N o todo es Hollywood. No todo es Pixar o Disney. De repente aparecen historias que provienen de los lugares más inesperados: es una coproducción de Alemania y Dinamarca, realizada en el 2008.
Quizá lo que menos deseamos, como papas, es ir con nuestros hijos a vivir una experiencia totalmente aburrida.
Pero darle una oportunidad al gusano Barry, quien desea ser una estrella de la música disco, es darle una “chance” a ver la vida desde un lado gusanesco, aunque lo curioso es que los malos de la historia son los insectos. Uno, una vieja estrella de la farándula, y por el otro las corporaciones que robotizan a sus empleados, dándoles la oportunidad de vivir una vida gris, vacío y con una buena dosis de humillación.
Una historia con un buen manejo del ritmo y de los tiempos (algún purista apuntaría ciertos altibajos y escenas poco amarradas, mas mi criterio, la película se sostiene y no pasa de ser un pequeño traspies que pasa desapercibido).
Otro de los aspectos interesantes para los adultos son los guiños a la vieja música setentera disco, y a la subcultura que nació con ella. A mí me dio mucha risa el asunto del YMCA cantada por un roquero pesado. Si la van, lo entenderán.
Y otro aspecto curioso, es lo bien pensado y logrados que están los movimientos gusanescos. Muy recomendable.









