C reo que una simple muestra de ocio puro y duro es que anoche estuve viendo Miss Universo. No pensaba que la tapatía Jimena Navarrete ganaría, sólo estaba zapeando y vi a las doce finalistas en bikini, eso me convenció de que valía la pena ver Galavisión por ésta vez.
Había un gran problema con la transmisión, el canal era latino y por tanto estaba “doblado” por unos locutores vestidos de gala, tal como si estuvieran en primera fila al lado de Donald Trump. Para su suerte no era así, el güero ése ya los habría despedido, salvo a la chica “Nuestra Belleza México No-se-que-año” a la cual hubiera dejado a su lado con la condición de que guardara silencio.
Con la guapa estaba un tipo medio simpático que se podía considerar tolerable, pero con ellos estaba una gorda con falda negra estampada de bolas blancas… quizá para destacar sus copas D que presumía junto con un escote por el que colgaban todos los collares que pudo encontrar.
Ver a las misses desfilar con toda su sensualidad y look de barbies es una delicia, escuchar a esa gorda casi lo arruina. En cada etapa toda participante pasaba de ser una piltrafa insignificante a la más terrible competencia para la mexicana.
Quitar el sonido era la solución ideal para callar a ésta fulana… pero había otro problema, los comerciales. No entiendo como puede haber tan malos comerciales en la televisión latina, siendo que se invierte tanto en televisión. Aunque ya no los escuchaba emanaban ondas de idiotez, yo creo que hasta las bikinudas más retrasadas los habrían considerado tontos.
Aprovechando las cualidades de mi televisor dividí la pantalla para ver la paliza que los Titanes de Tennesse daban a los Cardenales de Arizona, mientras veía chicas en bikini. El sonido era el del futbol americano, no entiendo como podemos tener buenos cronistas deportivos y tan nefastos cronistas de espectáculos.
Entre violencia y sexualidad –regulados y aceptados socialmente, claro-, seguí asesinando el tiempo. Ciertamente era extraño ver como varios gorilones aplastaban a un armario, por un lado, mientras una grácil irlandesa se lucía con vestido de noche al otro.
¿Aqui la explotan? Como tanta chica en Facebook (Myspace oficial de Jimena Navarrete http://www.myspace.com/507722771)
Y resulta que gana la mexicana. A estas horas no es ya novedad, pero imagino que empezará el debate respecto a si estos concursos denigran a la mujer, la hacen ver como un objeto, son mera explotación sexual y blablablá. Ya saben, no sólo es malo que sean bellas sino que es peor que los demás las apreciemos.
Podríamos ponernos filosóficos, éticos, feministas y moralino-moralistas con el tema de la imagen de la mujer y si es explotada o no, pero creo si voy a perder mi tiempo, prefiero hacerlo buscando los vídeos de las sesiones de fotos de las misses en YouTube, que pensando argumentos para rebatir a quienes quieren liberar a las musulmanas de la Burka, pero sólo para ponérselas a las guapas y bellas.
¡¡¡Yomi!!!
PD. A sabiendas del orgullo que nos provocan los mexicanos que triunfan internacionalmente, no tarda en correr el rumor de que esta chica trabajaba en un table dance o peor. Pero ese será otro tema.













Y we, es que la misoginia es muy divertida cuando eres hombre y estas solo o entre cuates… no, olvidenlo, eso que dije es cierto, pero es políticamente incorrecto
Mmmh, creo que antes de hablar de lo políticamente correcto, primero definamos misoginia (Aversión u odio hacia las mujeres, según la RAE). Creo que definitivamente no caemos en ello cuando las tijereamos o desesperamos tratando de entender sus conductas, no es misoginia, son tema de conversación. Igualmente, el hablar de la sensualidad de una mujer tampoco es misoginia, puede ser vulgar, dependiendo de cómo te expreses de ella.
Pero sí, definitivamente es muy rico hablar de las mujeres entre hombres cuando no tienes las barreras de lo políticamente correcto.
Politicamente incorrecto o no eso de la violencia y los bikinis es muy cliché…
Me considero en contra de lo políticamente correcto, por muchos de los aspectos en los que se ha caído a raíz de la sensiblería y desconocimiento del lenguaje (y la realidad).
Definitivamente es cliché esa combinación, por ello me encantó como caí en ella (sólo habría sido superada si en History Channel hubieran transmitido el programa de “Los ovnis de los nazis”, para combinarlo con las misses), un cliché que trabaja impulsos básicos de los humanos.
Otro punto de vista es: Estoy viendo por un lado superhombres y por el otro supermujeres. Igual sólo físicamente en su mayoría, pero no dejan de ser la elite de sus campos.