D ebo una entrada en Extravía desde hace rato, mi mente va elucubrando un sinfín de ideas mafufas, la actualidad del país es un sándwich pasado del que brotan temas como hongos.
Llevo un párrafo y ya deseo otro cigarro. Me distrae una chica guapa que llega al café donde escribo esto, me ignora con un despiste que se evidencia bien practicado. Un tipo da el último trago a su café y se va. Yo lamento no haberme traído una chamarra que me proteja del viento frío y las leyes que me obligan a elegir entre un cálido sofá a cubierto y mis cigarros.
Obvio que no maldigo mi vicio, como tanta gente tiendo a partir del hecho de que yo estoy bien en lo que soy y hago, por tanto, los no fumadores son bichos imperfectos. Uno de mis pulmones tose con elocuencia, lo callo y enciendo un delincuente.
No creo que los fumadores seamos una especie en peligro de extinción, y definitivamente no estamos protegidos. Por el contrario, nos dejan a la intemperie, o bien en peceras que nos distingan y separen de los demás… pero bueno, no es necesario verlo como una persecusión, podría considerarse que nos ponen en un escaparate para admirarnos… como a las serpientes y tarántulas, ahora que lo pienso.
Hay ventajas en fumar. Uno puede ser un intelectualoide de sillón cuyo mayor riesgo es resbalar en un charco de cerveza y llevar una vida extrema. Eso de ir arriesgando la salud nos coloca en un plano equivalente al de los paracaidistas, surfos, skatos, motociclistas y demás fulanos que arriesgan sus vidas. Tenemos la certeza de que las posibilidades están en contra nuestra y la esperanza de que quizá lleguemos a viejos.
Claro que también está el ostracismo y las miradas iracundas cuando enciendes un cigarro. Esas personas que te ven como deseando que estés empapado en gasolina cuando accionas el encendedor, entonces les guiñas el ojo y miras el letrero que señala una zona de fumar. Luego mientras se esfuerzan por que les escuche toser cuando tu humo va hacia ellos, les escuchas hablar de que se deberían legalizar las drogas… ¿Si enciendo un churro serían más tolerantes conmigo?
Bueno, eso quizá no sea mala idea, en el primer mundo tienen las clínicas para drogadictos donde les facilitan droga y medios higiénicos para inyectársela, con algo de suerte el gobierno terminaría financiándonos el vicio.
Podría establecerse un comité de defensa del tabaquismo, de esa forma se podría defender La Causa. Una estrategia sería solicitar a la ONU que declarara el arte de fumar tabaco como Patrimonio Intangible de la Humanidad. Después de todo es una práctica ancestral que, si nos ponemos culturosos, está estrechamente vinculada a las culturas precolombinas. Con pretextos semejantes siguen cazando ballenas y mascando coca, así que no suena irracional.
También habríamos de apoyar la eutanasia, y conseguir que se tipifique al tabaquismo como suicidio asistido, aunque quizá nos exijan que alguien encienda el cigarro por nosotros.
Pero bueno, mas allá de sueños guájiros, reconozco que no me gusta fumar frente a niños. Detesto la idea de que mis sobrinos, por ejemplo, me vean como yo veía a mis tíos fumadores -ya fallecidos-. Sin embargo, si los llego a ver idolatrando a un colorido enmascarado en mallas en un ring, enseguida enciendo un tabaco.










Que ganas me dieron de un cigarro!!!!!!!
Lamentablemente yo no soy uno de esos afortunados que llegan a viejos sin presentar mayores problemas por causa del tabaco.
Ni fumes mi estimado, te ahorraras una lana y llegaras a viejo con mejor calidad de vida… pero si antes el fumar es símbolo de rebeldía, con tanta ley en contra creo que lo hacen más apetecible como “look”
Pues el 95% de mis amistades son fumadores y la verdad yo no tengo inconveniente en que fumen, pero hay algo que si ha empezado a brotar en la sociedad que desea que dejen los cigarros de golpe y es la disciminación.
Como dices, los ponen en peceras o los sacan a la calle con el fin de incomodarlos y limitar a este grupo que no pueden vivir sin el -citando Shadowrun- “Palitos de perdición” (Doomsticks).
Ahora, realmente lo que se fuma en estos días ya no se puede considerar tabaco, por tanto químico que le meten al rollo de papel.
Lo poco que uno puede disfrutar como cigarro, son caros.
Rafa, un excelente amigo que fuma pipa, cada vez que lo hace, me deleita con el aroma de diferentes tipos, manzana, canela, vainilla, etc. Aunque realmente el inicio de cada cigarro al ser encendido con un cerillo de madera es un aroma poco comparable, al igual que oler cuando se enciende con un Zippo.
La discriminación debería parar, la gente ser mas tolerable, ya que solo por que se impone una ley y la sociedad debe de rechazar a esta exteción de personas que siempre han estado entre nosotros y en realidad, somos nosotros…
Ami se me hace muy hipocrita que a estas alturas quieran arreglar la situación.
Primero en la generación de 80´s 90´s, en progrmas, novelas, peliculas y demás, el protagonista fuma como un refuerzo a su personalidad y fuerza, siendo hombre, denotaba virilidad, seguridad y se imponía.
En la mujer, era elegancia, sensualidad y un arquetipo de “Femme Fatale”.
Ahora viendo que la cajetearon por que el cancer y demás problemas de salud como enfisemas estan por todos lados, quieren arreglarlo con “no fumen, es malo”.
El fumar es elección de uno y si no se tolera a los que fuman y son felices de hacerlo, eres tan culpable como los hipocritas que solo quieren dar lata.
Por cierto, yo no fumo jejeje… hace ya muchisiiiiimo.
Gracias por el apoyo Zamael, aunque a decir verdad me parece bien la ley anti-tabaco -procuremos no llamarla anti-fumador y no propiciar esa discriminación-. Como mencionaba, no me gustaría que mis sobrinos fumen a raíz de mi ejemplo, ni otros niños tampoco.
En cuanto al daño del tabaco tengo algunas dudas. Una es, si se probó que lo que era cancerígeno en mayor potencia eran los “aditivos”, ¿Porque no ordenaron que los quitaran? ¿O si lo hicieron? Digo, eso beneficiaría a las mismas tabacaleras.
Por otra parte, cada vez más estudios ambientales prueban que el ambiente urbano esta lleno de cancerígenos, aún sin el añadido del tabaco, lo que explicaría que haya tantos no fumadores con cáncer de pulmón o enfisema, ¿Fue el tabaco chivo expiatorio para no tener que frenar a todas las demás industrias contaminantes, incluídos los coches?
Como sea, esas ideas son teoría de la conspiración nada más.
En cuanto a la discriminación, suelo ignorarla.