hijo y le pidieron que no lo volviera a hacer. “Pero descubrimos que siempre desaparecía la gasolina de la motocicleta y un día encontramos que el chico había bebido la mitad de una botella de gasolina robada de la motocicleta, estábamos muy consternados para decir algo”, dijo el padre.
Aunque cerraron bajo llave la motocicleta, el adolescente obsesionado robó a sus vecinos y bebió más y más.
“Desde que mi hijo empezó a beber gasolina, su coeficiente intelectual cayó drásticamente y no podía realizar sumas ni restas en el rango de 100″, dijo el padre. “Antes de eso, era un chico muy listo e incluso podía reparar el televisor. Pero ahora no sabe la respuesta de 7 más 17″.
Los preocupados padres finalmente llevaron a su hijo al hospital de la ciudad, donde les informaron que el chico tiene desórdenes mentales y que padece una fuerte “adicción a la gasolina”.
“Invitaremos algunos expertos con experiencias para ayudar al chico a quitar la adicción”, dijo Peng Houquan, un doctor del hospital No.4 en la ciudad de Yibin. (Xinhua)
Anorexia, bulimia y enfermedades similares
Mientrás en el mundo occidental, los padres se preocupan por las enfermedades de la riqueza, otros se angustian por poder sobrevivir -si vas al Africa de las hambrunas nadie notara tu anorexia-.
Yo no imagino que llevó a este muchacho a esa locura y proceso de muerte. Creo que es evidente el proceso encubierto de suicidio. Beber gasolina, cuando menos, asegura una purga permanente y una descomposición del proceso digestivo. ¿Cómo puede la mente sublimar una fantasía propia, y con tal fuerza que desconecte el tablero de alertas corporales como para meterte un veneno dócil y lento?
Qué demonios nos entrega la televisión y el resto de sus hermanas, los medios masivos de comunicación, que nos lleva a olvidar quienes somos, y qué queremos de la vida.
Sería fácil hablar de los procesos de destrucción cultural, de desnutrición de la bondad o la muerte del alma, por no decir nada de un sistema de salud que no puede evitar ni tratar un locura benigna y de una sociedad que frente a este reto de muerte, solamente guardo silencio y reservo espacio para una nota perdida en un periódico y algo de tierra en un cementerio.
¿De qué sirven las tradiciones milenarias del tai chi, de la acupuntura, la medicina tradicional?
Cómo adapatarse frente a esta industrialización voraz que convierte a la República Popular China en un gigante occidental, forjado de acero, hidroeléctricas, estadios y olimpiadas; y deja de lado otros caminos, los caminos de su propia diversidad, los viejos caminos que llevan de la Corte Imperial a la aldea de los desiertos y al alma de los poetas.
Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/31621/6704483.html













