Sobre extravia
P retendemos ser un puente entre los extremos más inquietantes de la vida. Unir el pasado con la imaginación, el futuro con la Historia, la ciencia con la religión, la locura con la Filosofía. Abrir un camino lleno de ventanas, que asomen a diversos mundos y a sus extraños habitantes: las palabras, pues con ellas podemos contactar y al hacerlo, tocar el corazón del otro.
Extravía que no extraviados, es una manera de declarar los principios y la fe en la vida, la búsqueda y el sentido. No darle a la vida un sentido, una trayectoria, es desperdiciarla en un mar tormentoso y entregarnos a la desesperanza. Somos conscientes de que solo la duda, la vacilación, son las formas y las maneras en que se construye seriamente la alegría del aquí y el ahora. Quien se dirige a la desgracia –y la ha elegido- no duda, dijo un sabio de nuestro tiempo. Abrimos la puerta a la discusión, pero no para demostrar nuestra razón ni siquiera para convencer, más bien para explorar y descubrir lo maravilloso y correcto en lo que nos dice, dando espacio al encuentro con él otro, señalando de esta manera las rutas con las que navegamos por lo sucesos de la vida.
Los escollos, los monstruos legendarios, las tormentas, las islas felices, los capitanes enloquecidos, los caníbales, las enfermedades, los piratas, todos ellos son parte de nosotros, nosotros somos eso. Y queremos descubrir cómo y porqué están en nuestra vida.
Espero, esperamos pues quien en plural habla poco responsable es, que esta puerta abierta sea para ti una entrada al río en el que no podemos bañarnos dos veces: la vida.
Pretendemos ser un puente entre los extremos más inquietantes de la vida. Unir el pasado con la imaginación, el futuro con la Historia, la ciencia con la religión, la locura con la Filosofía. Abrir un camino lleno de ventanas, que asomen a diversos mundos y a sus extraños habitantes: las palabras, pues con ellas podemos contactar y al hacerlo, tocar el corazón del otro.
Extravía que no extraviados, es una manera de declarar los principios y la fe en la vida, la búsqueda y el sentido. No darle a la vida un sentido, una trayectoria, es desperdiciarla en un mar tormentoso y entregarnos a la desesperanza. Somos conscientes de que solo la duda, la vacilación, son las formas y las maneras en que se construye seriamente la alegría del aquí y el ahora. Quien se dirige a la desgracia –y la ha elegido- no duda, dijo un sabio de nuestro tiempo. Abrimos la puerta a la discusión, pero no para demostrar nuestra razón ni siquiera para convencer, más bien para explorar y descubrir lo maravilloso y correcto en lo que nos dice, dando espacio al encuentro con él otro, señalando de esta manera las rutas con las que navegamos por lo sucesos de la vida.
Los escollos, los monstruos legendarios, las tormentas, las islas felices, los capitanes enloquecidos, los caníbales, las enfermedades, los piratas, todos ellos son parte de nosotros, nosotros somos eso. Y queremos descubrir cómo y porqué están en nuestra vida.
Espero, esperamos pues quien en plural habla poco responsable es, que esta puerta abierta sea para ti una entrada al río en el que no podemos bañarnos dos veces: la vida.









