Mi primer ritual

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Magia del caos 4

Regresé a mi casa, y me quedé dormido. Mi mamá me despertó para cenar, me hizo unos molletes dulces. La dieta, mejor mañana.
Al día siguiente, todo fue normal. Un amigo me llamó para que le revisara su compu… demasiados virus, demasiada porno, pero al fin y al cabo, un trabajo más.

Tuve que llevarme la lap de mi amigo a mi casa, el disco duro estaba hasta la madre de virus, había que sacarlo, ponerlo de esclavo y vacunarlo desde afuera.

Pasé el resto del día vacunando la maquina, es decir, pendejenado en internet y Messenger mientras mi compu ruda vacunaba. Ya en la tarde, terminé, y rearmé la lap. La puse a funcionar para ver que todo estuviera bien. Y puse a correr una porno para revisar que no hubiera habido daños en el patrimonio cultural de mi amigo. La que se abrió, era de una tipa llamada Jillian Morrison. Mi cabeza se detuvo por un momento. El pelón me había dicho algo sobre un Morrison. No recordaba el nombre. Algo de magia no sé que.

Cerré la película y me puse a buscar, seguramente era inventado todo y el tipo no existía.

Los resultados del gogle mostraban a un ilusionista, de esos que hacen trucos baratos. Nada de magia del caos.

Entonces busque magia del caos, con el apellido Morrison al lado.

¡Pop magic! Si existe. El pelón no estaba inventando. O es parte de algún culto de locos asesinos hambrientos de sangre.
Cerré todo y regrese a mi trabajo, puse otra película porno.

No volví a tocar lo de magia pop en los dos siguientes días. Me daba miedo que si existiera algo, porque quería decir que el pelón no es nomas un loco, o es un loco a gran escala.

Pero el día de la cita, sentía ganas de ir. Al mismo tiempo, el pelón me estaba intrigando cada vez más.

Así que terminé yendo al centro. El pelón ya estaba sentado, esperándome.

- vamos, sígueme – se paró en cuanto me vio. Lo seguí sin decir nada.  Bajamos al estacionamiento,  por un momento me dio miedo… ahora si me iban a agarrar entre varios, y me iban a violar. Tanto que he cuidado mi virginidad trasera.
sacó un llavero, y el típico sonido de una alarma desactivada sonó.
- sube – Abrió la puerta de un Kompressor del año, negro, con los vidrios polarizados.
Me detuve un momento. No esperaba un coche así. Aunque el pelón se veía en el lugar correcto dentro del coche.
- ¿qué? ¿Nunca has visto un coche padrote? – me abrió la puerta del copiloto, mientras encendía el coche.
- ¿a dónde vamos? – le pregunté con algo de nervios
- vas a ayudarme con un hechizo – fantástico, no me iban a golpear para violarme, sino que me iban a violar en algún ritual con cabras, velas, sangre y cosas raras pintadas en la pared -¿Hiciste tu tarea, no?
- estuve muy ocupado programando – respondí lo mismo que le solía decir a mi mama. Tienes que aprender a mentir. Ya te enseñaré.-  Salimos del estacionamiento, y volamos a través de Vallarta. No le tocó ningún semáforo en rojo.
- wow, eso es buena suerte, ningún alto.
- no es suerte, es magia – estaba más seco de lo normal
- y me vas a decir que este coche también es magia
- el dinero con el que lo compré lo es – volteo un momento para verme a los ojos – usar la magia para ponerte en donde está el dinero es de lo más fácil que hay. Trucos de novatos. – me quedé callado el resto del camino. Tal vez debería echarle un ojo a eso de la magia pop. Por lo menos para conseguir trabajo. Y una vieja.

Veinte minutos después llegamos a Plaza Universidad, frente a los tecos. Lejos de lo que suelo visitar.
- creí que íbamos a hacer un hechizo – le dije mientras bajábamos del coche
- lo haremos aquí – respondió rápidamente –toma la mochila que está detrás de tu asiento – Ahora si estaba confundido. ¿los tecos tendrían una base secreta debajo de la plaza? ¿los tecos hacen magia?
caminamos hasta la zona de comida, donde hay unos grandes ventanales. Se sentó en una mesa, sacó un billete y me lo dio.
- cómprate dos capuchinos frappé, y algo para ti ahí en el Dolphi.

Me compré un helado doble de limón y fresa. La dieta sería mañana.

Cuando regresé, estaba acomodando algunas cosas en la mesa, en uno de los lugares que quedaban libres. Un cuento de Hellboy, unos monos cabezones de U2. Puso uno de los vasos frente a él, y otro en el lugar vacio. Me quedé parado con mi helado en la mano.
- siéntate, vamos a empezar
- ¿ni una estrella de cinco picos? ¿No vamos a matar un animal? ¿y las palabras mágicas? – pregunté con algo de sarcasmo
- todos presentes, en formas que no reconoces, porque no hiciste la tarea. – y otra vez, me quedé callado.
- vamos a hacer un hechizo para recolectar el alma de una persona – supongo que mi cara de asombro no le extrañó – Este tipo se fue muriendo poco a poco, y su alma se fue disgregando, uno de sus amigos me pagó para recolectar los pedazos de su esencia
- ¿y luego la vas a mandar al cielo?
- no, lo mandaremos al descanso eterno, que es la nada del caos.- decidí que era mejor no preguntar mas, porque me estaba sintiendo tonto.
- tenemos una carnada, para hacer que los pedazos se peguen – indicó el cuento – y tenemos aliados que van a atraer los pedazos – indicó a los monitos.
- ¿y el frappé?
- es la ofrenda
- ya veo – y regresé a comer mi helado.
- ahora te voy a contar un cuento, y tú escucharás atentamente. Levanté la vista para verlo, sin sacar el helado de mi boca.

-esta es una historia de Hellboy que no fue publicada en los comics. Hubo una vez que la misión que tenía era tan complicada, que tuvo que pedirle permiso a Bono, y a los muchachos de U2. Hellboy fue enviado por la Oficina a recolectar los pedazos del medallón que años antes había animado a ***, y que había sido roto en una pelea contra los demonios del Olvido.

El problema es que los pedazos tenían que ser recogidos todos al mismo tiempo, y los otros compañeros de Hellboy estaban ocupados en diferentes misiones. Y Hellboy conocía a Bono, porque Hellboy había tenido que exorcizar una casa hechizada en Irlanda, que le perteneció a la tía abuela de Bono.

Así que Hellboy tomo su celular, llamó a Bono, y le pidió ayuda. Los muchachos de U2 obviamente accedieron. Sincronizaron sus relojes y viajaron a donde Hellboy les indicó.

Bono viajó a Tailandia, tuvo que atravesar densas selvas para llegar a un olvidado templo de dioses antiguos, y tuvo que hablar dulcemente con el guardián del templo, un viejito de doscientos años, que podía escupir fuego, para convencerlo de que lo dejara pasar

The Edge viajó  a Londres, donde tuvo que entrar en la red de edificios construida por Hawksmoor, y penetrar en los túneles secretos que los conectan. The Edge convenció con música al guardián de los túneles, que era un demonio metido en el cuerpo de un viejito indigente que vivía en ellos, y que era capaz de matarte haciendo que tus pulmones se llenaran de agua.

Larry Mullen viajó a México DF, donde tuvo que buscar mucho tiempo en el parque de Chapultepec, hasta encontrar al guardián, que era un barrendero con el alma de un ángel renegado, que era capaz de matarte con la contaminación. Larry le ganó en un juego de Pokar, y el guardián lo dejó pasar.

Adam Clayton viajó a el Cairo, donde encontró al guardián en el mercado público, entre los puestos y túneles del bazar, el guardián era un viejo ***, disfrazado de un mercader, y era capaz de hacer que las arenas te tragaran en cuerpo y alma, por toda la eternidad. Clayton lo convenció poniéndole una adivinanza que no fue capaz de resolver.

Hellboy se quedó en Hollywood, y se encargó de lanzar el hechizo para concentrar los pedazos del medallón, usando polvo de los huesos de San José, una esquirla de la espada de San Jorge, y un hechizo escrito por Crowley.

A la hora acordada, los muchachos de U2 tomaron su pedazo del medallón, y lo levantaron. Hellboy lanzó el hechizo, los pedazos desaparecieron, y el medallón apareció, de una pieza, frente a Hellboy. Hellboy tomó el medallón, lo puso bajo un hechizo de contención con  agua de Fátima, y después viajó hasta donde estaba el cuerpo de ***.  Hellboy guardó el medallón junto al cuerpo, y cerró la tumba bajo siete hechizos de protección.

El pelón me tenía en la baba, así que cuando se movió, me asustó. Mi helado se estaba derritiendo. El pelón se levantó y de adentro del cuento, sacó un cristal de cuarzo, que yo no había visto antes.

- ¿sabes cómo regresar a tu casa desde aquí? – se puso de pie. Dije que si con la cabeza, aunque no era cierto. – Recoge todas las cosas, guárdalas en la mochila y llévatelas. Tengo que terminar este trabajo – Guardó el cristal en una de las bolsas de su chamarra de cuero negro – para hacer las cosas más emocionantes, nos veremos cuando termines de hacer tu tarea – comenzó a caminar
- pero, ¿cómo voy a saber donde y cuando buscarte? – le grite, reaccionando como si hubiera despertado
- ya que termines tu tarea, sabrás cómo y dónde.

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El nombre es solo otra etiqueta para la carcel que construyes

5 Responses to “Mi primer ritual” Subscribe

  1. Mariana Calderón 20 agosto, 2010 at 4:50 pm #

    Al fin entiendo a quién te referías cuando hacías mención al “pelón”, un peso menos. Por cierto, es notorio tu avance con la ortografía…creo que, si el corrector de Word fuera persona, sería una buena o.O

    • Arbolrojo 20 agosto, 2010 at 10:04 pm #

      No creas, te lo dice él que revisa sus textos.

      • Mariana Calderón 23 agosto, 2010 at 8:24 pm #

        ¿Entonces, las felicitaciones van para ti? porque repito, es notoria la disminución de faltas.
        “El” artículo, “él” pronombre personal… =/ perdón, no pude resistir.

  2. Norbert Schwartz 20 agosto, 2010 at 5:53 pm #

    Heh, debo admitir que es un interesante diseño de un motor memético implicado en los multiniveles de la historia… y rompió por fin con lo repetitivo de sus otros textos.

  3. Fafahrd 21 agosto, 2010 at 11:54 am #

    Toy haciendo una armada con mis peluches, muajajajajajaja!!!!

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