Hace unos tres años, un crimen monstruoso escandalizo a México, un jovencito mato a los hermanitos de su exnovia y casi muere degollada.
Aquello tenía todo para ser la sensación roja del año: mama astrologa de la televisión, todavía de buen ver; los niños, víctimas inocentes de un ser monstruoso, vil y despreciable, que además realiza todas las fantasías oscuras de las madres de clase acomodad: el novio, un enfermo mental, violento e impredecible. Y como en todo cuento, hasta la chacha salió, pues fue secuestra por el muchacho para escapar.

Días después vi a la muchacha hablar por medio de un amplificador. No quise oír mucho, la historia me resulta intolerable. Y si es alguien a quien se le puede ver como un extraño, pues es fácil y rápido. Y así deslizamos nuestra sombra (1) sobre un violento hecho.
Caso extraño pero común: Diego Santoscoy se volvió popular entre algunas muchachas, que formaron clubs en internet, y al parecer, a fines del 2007, Diego recibió a una joven de 24 años en visita conyugal, y con ella se comprometio en matrimonio.
Pero lo que me interesa es contar la historia de otra de las participantes. La abogada Raquenel Villanueva, contratada por los padres del muchacho, y apenas se hizo cargo comenzó la guerra de medios. A través de su defensa se afirmo que la madre mantenía relaciones sexuales con Diego Santoscoy y que en el asunto había mucho de celos y rivalidad entre la madre y la hija, y que ella había asesinado a sus hermanos.
Bueno, a mi la señora me pareció detestable, aborrecida y una mancha viva y falaz para el ejercicio de la justicia. Una hábil que manipulaba el morbo y la curiosidad pública para salvar a su cliente. La sensación de cambiar la verdad por unos pesos, me indigno. ¿cómo cabrones alguien acepta eso?
Paso el tiempo y me dije que en aquella historia había mucho más de lo que yo podía ver, y que forjarme un juicio, lo único que aumentaba era el miedo en el mundo. Pensé que el tiempo y la vida acomodarían a cada uno con su destino.
Hoy lunes 10 de agosto, me tropiezo con la noticia: la abogada fue asesinada pesar de traer consigo tres escoltas, y como en la mejor de las tradiciones del bajo mundo, a plena luz, en un lugar concurrido –quizá alguien de su círculo íntimo la “puso”. No sé si esa mujer ruda, luchona y agresiva, acusada de narcoabogada (que falta de léxico en nuestro español de reporteros, abogada del crimen suena mucho mejor). Quién ya había sufrido 4 atentados, cayó y ahora es parte de la mitología popular del hampa (supongo que alguien hará una película con su historia).
Parte de la historia que es muy contada es como ella también defendió causas populares, pero con el paso de los años la lista de sus pleitos legales parecía una invitación a una fiesta del hampa (¿hay o no sinónimos para narco?), mandos policíacos acusados de corrupción, jefes de peso completo, cerebros criminales y operadores financieros. http://notaroja-koneocho.blogspot.com/2009/08/nuevo-leon-no-sobrevivio-raquenel.html
¿Merecía morir así? No, solo se puso entre las patas de los caballos. Y mientras su cadáver se enfría en la morgue, los mexicanos seguiremos viviendo tirando y dejando que nuestra sombra se proyecte sobre los otros, los que son como ella, a los que la moral pública puede arrojar al basurero, así podemos vivir con nuestra sombra, mirándola en los ojos electrónicos del dios ciego de la t.v., y no donde deberíamos verla: bajo nuestros pies.
1 concepto de la psicología jungiana, en el que se asume que nuestra conciencia repudia elementos de nuestro ser y los coloca lejos de ella. En la sombra encontramos tanto a la ira como al amor, depende de cómo se construya la personalidad y que no sea capaz de aceptar como parte suya.
Originally posted 2009-08-10 10:00:57. Republished by Blog Post Promoter










Probablemente esa mujer no merecía morir de esa forma, pero menos lo merecían los chavitos que mató su defendido. Pero, parafraseando, ella “Se puso con Sansón a los balazos”, los niños eran niños.
Es fácil caer en todo tipo de juicios, y solemos emplear estereotipos para ello, el estereotipo perfila, pero tambien despersonaliza a quien señalemos y simplifica el “juicio”… evadiendo el dilema de que todos tenemos algo bueno y algo malo.
Ya será cosa de llegar frente a aquel dios egipcio que ponía ambos lados en una balanza.
Hay demasiadas cosas que no comprendo…
Si, cuando vi la noticia, me pareció una más de la serie de muertes que azotan a este país, como si los dioses aztecas, llenos de sange, se hubiese volcado a sus calles y carreteras.
Creo que la realidad es mucho más compleja que un simple: pinche vieja, se lo merecía. Cuando la vi hablando de su recién defendido, me sangraron las arterias morales, para mi fue mi¡uy obvia la estrategia.
Y si, los niños eran los que menos lo merecían, pero de los destinos, el peor es el que se queda enredado con la única visión de lo material.
J